desde el arco

Cambió insultos por aplausos

JOSÉ MASTANDREA

JOSÉ MASTANDREA

Quién viene a Peñarol? ¿En serio? No conoce nada... ¡Qué desastre! Frases más, frases menos, las redes sociales estallaron cuando se oficializó la llegada de Diego López como entrenador de Peñarol en sustitución de Leo Ramos, ya con pasajes para el fútbol árabe. Y como todo comienzo, fue duro. El empate ante Racing en el inicio de Clausura fue un balde de agua fría y los encuentros siguientes marcaron una tendencia: insultos y rechifla para el nuevo director técnico recién llegado de Italia. Sin embargo, bancó todo sin chistar. No respondió jamás y nunca tuvo un gesto fuera de lugar ni declaraciones refiriéndose a los árbitros o al juego de los rivales. Diego López no se apartó de su camino. Habló siempre y en las victorias o en las derrotas mantuvo el mismo tenor en sus declaraciones. Le ganó a los hinchas y logró cambiar insultos y rechiflas por aplausos en poco tiempo. Termina de ganar el Clausura y de asegurarle a Peñarol una definición en el Uruguayo, algo que parecía bastante difícil cuando asumió. Lidera en la Anual y sabe que solo el título servirá para decidir sobre su futuro. Gane o no, Diego López demostró que es un señor. También un gran entrenador.

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