AUF

Del Campo busca el equilibrio

“Cuando uno mira la selección ve sólo la punta del iceberg, pero abajo están los clubes que captan y forman a los jugadores”, dijo el candidato a la presidencia de la Asociación

El candidato a la presidencia de la AUF, Arturo Del Campo.
El candidato a la presidencia de la AUF,  Arturo Del Campo. Foto: Gerardo Pérez.

Arturo Del Campo estuvo dos veces cerca de la presidencia de la AUF. La primera fue en 2007 cuando siendo presidente de Danubio creyó que no era conveniente dejar de lado la confianza de los socios del club que ama. Y la segunda fue en 2014, cuando Wilmar Valdez y Eduardo Abulafia eran los candidatos y al enterarse de que algunos clubes querían acercarlo, ambos le dijeron que retiraban sus candidaturas si se presentaba. Esta vez los nombres son los mismos, pero ha pesar de que ha conversado con ambos en estos días, ni Valdez ni Abulafia están dispuestos a bajarse esta vez.

“Son otros momentos. Wilmar hoy ha hecho una trayectoria en el fútbol. Yo puedo estar en desacuerdo con algunas cosas, pero tiene experiencia y vinculaciones a nivel internacional. Es otro Wilmar. Además, no pretendería nunca que se bajaran, como no lo pretendí en aquel momento”, explicó Del Campo. “Ser el presidente de la AUF nunca me desveló, pero son diferentes momentos de la vida”, agregó quien vuelve tras estar ocho años alejado del fútbol.

“Extrañe sí. Es como todo, al principio un gran descanso, pero con el paso del tiempo te pica otra vez el bichito de acercarte al fútbol. Pero a veces no lo determina uno, son situaciones de la vida o te vienen a buscar. Y las conyunturas que se dan en la vida que te hacen cambiar. Además, la cocina del fútbol es muy linda. Lo mamé de chico: a los siete años estaba en el vestuario de Danubio con mi padre. Y a los doce mi padre ya era el presidente del club y yo siempre lo acompañaba”.

Ya siguió los pasos de su padre, el ingeniero Héctor Del Campo al ser presidente de Danubio y ahora podría hacer lo mismo en la AUF si resulta electo. “Si yo tuviese el 30% de su inteligencia, de su capacidad, de su cultura y otros atributos suyos, estaría conforme. Sólo con ese porcentaje porque el viejo era una persona increíble y muchas veces en el fútbol, estando en Danubio, cuando me encontré en encrucijadas, consultando con la almohada pensé qué hubiera hecho él. O qué me diría. Lo imaginaba aconsejándome. Porque los presidentes muchas veces estamos solos cuando hay problemas grandes. Hay decisiones que son del presidente”, relató quien siente una gran responsabilidad.

“Cuando asumí en Danubio la gente me preguntaba si estaba contento y yo pensaba que iba a estar contento si el día que me fuera le había cumplido a mi padre, si no le había fallado. Es una mochila para mí porque él dejó una huella muy grande en el fútbol. Y si me tocara ser presidente de la AUF sentiría lo mismo”.

Tiene muy claro cómo está el fútbol uruguayo al que se va a enfrentar, pero es optimista. “El desbalance que hay entre los clubes y la selección es uno de los grandes temas, porque ha entrado y va a entrar mucho dinero al fútbol. Cuando uno mira la selección ve sólo la punta del iceberg: los jugadores y Tabárez, pero abajo de eso están los clubes que captaron y formaron a esos futbolistas. Hubo mucho trabajo anterior y todo ese andamiaje es el que permite que hoy tengamos jugadores como nunca en la historia. Jugadores que son clase A en el mundo. Pero si el fútbol se muere no va a existir materia prima, por más maestro Tabárez que haya. La AUF debe abocarse al 90% del iceberg que está bajo el agua”.

Del Campo está por estas horas elaborando un proyecto que le presentará a todos los clubes. Está convencido de la necesidad de reorganizar el fútbol en una cantidad de temas. Es consciente que los clubes tienen hoy mayores presupuestos que hace 15 años atrás, en parte por las leyes FIFA y los 30 contratos por club. Y también piensa que los insumos en seguridad, que en su momento pudieron dar resultado, hoy son muy onerosos y hasta innecesarios en algunos casos.

“El fútbol necesita apoyo del gobierno y lo descuento porque hay gente inteligente y futbolera en muchos de sus estamentos. Ellos vieron lo que genera la selección: la alegría y la unión de la gente. Une a los que son de diferentes cuadros, de distintos partidos políticos y de diferentes realidades económicas. El fútbol nos hermana. Mi madre, que tiene 83 años, salió a la calle con bandera de Uruguay y estaba feliz. Y eso no lo logra nada más que el fútbol. Es un capital que hay que proteger. Pienso que el gobierno va a tener la sabiduría de darse cuenta que en algunos temas va a tener que escuchar al fútbol. Son muchos los temas en que el gobierno le puede dar una mano al fútbol y para un estado no son muy onerosos”.

La flia
Familia. Arturo con su hija Josefina, su esposa Valeria y su hijo Mateo. Foto: Gerardo Pérez.
PERFIL

La familia y tres temas fundamentales en la AUF

Arturo Del Campo tiene 56 años y es productor rural hace 22. Vive en Carrasco junto a su esposa Valeria, y sus hijos Mateo, de 22 años y estudiante de Administración de Empresas y Josefina de 13 años. Y el a veces caprichoso perro salchicha Timón, a quien han amenazado varias veces con llevarlo para el campo, donde Arturo pasa varios días a la semana.

LOS DERECHOS DE TELEVISIÓN
“La empresa que tiene los derechos de televisión tendrá que sentarse a conversar y ver de que manera se saca esto adelante. Hasta ahora le ha servido un fútbol pobre, ha lucrado con los clubes pobres por sus necesidades, pero cuando el fútbol de quiebra y diez clubes no puedan comenzar, ¿qué va a hacer?”.

UN RELEVAMIENTO DE LOS CLUBES
“Los clubes están mal, pero no son tres ni cinco, son todos menos dos o tres honrosas excepciones. No podemos pensar que todos los dirigentes se equivocan, puede que en algunos caso sean culpables, pero algo está pasando. La AUF debería hacer un relevamiento de cada club. Asesorarlos, ayudarlos y antes de los torneos fiscalizar sus balances”.

UNA CONVERSACIÓN CON TABÁREZ
“Hay que capitalizar todo lo que Tabárez impuso sobre el orden y el respeto. Voy a ser sincero, soy de los que pienso que Uruguay podía haber jugado mejor y pretendido algo más. Yo, de ser presidente, iría a hablar con Tabárez, acordándome de que el fútbol uruguayo tiene un problema económico enorme. Le hizo mucho bien al fútbol, pero hay que negociar”.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)