HISTORIAS

Burgueño: dos años lesionado, su coqueteo con el arbitraje y la ilusión del regreso

El delantero de 32 años está sin equipo. Tras romperse los ligamentos en 2018 hizo una recuperación de 7 meses y se dieron cuenta que seguía roto. "Mi meta es retirarme adentro de una cancha", afirma.

No se pone colorado. Burgueño arbitrando un partido en una liga de fútbol 7 el domingo en Punto Fútbol.
No se pone colorado. Burgueño arbitrando un partido en una liga de fútbol 7 el domingo en Punto Fútbol. FOTO: Diego Pérez Fotografía.

"Le estamos metiendo con el profe, somos tres o cuatro que vamos todos los días menos sábado y domingo. Estoy esperando que salga algo para la temporada que viene”, cuenta desde su casa Joel Burgueño, el delantero de 32 años que está sin equipo y vive semanas de mucha incertidumbre.

“Antes de la pandemia Progreso me comunicó que no podían contar más conmigo y tuve que irme. Ya estaba recuperado de la lesión aunque no había hecho fútbol”, agrega.

La carrera de Burgueño se empezó a desvirtuar en el momento en el que sufrió rotura de ligamento cruzado anterior y lesión de menisco externo en abril de 2018, en un partido contra Liverpool en Belvedere. 

“¿Tenés tiempo? je, es largo el tema”, preguntó Burgueño sin perder el sentido del humor, ese que sus amigos destacan con asiduidad, así como su don de gentes.

“Recién había firmado en Progreso, íbamos un par de fechas del Apertura y en cancha de Liverpool me lesioné la rodilla. Tuve la mala suerte en la época que nos lesionamos como diez al mismo tiempo de lo mismo. Me operaron, hice la recuperación, iban como siete meses y yo veía que algo andaba mal. Un compañero me recomendó el médico que lo atendía, Eduardo Vilensky, fui a verlo y el hombre enseguida se preocupó por mí, me hizo una artroscopia y salió que estaba roto. Estuve haciendo siete u ocho meses de recuperación roto”, dice.

Foto: Marcelo Bonjour
El día que Burgueño se lesionó en Belvedere, en abril de 2018. Foto: Marcelo Bonjour

“A las dos semanas me operó él y quedó todo bien. Ya hace un año de la segunda operación. Hice dos recuperaciones en una”, agrega.

A los tres meses de la primera yo veía que las cosas no estaban bien, porque trotaba y rengueaba. Miraba a los compañeros que se habían operado al mismo tiempo y estaban tres o cuatro escalones más arriba. De tan pesado que me puse con el tema, me hice una resonancia; no arrojó nada... pero estaba roto”, recuerda.

“Cuando fui a ver a Eduardo, él me dijo que me iba a hacer una artroscopia para limpiar, porque él no veía que podía estar roto con las maniobras de cajón. A mí me dolía arriba de la rotula, me decían que era porque estaba desgastado. Cuando salgo de la artroscopia me dijo que estaba roto. No pensé en dejar el fútbol. Fue una sensación rara, más que nada de tranquilidad por confirmar qué tenía”, comenta.

Burgueño ya había terminado su contrato con Progreso, pero al estar lesionado se extendió automáticamente. Cuando el jugador ya tuvo al alta deportiva, quedó libre.

Burgueño en el gimnasio donde entrena de manera particular. FOTO: Diego Pérez Fotografía.
Burgueño en el gimnasio donde entrena de manera particular. FOTO: Diego Pérez Fotografía.

EL PRESENTE. “Es muy complicado. Gracias a Dios por el tema de la Mutual y todo lo que se ha generado que el futbolista tenga aportes, ahora contamos con un Seguro de Paro de seis meses. Después tenés que buscarle la vuelta, porque las cuentas no te esperan y tenés que comer todos los días”, cuenta el futbolista que pasó por diez equipos a lo largo de su carrera.

Dentro de las cosas que ha encontrado para “buscarle la vuelta” a este momento complejo de su carrera es la de arbitrar partidos de fútbol en ligas amateurs. Fue juez en un encuentro, y la idea le gustó.

“Por medio de un compañero con los que entrenamos todos los días me dijo que estaba la posibilidad de poder hacer un manguito extra arbitrando un partido de fútbol 7; gracias a la experiencia que tengo de jugar tantos años y conocer el deporte, me animé y me sirve también por el hecho de que te movés y estás entrenando”, cuenta. “Por ahora fue solo un partido pero si sigue existiendo la posibilidad de ir, seguiré yendo. Está buenísimo estar del otro lado, por momentos me posicionaba como si estuviera jugando, je. Tenés que estar continuamente hablando. Yo no soy mucho de hablar con los jueces, pero de verlos lo imitás un poco”.

Burgueño se sintió bien arbitrando, aunque se posicionaba como si fuera un jugador. FOTO: Diego Pérez Fotografía.
Burgueño se sintió bien arbitrando, aunque se posicionaba como si fuera un jugador. FOTO: Diego Pérez Fotografía.

Joel vive con su señora, que también está sin trabajo, y con su hija Paz, que mañana cumple cuatro.

Mi meta es retirarme adentro de una cancha. Se lo prometí a mi señora y a mi hija: yo me voy a retirar adentro de una cancha, afuera no. Lo que más me motiva es volver a jugar, volver a entrar a una cancha y decir ‘acá estoy, no me retiré”, manifiesta el delantero con convicción.

“Esto es lo más cercano a la realidad del futbolista uruguayo. Hay jugadores que se van a jugar a Guatemala, a El Salvador, y no es por desmerecer, pero esas ligas no pueden ser mejores que las nuestras; sin embargo pagan más que el fútbol uruguayo, no se en qué va”, analiza.

Burgueño concluye que “uno gracias a Dios tiene a su familia, que siempre apoya, pero si hay que salir a hacer una changuita se hace. En esta carrera sabemos que no nos podemos quedar solo con que jugamos al fútbol, hay que ir aprendiendo cosas porque es corta, si no tenés suerte de hacer la diferencia tenés que estar preparado para la verdad de la vida que empieza después del fútbol”.

Burgueño entrena junto al preparador físico Carlos Martínez y un grupo de amigos para estar pronto para cuando lo llamen. FOTO: Diego Pérez Fotografía.
Burgueño entrena junto al preparador físico Carlos Martínez y un grupo de amigos para estar pronto para cuando lo llamen. FOTO: Diego Pérez Fotografía.

Burgueño tiene un récord en la última década

Joel Burgueño es el futbolista que más goles hizo en la década con distintos equipos (33 goles en seis clubes de Primera), según un informe que elaboró el periodista Pablo Cupese, que se publicó en Ovación el 20 de abril, y que determinó que Cristian Palacios es el máximo goleador de la década en el fútbol uruguayo.

“En El Tanque Sisley hice un montón de goles, creo que fue una de las últimas mejores temporadas que tuve. En Cerrito el año que ascendimos salí goleador del campeonato con 20 goles y creo que fue la mejor temporada de mi carrera, aunque no se destacó tanto como la de El Tanque, porque en ese momento el equipo estaba en Primera División”, comenta.

“Ese año en El Tanque estuve peleando la tabla de goleadores con Iván Alonso, pero él estaba intratable, no había manera de alcanzarlo, je; yo hacía dos y él hacía cuatro, yo hacía uno y él hacía tres, era un animal, no había manera de alcanzarlo”, añade entre risas.

Burgueño y la tarde que le marcó un gol a Nacional para el triunfo en 2015. FOTO: El País.
Burgueño y la tarde que le marcó un gol a Nacional para el triunfo en 2015. FOTO: El País.

Burgueño recuerda que en general le fue bien en los enfrentamientos con Nacional: “Lo que pasa es que yo estuve las dos veces que El Tanque le ganó a Nacional. La que le ganamos 2-0 en el Parque jugué y hasta hice uno de los goles, fue el único partido que perdió Nacional en ese Apertura, cuando los dirigía Gutiérrez”.

Actualmente Burgueño se mantiene en forma trabajando con el profe Carlos Martínez, un allegado de Cristian Pérez, que es amigo suyo. “Con Cristian, su hermano Diego y Emiliano Fernández, un muchacho que es campeón del interior, somos los cuatro que estamos entrenando”, dice.

“Creo que esto de la pandemia me favoreció para estar entrenado. Yo ya me siento preparado para jugar ahora”, finaliza.

Su casa. El atacante debutó en la Primera de Cerrito en 2008; supo ser goleador de   la Segunda División en  ese equipo. FOTO: El País.
Su casa. El atacante debutó en la Primera de Cerrito en 2008; supo ser goleador de la Segunda División en ese equipo. FOTO: El País.

La trayectoria: debutó en Cerrito y pasó por 10 equipos

Joel Burgueño es de Piedras Blancas. Empezó su carrera en formativas en River Plate, no lo ficharon y se fue a Cerrito, donde Próspero Silva lo fichó enseguida en Sexta División. Debutó en Primera en Cerrito, donde vivió todo tipo de experiencias, “Cerrito fue siempre mi casa”, comenta. En 2008 el debut fue contra Rampla, en un partido donde ganaron los “picapiedras”, bajo la conducción técnica de Miguel Ángel Puppo.

En 2012 pasó a Cerro Largo, donde estuvo seis meses y lo dieron a préstamo a Rocha, donde la pasó mal y pensó en dejar el fútbol: “La pasé horrible, teníamos carencias de todo tipo”.

Vito Beato evitó que dejara el fútbol y lo llevó a Villa Teresa. La carrera sigue con El Tanque Sisley, Libertad de Paraguay, Rentistas, Antofagasta, Racing, El Tanque de nuevo hasta llegar a Progreso.

Joel Burgueño festeja uno de sus goles para Rentistas. Foto: Fernando Ponzetto.
El atacante de 32 años y 1.70 metros jugó en Rentistas en la temporada 2016.
FOTO: Archivo El País. 
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