Peñarol

La otra cara de Bengoechea: "Tras una victoria se vive mejor"

“¡Sigan pensando, que todavía falta mucho!”, les gritó cuando faltaban 15’. Y resultó.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Pablo Bengoechea. Foto: Ariel Colmegna

"¡Tita!", exclamó Pablo Bengoechea en el puerta del Franzini, cuando ya se iba tras la agónica victoria conseguida por su equipo, y se estrechó en un gran abrazo con Picarelli, la histórica hincha carbonera.

Es que el entrenador se fue del estadio violeta con otro semblante, por más que un rato antes hubiera insistido con el asunto de que nada le mueve un pelo. Y al ver a "Tita" dejó traslucir su alegría. Ella no falla jamás. Y hoy lo espera al igual que lo hacía cuando el riverense calzaba los cortos. Un ejemplo: ayer no pudo ingresar al Franzini porque el partido era a puertas cerradas y no la habían incluído en la lista de 60 personas que podían ingresar. Sin embargo, "Tita" estaba en la puerta cuando llegaron los jugadores para alentarlos y volvió al final del partido para disfrutar de la victoria. Pero hubiera estado allí aunque hubieran vuelto a perder.

"¡Sigan pensando, que todavía falta mucho!". El grito, o la orden salió de la garganta de Bengoechea para sus futbolistas cuando faltaba poco más de 15 minutos para el final del partido. "Lo que no me gusta es que Peñarol pierda la característica que le queremos dar al equipo. Muchas veces la presión, o la necesidad de ganar, te hace saltear líneas y eso a veces no es bueno. Esta vez creíamos que había que terminar el partido de esta forma, teniendo calma y utilizando las bandas", explicó luego.

"Fue un partido muy importante para nosotros. Creo que se jugó bien al fútbol y el equipo no se desesperó. Y a pesar de la adversidad de recibir un gol en un momento muy difícil, lo pudieron dar vuelta. Hoy el resultado era muy importante, pero vino de la mano del juego y eso a mí me deja muy contento".

Más adelante, se quitó méritos respecto a los cambios, por más que Albarracín, Luque y Palacios tuvieron mucho que ver con la victoria. "Yo soy el culpable sólo cuando perdemos; cuando ganamos son los futbolistas. Es muy sencillo poner a un jugador, el que tiene que entrar y jugar bien es él. Es todo mérito de los futbolistas. Es lo que yo pienso".

Al final se refirió a la semana post triunfo. "Vamos a trabajar igual. La responsabilidad es la misma, lo que cambia es el humor. Después de una victoria se vive mejor. El clima va a ser de más alegría".

A lo Peñarol.

nPeñarol dio vuelta el partido y anotó el gol de la victoria a los 89, como le gusta al hincha. Bengoechea le restó importancia al asunto. "Esto es fútbol. No hay que hablar tanto. Ni el fin de semana pasado Peñarol era un equipo que no metía ni hoy es uno que lo hace. Este es un equipo que intenta jugar bien al fútbol sabiendo que a todos los jugadores uruguayos lo que les sobra es el meter, el amor propio. Lo que a veces falta es tener calma para jugar bien al fútbol. Hoy la tuvo", dijo el DT.

LAS EXPLICACIONES DEL RIVERENSE.

Bandas - Aire.

p "El juego por las bandas fue clave en el primer tiempo para manejar con claridad la pelota y desgastar al rival. Ese manejo de las bandas nos permitió tener más soltura y llegar con más aire al final", explicó el DT sobre la línea de tres.

Vestuario - 1985.

"Es el vestuario que antes era para los visitantes. El mismo que usaba cuando veníamos con Wanderers en 1985 a jugar al Franzini. Parece que ahora es el de los jueces", explicó Pablo Bengoechea sobre el camarín que ayer fue polémica en el escenario violeta.

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