Copa América

La Celeste resurgió en Brasil

Con recambio generacional y tras una larga sequía, Uruguay festejó en 1983.

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Uruguay 1983

La Copa América de 1983 tuvo un significado especial. Fue distinta al resto por varios motivos. Primero, porque se jugó sin una sede fija. Uruguay tuvo que hacerse fuerte de local y visitante, y bajo un sistema de playoffs. Segundo, por la baja de Fernando Morena, quien sufrió fractura de tibia y peroné. Tercero, por el recambio generacional que venía experimentando la selección luego de los fracasos de no clasificar a los mundiales de Argentina 1978 y España 1982. Cuarto, por la mancomunión que se generó con los hinchas. Próximo a salir de la dictadura, el público colmó el Centenario de bote a bote en cada partido. Quinto, y último, por el desenlace. Después de la hazaña conseguida en el Mundial de 1950, la Celeste volvió a gritar campeón en Brasil.

El torneo se jugó con 10 selecciones entre el 10 de agosto y el 4 de noviembre.

Uruguay, dirigido por Omar Borrás, integró el Grupo A con Chile y Venezuela, consiguiendo el primer lugar de la zona producto de tres victorias y una derrota.

En el debut en Montevideo venció al equipo trasandino por 2 a 1 con goles de Eduardo Acevedo y Fernando Morena. Luego, también en condición de local y en el día de la lesión del "Potrillo", superó a la "Vinotinto" con goles de Morena, Wilmar Cabrera y Arsenio Luzardo. En Santiago, cayó 0-2 y cerró la serie con triunfo en Caracas por 2-1 con gritos de Alberto Santelli y Víctor Hugo Diogo.

De ese modo, la Celeste consiguió el pasaje a las semifinales. Enfrente estaba Perú. El seleccionado incaico se encontraba en el mejor momento de su historia. Venía con la generación dorada que lo había llevado a clasificar un año antes al Campeonato del Mundo. El encuentro de ida se jugó en Lima. Uruguay se trajo un triunfazo por 1 a 0 con gol de Carlos Aguilera.

Pese a ello, la vuelta fue más difícil de la esperado. Empató 1 a 1 (gol de Cabrera) y así, Uruguay selló su pasaje a la final. ¿El rival? ¡Brasil! El partido de ida fue en Montevideo. La Celeste se hizo fuerte y sacó ventaja. Con tantos de Francescoli y Diogo, ganó 2 a 0 y empezó a acariciar el título. En la vuelta, disputada en Salvador de Bahía, el equipo de Borrás igualó 1 a 1 con gol del "Pato" Aguilera y se aseguró su estrella número 12. Como en 1950, Uruguay gritó campeón, otra vez en Brasil. (Estadísticas: Willy Viola)

El "Pato" hizo el gol, pero terminó desmayado.

En la segunda final, Brasil ganaba 1 a 0 con gol de Jorginho desde los 23 minutos y el partido se encaminaba a un alargue, pero a los 77, apareció el tanto salvador y que le dio el título a Uruguay. Venancio Ramos se fue a pura habilidad por el sector derecho y envió un centro al corazón del área. Carlos Aguilera le ganó la posición a los zagueros brasileños y conectó de manera perfecta el pase enviado por el "Chicharra" para mandar la pelota a la red. Lo anecdótico es que en el salto y luego de cabecear el balón, Mozer chocó su frente con la nuca del "Pato", quien cayó desmayado y no recordaba nada cuando recuperó la conciencia.

EL PLANTEL.

Predominio amarillo y negro.

Omar Borrás conformó un plantel con 24 futbolistas: nueve de Peñarol, cinco de Nacional, cuatro de Defensor, cuatro de Wanderers, uno de Sud América y uno de Millonarios de Colombia.

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