FOTOGALERÍA

En busca de la identidad perdida

Peñarol, semilla gloriosa plantada por el CURCC, espera el partido con Plaza en Conchillas: una ex factoría inglesa del siglo XIX. Mirá la fotogalería.

Foto: Jorge Savia.
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Foto: Gerardo Pérez.
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Tal vez fue el destino. O la casualidad. Peñarol anda perdido, sin identidad futbolística, y al venir a esperar el partido con Plaza en Conchillas, tal vez sin saberlo, o sin proponérselo, volvió a las raíces, a sus ancestros.

Es que esta pequeña ciudad situada al oeste del departamento de Colonia, a 50 kilómetros de la capital departamental y a 40 de Carmelo, es el legado que dejó la instalación de una factoría inglesa cerca de fines del siglo XIX.

Conchilla fue fundada el 24 de octubre de 1887 por la compañía C. H. Walker & Co. Ltd., que fue la ganadora de la licitación a la que llamó el gobierno argentino con el finde construir un nuevo puerto de piedra en Buenos Aires para sustituir al de madera y hacerlo más competitivo con los de Río de Janeiro y Montevideo.

Es que antes de emprender la obra, la empresa descubrió que al otro lado del Río de la Plata, en el Uruguay, había una zona en cuyo lecho había grandes cantidades de piedra y arena, donde comenzó la construcción de casas para los operarios que extraerían los materiales para levantar el nuevo puerto porteño.

Así, entonces, al influjo de su estilo de vida y costumbres los ingleses marcaron la historia de Conchillas, no sólo por sus casas de techo de zinc a dos aguas de color rojo y sus gruesas paredes de piedra, sino porque hasta impusieron el uso de una moneda fabricada por la familia Evans, con la que los ingleses le pagaban el salario a sus obreros, y tenía curso sólo dentro del pueblo, pero permitía vender y comprar toda clase de bienes.

Peñarol está acá, pues, en donde un ordenamiento municipal impone la conservación de las construcciones según sus líneas originales de fines del Siglo XIX. Perdida su identidad futbolística, tal vez sin saberlo, o sin proponérselo, vino a “cargar las pilas” para el partido de hoy frente a Plaza en donde permanecen casi intactas las raíces del CURCC: sus ancestros ingleses.

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