PEÑAROL

¿Canobbio tocó su techo?

Llegó, explotó, anotó y cuando parecía que despegaría cayó en un tobogán

Foto: Gerardo Pérez.
Foto: Gerardo Pérez.

Movilidad, velocidad, ida y vuelta, desequilibrio en el uno contra uno. Todo eso fue sinónimo de Agustín Canobbio en sus primeros partidos con la camiseta de Peñarol. Llegó, se quedó con el puesto de titular por cualquiera de las dos bandas, fue de menos a más, deslumbró y cuando pareció que explotaba, se quedó.

¿Qué ha pasado con el joven mediopunta de 19 años? Es imposible decir que un jugador de sus características (potencia, habilidad, decisión, buen juego asociado y manejo de los dos perfiles) ha llegado a su techo, pero sí alcanzó uno que luego no pudo sostener. Y no solo eso, parece haberse dado de cabeza contra él y que rebotó para comenzar a caer.

Leonardo Ramos comenzó utilizándolo por izquierda para asociarse con Lucas Hernández y formaron un buen circuito futbolístico. Luego, cuando algún partido lo ameritó, lo utilizó por derecha y también hizo un buen tándem con Guillermo Varela.

Los primeros partidos lo mostraron como un futbolista que podía transformarse en pieza clave, porque cuando encaraba en potencia y velocidad no había quién lo parara. Generaba muchas llegadas, situaciones de gol y hasta asistencias para sus compañeros. Todos los hinchas rogaban porque cayera el primer gol de Canobbio para que por fin se liberara de esa carga y el momento llegó.

Fue el 21 de marzo, ante Cerro en el Tróccoli, cuando completó el 3-0 en la fatídica tarde en que el “Mota” Gargano se rompió los ligamentos cruzados.

Esa tarde fue la figura, como tres días más tarde ante Atenas, pero luego casi inexplicablemente su rendimiento cayó y ya no fue el mismo. Los puntajes otorgados por Ovación así lo demostraron.

Hizo un flojo Intermedio, inició el Clausura (ya con Diego López como DT) como titular, luego no jugó frente a River Plate ni Wanderers y regresó frente a Liverpool hace dos fines de semana, dejando una pálida imagen.

“Memo” no quedó conforme, lo reemplazó durante el juego y, de acuerdo a lo trabajado durante estas dos semanas de paz que tuvo Peñarol, parece que volverá al banco de suplentes. Fabián Estoyanoff sería su reemplazante, única modificación que presentaría la oncena.

Canobbio todavía tiene mucho para darle a Peñarol. Tiene solo 19 años y a esta edad es lógica la irregularidad. ¿Falta de confianza? No parece. Puede pasar que le esté costando adaptarse a lo que le pide el nuevo entrenador, aunque su bajón comenzó ya con Ramos.

Para colmo, el “Lolo” cada vez que entra lo hace muy bien (ya sea desde el inicio o desde el banco) y para jugar por izquierda hoy parecen estar, antes que Agustín, Ignacio Lores y Rodrigo Rojo.

Ya no hay doble actividad para Peñarol, por lo que la responsabilidad es ganar el Clausura y en tiempos de urgencia no hay espera que valga; juega el que esté mejor.

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