PEÑAROL

Cambio de mando: hoy termina el ciclo de Jorge Barrera como presidente de Peñarol

No le fue bien en lo deportivo pero fue un presidente componedor que intentó siempre unir al club. "El fútbol se terminó para mí, me retiro", aseguró Barrera.

Barrera
Capicuá. Así fue el mandato de Jorge Barrera, que arrancó con el bicampeonato Uruguayo y terminó con el primer triunfo clásico en el CDS. Foto: Leonardo Mainé.

Hoy es el gran día para Ignacio Ruglio, quien a las 18 horas se convertirá en el nuevo presidente de Peñarol. Jorge Barrera le traspasará el mando y, aunque está decidido a retirase del fútbol, no dejará de ser un día especial para él.

Fueron 12 años de Barrera trabajando en el fútbol desde que en diciembre del 2008 Juan Pedro Damiani ganó las elecciones y le pidió que fuera uno de los delegados del club en la AUF. También fue delegado de la AUF ante la FIFA y la Conmebol, vicepresidente de la AUF y terminó con la presidencia del club de sus amores.

“En la vida se cumplen ciclos y el del fútbol se terminó para mí. Es un ciclo que se acaba como decisión vital. Estoy convencido que uno tiene que empezar y cerrar ciclos en la vida. Y el del fútbol se agotó”, dijo Barrera en diálogo informal con Ovación, porque está decidido a hablar por última vez en forma pública esta tarde en el palacio.

“Así como en el 2005 hice un final del ciclo en mi actividad política de legislador, ahora pasa lo mismo con el fútbol; porque no me retiro de Peñarol, me retiro del mundo del fútbol”, insistió y afirmó a su vez que no se va decepcionado, sino que necesita dedicarse a otras actividades, las que relegó durante los últimos tres años.

“Quiero dedicarme a mi familia, a mis amigos y a la profesión, sobre todo a las actividades académicas. Quiero darle mayor énfasis a la vida académica. El estudio es vocacional para mí”, explicó quien es profesor de Derecho Penal en la Universidad de Montevideo, en la Universidad de Pirua, en Perú, y de la Universidad Austral de Argentina, donde cursó su maestría en Derecho Penal.

abogado

El presidente saliente

Jorge Barrera nació en Minas hace 52 años. Es abogado penalista, docente de Derecho Penal en varias universidades y también legislador. Fue diputado en el período 2000-2005.
Es socio fundador y director del estudio jurídico Jorge Barrera & Asociados. Anoche participó en las elecciones de la Asociación de Abogados Penalistas, integrando una lista en calidad de vocal.

“Pero la pasión no cambia. Tengo con un socio un palco en el CDS y voy a seguir yendo a ver a Peñarol. La pasión sigue vigente. Y yo, que creo en la vida eterna, seguirá por siempre”, aseguró Barrera.

Esta mañana, en su último día como presidente carbonero, se levantará como siempre alrededor de las 7:30 horas. Desayunará con su hijo Juan Pablo, aunque ya no tiene que llevarlo a la escuela porque terminó las clases y pasó a sexto grado. Considera muy importante ese espacio compartido con su hijo porque por su actividad nunca puede ir a buscarlo.

La jornada será tranquila porque como no tiene ninguna audiencia presencial prevista, se quedará en su casa realizando teletrabajo y tomando mate. No saldrá hasta las 17:30 horas cuando recorra por última vez el trayecto hacia el palacio Gastón Güelfi.

Se podría decir que la presidencia de Barrera fue capicúa. Porque comenzó muy bien y terminó con la histórica victoria clásica del domingo pasado, la primera en el CDS. En el medio queda en el debe lo internacional, pero es un tema que trasciende la presidencia del abogado penalista, dado que -por ejemplo- en la Libertadores Peñarol sólo pudo clasificar a octavos dos veces en los últimos 20 años.

Su mandato comenzó con una sonrisa. Peñarol fue Campeón Uruguayo en el 2017, unos días antes que él asumiera. Repitió al año siguiente cuando ganó el torneo Clausura y logró el bicampeonato, a pesar de que llegó a estar 10 puntos abajo en la tabla Anual. Y también ganó la primera Supercopa Uruguaya.

ruglio
Ignacio Ruglio asumirá hoy a presidencia de Peñarol cumpliendo uno de sus grandes sueños. Foto: Estefania Leal.

En 2019 las cosas comenzaron a cambiar. Peñarol ganó el Apertura, pero Nacional obtuvo el Clausura y el Campeonato Uruguayo. Este año tampoco comenzó de la mejor manera dado que Rentistas se quedó con el Apertura.

“Tenemos el debe en lo internacional”, había dicho Barrera en julio del 2018 antes de viajar para enfrentar a Atlético Paranaense por la Sudamericana. Y lo siguió teniendo. Ese año Peñarol fue eliminado por el equipo brasileño y en el 2019 también quedó afuera de la Sudamericana en segunda fase, lo que repitió este año al ser eliminado por Vélez. En la Copa Libertadores la historia fue casi la misma. En 2018 compartió grupo con Atlético Tucumán, Libertad y The Strongest, quedó tercero y por eso jugó la Sudamericana.

El año pasado hubo un triple empate con Flamengo y Liga de Quito y terminó tercero por diferencia de goles. Y este año volvió a quedar tercero en el grupo con Jorge Wilstermann, Paranaense y Colo-Colo. Pasó a jugar la Sudamericana, pero quedó afuera de ambas competencias en sólo 15 días.

Además, cuando asumió para suceder a Juan Pedro Damiani en 2017, encontró un club muy dividido. Prueba de ello es que se presentaron seis candidatos a las elecciones que él ganó. No pudo lograr la unión a pesar de ser un gran componedor que trabajó mucho para conseguirla y trató que los representantes de todos los sectores tuvieran participación en el club. Que este año se hayan presentado ocho candidatos habla de un club aún más dividido.

“Busqué siempre lo mejor para Peñarol, aunque me haya equivocado”, reconoció Barrera y no quiso referirse a lo mejor ni a lo peor de su mandato. “Ya habrá tiempo para eso”, dijo y se refirió a su madre, quien lo llevó por primera vez a un partido de Peñarol en 1974; a su hermana, a su hijo Juan Pablo, su gran compañero, quien sufrió mucho al no poder ir al último clásico; y a los que estuvieron cerca en los momentos más difíciles de su mandato. “Me pasan muchas cosas por la cabeza y hoy le doy lugar al corazón”.

“Se va un presidente honesto, que no llegó al club para enriquecerse. No lo acompañaron los resultados deportivos, pero el tiempo se encargará de reconocerlo”, dijo Ignacio Ruglio, a quien esta tarde Barrera le traspasará el mando. Y le permitirá así cumplir con uno de sus más grandes sueños.

empresario

El presidente entrante

Ignacio Ruglio nació en Minas, Lavalleja, hace 41 años. Es empresario y siempre fue fanático de Peñarol. En 1987 vino en caravana con su padre para ver un partido de la Copa. Él jugaba en el club Safa de Minas, donde días después logró sacarse una foto con el “Bomba” Villar, minuano comó él y que fue clave en la obtención del título de 1987. Hoy él es el presidente del club y el “Bomba” el intendente de Los Aromos.

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