Conmebol

Carrera meteórica: de Rentistas a la FIFA en 21 meses

Wilmar Valdez pasó de ser el vice del “bicho colorado” a presidir la Conmebol y representarla en Zúrich.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Wilmar Valdez en la asamblea del 2 de abril, sentado en la última fila mientras se definía la constitución del Ejecutivo provisorio

Acordate de este nombre: Wilmer Valdez. Ese va a ser el presidente de la AUF. Llamame después que te cuento”. Caía el sol en Montevideo y el lunes 31 de marzo de 2014 comenzaba a darle paso a la noche. “Tito” Mastandrea se había comunicado desde la redacción de Ovación con un dirigente que estaba a punto de entrar a una reunión entre las instituciones en el Club Náutico.

La jornada había sido muy movida. Todo había comenzado unas horas antes cuando Sebastián Bauzá había presentado su dimisión al cargo de presidente de la AUF, jaqueado porque el Gobierno había decidido no enviar policías a los estadios por la sucesión de hechos de violencia de los que culpaba al fútbol, a lo que se sumaba que 13 instituciones (seis de Primera y siete de Segunda) le habían retirado la confianza al Ejecutivo que presidía. Los clubes rápidamente se habían puesto a resolver cómo seguiría todo.

Estaban quienes pretendían que Bauzá reconsiderara su decisión y los que querían iniciar una nueva era en la AUF.

“¿Valdez el de Rentistas?”, recuerdo que le pregunté a “Tito” cuando me contó la información que le habían pasado. “Sí, ese”, me respondió. Si bien era el vicepresidente de los bichos colorados, no era un dirigente de alto perfil. Y hasta hoy, con cierta vergüenza, recuerdo cómo siguió el diálogo:

- ¿Es Wilmer o Wilmar?

-Me dijo Wilmer.

La anécdota, que por cierto es alimentada por las crónicas del momento de otros medios que tenían la misma duda sobre el nombre, pinta un poco lo que fue la carrera meteórica de Valdez, quien no solo terminó siendo el presidente de la AUF, sino que se encamina a serlo desde las próximas horas de la Conmebol y vicepresidente de la FIFA en representación de Sudamérica.

Así llegó.

La cuestión es que Wilmer o Wilmar pintaba bien, porque la mayoría lo veía con buenos ojos justamente por su perfil bajo. Al otro día, sin embargo, la cosa cambió. Se conoció que de esa reunión en el Náutico había salido la futura integración del Ejecutivo. Faltaba un nombre por decidir, pero ya había cuatro. Wilmer o Wilmar aparecía, pero no como candidato a presidente. El número uno lo llevaba Óscar Curutchet, titular de Danubio.

Para la noche del 2 de abril estaba fijada la asamblea en la que se iba a nombrar al Ejecutivo provisorio hasta las elecciones definitivas, que serían en septiembre, después del Mundial. Se decía que era una formalidad, porque incluso durante el día Curutchet ya había anunciado cuáles serían sus acciones al frente de la AUF. Sin embargo, en el día ocurrieron cosas.

Una fue que, entre sus anuncios, dijo que para aprovechar que Uruguay estaba en el top 10 del ranking FIFA, quería negociar sin dilaciones los derechos televisivos para el Mundial 2018, tal cual había pretendido el Ejecutivo saliente y a lo cual se habían opuesto los clubes que le habían quitado el respaldo.

Otra fue un llamado de su jefe de filas en el ámbito de la política, Danilo Astori (entonces vicepresidente de la República), quien le había advertido al edil por su sector (Asamblea Uruguay) que no era conveniente que aceptara el cargo.

La asamblea.

Al iniciar la asamblea, con Wilmer o Wilmar sentado en la quinta fila y lejos de los focos, Curutchet anunció que se bajaba de la candidatura. ¿Razones? Había visto que “no existían las condiciones de gobernabilidad necesarias”, según sus palabras. Es que en una reunión privada, Juan Pedro Damiani (presidente de Peñarol) le había anunciado que su club no quería formar parte de su Ejecutivo, pues quería estar en la Mesa; y también que no lo iba a votar. A ello se sumó que los clubes le hicieron ver que la venta de derechos inmediata, no corría.

Entonces hubo que barajar de nuevo. Luego de negociaciones, Peñarol aceptó estar en el Ejecutivo y allí apareció como candidato a presidente Wilmer... o Wilmar.

Ese 2 de abril de 2014 fue investido como titular de la AUF, para conformar Ejcutivo junto a Jorge Barrera, Alejandro Balbi, Ignacio Alonso y Roberto Pastoriza y comenzó la meteórica carrera de Wilmar (ya confirmado) Valdez. Lo demás es más conocido: ratificado como presidente en septiembre de 2014, nombrado vicepresidente tercero de Conmebol, ascenso al primer lugar de la vicepresidencia por las renuncias de Sergio Jadue (Chile) y Bedoya (Colombia) investigados por casos de corrupción y ahora a punto de tomar la presidencia ante la detención de Juan Ángel Napout. Y ello lo conduciría a la vicepresidencia de la FIFA. Todo eso en 21 meses. Lo que demoró el mundo en saber que Wilmer era Wilmar.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)