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No cambió, pero es más inteligente

Luis Suárez mantiene su actitud, pero con otra moderación.

Se lo veía feliz, distendido; contento de estar de vuelta en el Complejo y de compartir charlas con sus compañeros. Reconoció que sigue siendo el mismo, pero que aprendió a ser más inteligente. Contó que ya había mantenido una charla con Tabárez y que estaba agradecido a la gente por el apoyo que le dieron durante todo este tiempo de suspensión. Y añadió que esperaba demostrarles todo ese agradecimiento en la cancha. Contó riendo sobre las bromas que compartió con Neymar antes de salir de Barcelona y se emocionó al responder una pregunta sobre Walter Ferreira.

"Vengo preparándome para este regreso hace semanas. Trabajando para manejar la ansiedad y el nerviosismo que me puede generar la euforia de la gente. Para mí, es especial porque pasó mucho tiempo, pero soy un jugador más, la responsabilidad es del equipo", dijo Luis Suárez al principio de su conferencia de prensa.

"Sabía que iba a tener una charla con el maestro sobre todo esto, porque la tuve otras veces. Hablamos como dos adultos que teníamos ganas de hablar de todo un poco. De mis sentimientos y de lo que genera esta vuelta. Él sabe que no me autopresiono, como lo hice cuando pasó lo del Mundial. Él se enorgullece de que yo haya superado muchas barreras a lo largo de mi carrera y a mí me deja satisfecho que lo reconozca", contó.

Suárez no oculta su alegría de estar otra vez en el Complejo. Foto: F. Ponzetto
Suárez no oculta su alegría de estar otra vez en el Complejo. Foto: F. Ponzetto

"La selección es un grupo muy unido, que ya demostró en los primeros cuatro partidos de las Eliminatorias que no depende de ningún jugador. Vengo a ayudar al equipo como todos los demás", aseguró. Aunque obviamente, sabe que no es un jugador más.

"Siempre soñé con jugar al fútbol, con hacer goles, con llegar lejos, con estar en la selección. Pero vivir esto, la euforia que genera uno a nivel mundial, nunca lo imaginé. Muchas veces el jugador de fútbol no se da cuenta de lo que genera", reconoció sobre su presente.

"Yo sé cómo juega Uruguay y cómo juega Barcelona, es un fútbol totalmente diferente. Sé que vengo a hacer lo que siempre hago por la selección, correr y dar el máximo", afirmó marcando las diferencias entre su equipo y la celeste.

Y pasó a referirse al rival del viernes. "Sabemos que Brasil es local y la clase de jugadores que tiene. Tiene puntos muy fuertes de mitad de cancha para adelante, pero también tiene dificultades defensivas que trataremos de aprovechar", se ilusionó.

"Lo único que hablamos con Ney (Neymar) fue en broma, en joda. Pero luego cada uno va a hacer lo mejor por su selección, dar lo máximo por su país. El que gane seguramente va a darle ánimo al otro, porque por algo somos compañeros", dijo sobre lo que había hablado con su compañero brasileño del tridente.

Consultado sobre cuáles eran esas bromas con Neymar, las explicó. "En Barcelona se calienta de a dos, en pareja, y nosotros siempre calentamos juntos, entonces dijimos que íbamos a calentar juntos antes del partido en Recife. Y apostamos una hamburguesa, el que pierda la tiene que pagar seguro. Je".

Más en serio, aseguró que el conocimiento que él tiene de Neymar y viceversa no iba a influir en el partido. "Nos conocemos demasiado, pero por más que hablemos con nuestros compañeros, adentro de la cancha las cosas son siempre diferentes. Hoy se conoce bien a todos los rivales, pero la hora de la verdad es adentro de la cancha. Y va a ser diferente. No va a cambiar que yo diga que Ney va siempre para la izquierda, porque va para cualquier lado. Y lo mismo si él dice que yo voy para la derecha".

A propósito de Barcelona, admitió que antes de llegar al club no sabía si iba a poder amalgamarse en ese juego. "Me preguntaba cómo iba a jugar allí, pero luego me di cuenta que con mis movimientos y mi actitud podía aportarle mucho al club y beneficiar a mis compañeros".

Y explicó a su vez cómo ha cambiado en el equipo culé. "Eso del nuevo Luis hay que tomarlo con pinzas. Yo voy a seguir con la misma actitud, presionando y discutiendo. Nadie me va a cambiar, pero ahora en Barcelona lo hago con más moderación, creo que soy más inteligente".

Al final, contó cuáles fueron los momentos más duros durante su larga ausencia de la celeste: "El partido contra Colombia, porque me hacía mal pensar que Uruguay iba a quedar afuera del Mundial por mi culpa y luego, en la Copa América también fue difícil porque se criticaba mucho a Uruguay porque no se hacían goles. Por suerte, al principio de la Eliminatoria hicieron 9 puntos de 12. Eso fue un gran orgullo, y un alivio para mí".

No le cambia llevar la cinta o no.

"El maestro siempre trata de sacarnos presión. Si me llega a tocar ser el capitán voy a estar más que orgulloso, pero si no voy a ser el mismo Luis de siempre, que deja todo adentro de la cancha. No me va a cambiar llevar o no la cinta", dijo Suárez.

La ausencia de Ferreira y sus lágrimas.

"Venir al complejo y que no esté Walter es muy difícil, muy complicado para mí. Él fue muy importante para mí y estoy más que seguro que él esta orgulloso de verme acá con la camiseta de la selección", dijo intentando contener las lágrimas.

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