TORNEO APERTURA

Cambio de mando

A Nacional le quedó la punta del Apertura servida y la tomó.

Foto: Marcelo Bonjour.
Foto: Marcelo Bonjour.

Fueron muchas, quizás demasiadas para los hinchas, las oportunidades que había tenido en el pasado Nacional de aprovechar un traspié de quien iba arriba en el campeonato para superarlo y no lo había hecho. Eso no ocurrió esta vez.

Con una mezcla del equipo alternativo que Alexander Medina ha utilizado normalmente para disputar el torneo local y el principal, ese que se presentó en los partidos de Libertadores, el tricolor fue hasta el Prado para enfrentar a Wanderers consciente de que un triunfo lo dejaba en lo más alto de la tabla y se llevó los puntos que fue a buscar.

Con buen trato de pelota, amplitud de campo, velocidad, movilidad en ofensiva y eficacia en la marca individual, Nacional anuló a Wanderers, que fue incapaz de lastimar. Ni una vez en los 90 minutos un delantero bohemio llegó a definir en forma cómoda ante Esteban Conde, que volvió a ocupar el arco tricolor. La más clara fue un cabezazo de Damián Macaluso en el segundo tiempo que el arquero contuvo.

Wanderers dio una gran sensación de fragilidad. Un equipo inconexo, que intentó en base a esfuerzos individuales (las proyecciones de Villodo, las corridas de Rivero y los embates de “Chapita” Blanco) avanzar hasta el área rival y endeble en defensa.

Nacional aprovechó todo esto en la primera mitad para anotar los dos goles. Repasémoslos:

Tabaré Viudez desnivelaba con sus desbordes por derecha y Carlos De Pena lo hacía por izquierda. Un centro pasado de éste cruzó toda el área, lo tomó Viudez y le cometieron falta. Tiro libre desde el sector derecho ejecutado por “Taba”, cabezazo de Sebastián Fernández (el de menor estatura del campo) y gol para el 1-0 a los 20’.

Se iba el primer tiempo y Nacional manejaba la pelota a su antojo. La movía de un lado hacia otro, buscaba generar los espacios, pero le faltaba claridad en ofensiva. Hasta que a los 43 minutos Luis Aguiar divisó un hueco que había quedado sobre la derecha de la defensa rival y puso un pase preciso para que Gonzalo Bergessio, el goleador del Apertura con ocho tantos, definiera con toque suave. El partido no estaba liquidado aún, pero todo apuntaba a que el tricolor no perdía más, sobre todo por lo poco que mostraba el rival. Y así fue.

Esos dos goles anotados por la dupla ofensiva fueron suficientes. Y aquí hay un punto importante que rescatar. El 4-4-2 del “Cacique” Medina tiene mayor poder ofensivo cuando “Papelito” y “Lavandina” comparten el ataque. Explotan muy bien los espacios y uno arrastra marcas para que el otro saque provecho.

Todo potenciado por un Aguiar que cada día está más a gusto en el equipo y que, con sus pases y prolijidad para sacar jugando la pelota, despierta cada vez más aplausos de una hinchada que disfruta de su juego y de la punta.

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