CORONAVIRUS EN ECUADOR

Caos en Guayaquil: "La salud pública está desbordada"

Bruno Piñatares, el volante de Barcelona, se sabe un privilegiado, pero no es ajeno a lo que sucede en la ciudad. "Las ambulancias priorizan salvar a los enfermos antes que levantar a los muertos".

bruno
bruno

Bruno Piñatares siempre quiso salir y jugar en el exterior. Quería conocer otros lugares y lo consiguió. Estuvo en Brasil y en Australia antes de llegar hace dos años a Ecuador donde en la temporada pasada fue campeón con Delfín. Sus buenos rendimientos le otorgaron un lugar en el once ideal del fútbol ecuatoriano y consiguieron además, que Barcelona compara su ficha. Es la primera vez del volante en un equipo grande.

“No me puedo quejar, me salió todo redondo. Había hecho toda mi carrera en equipos de los llamados chicos (Rentistas, Boston River, Cerro y River Plate), aunque siempre con buenas campañas. En Barcelona todo te impresiona tiene una hinchada muy grande. Es mi primera experiencia en un grande, con 29 años y me agarra en una edad ideal. Me siento a pleno en todo aspecto”, relató el volante desde Ecuador.

Lo que no imaginaba Bruno al mudarse a Guayaquil era la situación que está viviendo la ciudad por el COVID-19 donde ya hay casi 3.000 contagiados, muchos muertos y las autoridades retiran los cadáveres de las calles.

Tras una semana en que Barcelona jugó tres partidos y el plantel estuvo fuera de Guayaquil, estaban concentrados para un partido de local, cuando el fútbol se paró y empezó la cuarentena. “Primero dijeron que era hasta el 6 de abril, pero ahora se llegó al pico de la epidemia se va prolongar más”, explicó el volante que vive en Samborondón, una zona privilegiada de la ciudad.

PRIMER CASO. “Esto es como una isla, otro mundo. Aunque fue en esta zona que se dio el primer caso que fue una mujer que llegó de España, entonces hay bastantes casos de contagio. Por eso se han tomado muchas precauciones y medidas de seguridad. Acá tenemos canchas de tenis, de fútbol, gimnasio y piscinas, pero no podemos usar ningún área común. Tenemos que estar adentro y se respeta a rajatabla sino hasta te pueden hacer una denuncia policial”, relató.

“En casa salgo solo yo y si es necesario. Lo hice solo dos veces en 17 días que llevamos de cuarentena. Hacemos el pedido al supermercado, lavamos todo lo que entra y cocinamos en casa”, añadió quien vive junto su esposa Valentina y el pequeño Benjamín de ocho meses.

“Eso pasa en todas las urbanizaciones de Samborondón, en otras zonas es más complicado controlar que la gente no salga o no se vaya a la playa. Y esas zonas son las más complicadas, sumado a que no todos tienen acceso a una buena salud. Acá la salud es paga por seguro médico. Los videos que circulan son de esas zonas y son fuertísimos y muy chocantes. Con gente que fallece en la calle y se demora en recoger los cadáveres. Es producto de que la salud pública está desbordada. No hay camas ni cómo hacer tests, al igual que pasa en otros países. Las ambulancias no dan abasto y priorizan salvar a los enfermos antes que levantar a los muertos. A mí me llamó mucha gente preocupada por lo que ven en televisión”, explicó.

“Es muy feo, pero las realidades que se viven en las diferentes zonas de Guayaquil son muy distintas. En Samborondón hay hasta policía privada y shoppings dentro de la zona. Pero hay otros lugares que están muy complicados socioeconómicamente. Es chocante y triste, pero es la realidad. Es lamentable, pero son realidades muy diferentes. Y lo que se mostró es lo peor. La peor parte”, aseguró Piñatares y agregó que tampoco se sabe con certeza cuántas muertes hubo realmente.

El volante entrena a diario en el balcón de su casa y aprovecha para disfrutar de su familia, sobre todo de Benjamín dado que los primeros meses del año, estuvo mucho viajando y concentrado por el campeonato y la Copa Libertadores.

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Entrenando en el balcón de su apartamento en Samborondón en Guayaquil.

“No se sabe cuando podrá volver el fútbol. No hay fecha estimada. Intento mantenerme y perder la menos forma posible. Como sano para no aumentar de peso y después que cueste menos volver. Pero es muy diferente entrenar dentro de tu casa. Los primeros tres días estuve como perdido, como que me faltaba algo, era entrenar, correr, jugar. Hoy le llevo bastante bien, sé que lo más importante es la salud y cuidarse.”

HÉRCULES. La hermana de Bruno estaba en Guayaquil visitando al pequeño Benjamín cuando la agarró la cuarentena. Su vuelo de regreso se suspendió y terminó siendo una de las repatriadas. “Pudo volver por la buena gestión de la embajada uruguaya junto con otros compatriotas que estaban en Quito. El avión Hércules pasó por Quito, Guayaquil, y Bolivia, porque los aeropuertos estaban todo cerrados para los vuelos comerciales”.

benjamin

Iba a ser charrúa pero resultó ecuatoriano

Estaba previsto que Benjamín naciera en Uruguay tal como quería su papá. Sin embargo, cuando faltaban dos meses para el nacimiento y Valentina se preparaba para viajar comenzó con pérdidas y no pudo hacerlo. “No voy a negar que quería que naciera en Uruguay pero Valentina se tuvo que quedar y Benjamín resultó ecuatoriano. Igual no me quejo, le estoy muy agradecido a este país que me ha tratado muy bien. Y pude estar con mi hijo desde el primer día”, dijo Bruno quien llegó a Ecuador para defender a Delfín procedente de River Plate donde había jugado seis meses tras su pasaje por el fútbol australiano donde defendió al Western Sydney Wanderers.
A Delfín había llegado a préstamo con una opción de la que hizo uso el club de Manta. Tras haber jugado 77 partidos y ser figura, en enero de este año Barcelona compró su ficha. Es más, Bruno regresó a Uruguay cuando Barcelona enfrentó a Progreso por la Copa Libertadores.

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