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"Catuto" marca y cocina

Joaquín Salvatto debutó en Primera División ante Peñarol con buena nota.

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Foto: Ariel Colmegna.

Joaquín Salvatto tiene 19 años y hace cuatro que llegó desde su Flores natal a Defensor Sporting. El sábado pasado debutó en la Primera División violeta. ¡Y que debut le tocó!

El defensa ingresó a los 61’ del partido frente a Peñarol en lugar de Carneiro dos minutos después de la expulsión de Nicolás Correa, cuando su equipo ganaba por 2 a 1, pero los aurinegros atacaban con todo buscando la igualdad.

“Era mi debut y significó mucho para mí. Cuando fui a entrar, Eduardo (Acevedo) me dijo que me tranquilizara y que iba a entrar de zaguero. Que hiciera lo que sé, nomás”, contó el juvenil, cuyo verdadero puesto es lateral o zaguero izquierdo, pero tuvo que ubicarse por derecha.

“En la primera pelota los compañeros no me hablaron. Yo pensé que venía uno de Peñarol atrás mío y la tiré al corner. Pero bueno, era lo que me habían pedido que hiciera, que la sacara”, relató Joaquín en el complejo Arsuaga donde los violetas preparan la final del torneo Intermedio. “Capaz que todavía no tomamos mucha conciencia de lo que fue ese partido con Peñarol, porque ya nos metimos en la semana de la final, que es muy importante. Capaz que después nos sentamos a hablar con más tranquilidad”, afirmó el trinitario, quien ya había estado en el Campeón del Siglo, en aquel partido sin público en el que los violetas también vencieron a Peñarol. Pero esa vez lo vio desde la tribuna. El sábado fue diferente.

“Yo estaba muy nervioso en el banco y sinceramente no pensaba que iba a poder entrar porque era un partido complicado. Pero cuando vi que echaron al ‘Coto’ (Correa) pensé que capaz que me ponía y enseguida me llamó”, recordó el defensa, quien llegó al club del Parque Rodó cuando tenía 15 años. Jugaba en Independiente de Flores y Gonzalo Sorondo, quien hoy es su representante, lo vio jugando en la selección del departamento.

En sus primeros tiempos en Montevideo vivió en la casa de Sorondo y luego se mudó a la casita que Defensor tiene para los juveniles del interior. “Extrañé mucho, costó al principio, además no me iba muy seguido los fines de semana, sobre todo por temas económicos y además terminaba muy cansado los partidos”, relató quien fue ascendido por Acevedo y viajó a hacer la pretemporada previa al Uruguayo Especial, que justo se llevó a cabo en Flores. Allí donde su padre es el canchero y vive en el estadio departamental, Juan Antonio Lavalleja.

Justamente de su padre Julio heredó el apodo Catuto, que lo acompañó a la capital. “Un día un amigo de mi padre me dijo ‘Catutito’ y me quedó. En la escuela ya me decían así. No tengo problema, me gusta Catuto”, admitió.

Hace seis meses “Catuto” dejó la casita violeta y se mudó al barrio Palermo, donde comparte vivienda con Sebastián Rossano, de la Tercera. Él se ocupa de cocinar y Sebastián de la limpieza. “Todo al horno, sobre todo milanesas”, explicó. “A veces le pido algo a mi mamá. Lo que más extraño son los mimos y sus tucos. Pero ya aprendí y me quedan igual o mejor que a ella”, contó sobre Laura, su madre. Es más, ni ella ni su marido conocen Montevideo y la idea es poder traerlos un día.

Sergio Ramos es su espejo en el mundo. “Y acá el ‘Zurdo’ (Lamas), el ‘Coto’ (Correa), ‘Guille’ (De Los Santos) y Maulella, porque cada uno tiene algo especial”, dijo quedando bien con todos ellos.

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