NACIONAL

Algo tiene que cambiar

Lasarte ha variado jugadores, pero quizá deba plantear otro sistema táctico para tener más creación.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Cambio. Tabaré Viudez salió del banco y poco fútbol pudo aportar por la banda. Foto: Gerardo Pérez

Poco juego colectivo, poca ambición, pocos goles, pocos puntos, poca actitud... Todo muy poco lo de Nacional en los últimos partidos. Martín Lasarte hablaba hace una semana de recuperar la inercia ganadora que había conducido al equipo a lograr el Uruguayo Especial, pero parece muy lejos de encontrarla con el actual rendimiento futbolístico.

Es cada vez más difícil conformar al hincha, porque el camino tricolor hasta la penúltima fecha del pasado Apertura había sido empedrado, con triunfos de escasa justicia, pero victorias al fin. El fanático sabía que el equipo no estaba jugando bien, pero al menos se conformaba con sumar puntos y estar primero. Ahora ya ni eso.

No es que Nacional no brilla; juega mal, genera escasas llegadas, carece de un lanzador con precisión, no tiene profundidad y por tanto casi no suma unidades. ¿Dónde está la falla? ¿Qué conceptos debe reforzar para salir del pozo? Lo primero es un cambio de postura y transformarse en protagonista.

Para ello Lasarte tiene que elegir bien los hombres que ponga en cancha, pero no por sus características, sino por cómo se adapten mejor al rol que les va a dar en el equipo. Ejemplo: no parece muy lógico utilizar a Kevin Ramírez como volante externo por izquierda en un 4-4-2 para que su objetivo primordial sea tapar la subida del lateral derecho. En todo caso, el marcador de punta debería preocuparse de que Ramírez no se le escape a él. Para una labor de contención puede recurrir a otros volantes mixtos, como Felipe Carballo o Sebastián Rodríguez. Es cierto que el martes a la noche ante Lanús no tenía muchas alternativas, pero en general que Ramírez juegue en esa posición y con esa función es la regla, no la excepción.

Utilizar un delantero veloz, encarador y con gol lejos del área es un lujo que a Nacional le está costando caro. Los mejores rendimientos de Ramírez han sido jugando en un 4-2-3-1, con una faceta netamente ofensiva. Entonces, ¿debe cambiar el sistema? Es una alternativa, porque si uno quiere que algo cambie, lo primero que debe hacer es dejar de hacer lo mismo.

Otro punto: Los volantes internos tienen una doble función de cortar juego y lanzar que parece llenarlos de responsabilidad y no hacen una cosa ni la otra. Ante Lanús el mediocampo perdió casi todas las pelotas divididas y no pudo filtrar pases para los delanteros. Ante esto Lasarte dio ingreso a Martín Ligüera primero y a Tabaré Viudez después, quienes no cambiaron el panorama. Sin embargo, ninguno de los dos (ni Brian Lozano) han jugado como lanzadores al menos en los últimos seis partidos, pues juegan abiertos. Esto reafirmaría la teoría de que es necesario el cambio de sistema para que uno de los tres juegue como centro del trío de mediopuntas o bien como punta de un rombo en un 4-3-1-2.

Luego está el tema de la actitud. Ante Lanús directamente no existió. Todos se sabían clasificados y vivió el partido con más intensidad el técnico desde afuera que los futbolistas en el campo. Nacional, hasta no hace mucho, solía empezar perdiendo y dar vuelta los resultados. Últimamente solo lo consiguió ante Sud América.

Nacional necesita hacer un buen Clausura, ganarlo, posicionarse bien en la Anual y avanzar a la próxima fase de la Libertadores. Y para todo ello será primordial que mejore.

Arismendi se perderá los dos partidos por octavos de final.

Causó sorpresa en Nacional la comunicación por parte de la Conmebol que a Diego Arismendi se lo sancionó con tres partidos de suspensión, lo que le impediría disputar los dos partidos de octavos de final en la Copa Libertadores. El "Mama" fue expulsado en la visita a Zulia (0-0) en los minutos finales por una falta de atrás que incluso no pareció tener la violencia necesaria como para una roja directa. Sin embargo, el árbitro de aquel partido, el chileno Patricio Polic, estampó en el formulario la denuncia de "juego brusco". Por esto la Unidad Disciplinaria de la Conmebol lo sancionó con tres partidos de suspensión, de los cuales ya cumplió uno ante Lanús. Nacional tiene una semana para presentar los descargos y seguramente lo hará basándose fundamentalmente en las imágenes televisivas. El "Mama" tampoco estará en el debut del Intermedio por acumulación de amarillas.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados