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"Cachavacha" dio sus claves del derbi entre Atlético y Real

En su habitual columna de opinión en The National (medio de Emiratos Árabes), Diego Forlán analizó la previa del derbi de este miércoles entre Real Madrid y Atlético por la Champions.

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Diego Godín y Cristiano Ronaldo en el derbi entre Real Madrid y Atlético de Madrid. Foto: Archivo El País.

El Atlético de Madrid de Diego Simeone es una “bestia” diferente del equipo con el que jugué. Lo primero que hizo cuando llegó al club, poco después de que yo me marchase de él en 2011, fue arreglar la defensa. Dijo que “quería ver un equipo agresivo, fuerte, combativo, decidido”, y el impacto que tuvo Simeone fue inmediato, dejando el equipo su portería a cero en sus seis primeros partidos. Eso es algo que los rojiblancos no habían conseguido en ninguno de los nueve partidos anteriores a que él tomase las riendas del banquillo.

Cuando jugaba para el Atlético, el equipo tenía una mentalidad de ataque. De mí mismo y del Kun Agüero, con el apoyo de José Antonio Reyes y de Simao, se esperaba que marcásemos goles, y los marcamos. Hice 35 en 2009 y 28 en el año siguiente. Kun llegó a los 20 en cada uno de esos dos años. Contra el Barça marcamos 4 goles, y concedimos tres en nuestra portería.

Simeone cambió eso. La defensa es vital para sus equipos, como ya vimos en su partido contra el Real Madrid de la Liga de Campeones del martes por la noche.

El Atlético de Madrid defendió con total confianza en sí mismo, incluso frente a todo un campeón de Europa como es el Real Madrid. No fue ninguna sorpresa: el Atlético no ha encajado ningún gol en casa en Europa esta temporada. Ha conseguido dejar su portería a cero en 7 de los 9 partidos de competición europea que ha jugado. En la Liga, eso mismo lo ha conseguido, en lo que va de temporada, en 15 encuentros, un registro mejor que el del Madrid, un equipo que costó mucho más dinero.

El Atlético ha conseguido no encajar ningún gol en cinco de sus últimos seis partidos. Hace falta algo especial para penetrar sus líneas, y ni siquiera el Real Madrid, con todos esos grandes jugadores suyos, lo pudo conseguir. Antes ese equipo nos volvía locos; era como si tuvieran una ventaja psicológica sobre nosotros. Jugábamos bien, nos adelantábamos en el marcador. Pero no ganábamos.

Ahora, para sorpresa de todos, es al revés. Los rojiblancos rompieron el maleficio cuando ganaron la Copa del Rey en el Santiago Bernabéu en 2013. Una vez que se consiguió eso, el equipo empezó a sentir que podía lograr cualquier cosa, y lo hizo. Fueron campeones de España y finalistas de la Copa de Europa en la misma temporada. Eso hubiera sido inimaginable para el Atlético de Madrid con el que yo jugué, aunque ese equipo mío ya era mejor que los equipos anteriores, que no habían ganado nada.

El Atlético de Madrid no había ganado ni siquiera un solo título entre 1996 y la Europa League que ganamos en 2010. Ahora han ganado sietes títulos en menos de 5 años desde esa fecha.

Mejor aún para los apasionados y ruidosos hinchas del equipo: el Atlético y el Madrid se han enfrentado en siete ocasiones en esta temporada y el Real Madrid no ha ganado ni una sola vez. El equipo tuvo un gran dominio en la primera parte de la final de la Champions que se diputó el martes, pero la pelota no quiso entrar.

Será muy duro para el Atlético en el campo, mucho más grande, del Bernabéu, y yo espero que defiendan duro otra vez, pero no me sorprendería si el contraataque, con Antoine Griezmann, acabase marcando algún gol y haciendo que se pasase la eliminatoria. Pero no nos entusiasmemos demasiado.

Estamos hablando del Madrid, los campeones de Europa, que juegan en casa con Cristiano, Gareth Bale y Benzema delante, y con otros brillantes jugadores más atrás. Va en crédito del Atleti que su eliminatoria es la que está más ajustada entre las cuatro de esta ronda de la Liga de Campeones.

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