REINO UNIDO

Los británicos harán todo lo posible para albergar el Mundial 2030

Inglaterra, Escocia, Irlanda y Gales pelean juntos contra la candidatura de Sudamérica de Uruguay, Argentina, Chile y Paraguay para recibir la Copa del Mundo.

El estadio más emblemático de Reino Unido: Wembley.
El estadio más emblemático de Reino Unido: Wembley.

Los fallidos intentos por convertirse en sede de una Copa del Mundo han dejado una marca muy dolorosa en el Reino Unido. Perder una vez fue poco aceptable, hacerlo por segunda dejó una herida abierta. Razón fundamental para considerar que fracasar en un tercer intento es imperdonable.

La realidad marca que los tibios votos de los miembros de la FIFA para la oferta de Inglaterra en 2006 y la nueva derrota para 2018 se han convertido en una enorme lección para los funcionarios de las asociaciones británicas. Y, en ese sentido, siguen dando todos los pasos que consideran apropiados para que el Mundo (dentro de la FIFA) le concedan el honor de volver a ser los anfitriones del planeta fútbol, como lo hicieron allá por 1966.

En este caso con otro espíritu, más integrador, más Reino Unido que Inglaterra. Impulsados por una oferta que demostrará que no se centrarán en Londres.

Los pasos firmes en la búsqueda de un cambio de valoración hacia su propuesta los dan hasta con el nombre que le entregarán a la propia FA (Football Association), porque aceptan que la propia denominación los hace ver como “arrogantes”.

Modernizarse, reconstruir las relaciones internacionales, mostrarse más integradores pueden colaborar de manera efectiva para que ese sentimiento “antinglés” en FIFA desaparezca.

Cambiar el nombre a una entidad de 155 años, para alejarse del espíritu arrollador que puede ser el de presentarse como los fundadores de todo, sería muy bien visto en la UEFA. Es un gran detalle, quizás político, pero que pretende ponerse en dirección firme hacia el Mundial de 2030. No será lo mismo cuando les pregunten a los dirigentes a qué federación pertenecen y en lugar de decir a la Football Association comenten que son de la Asociación Inglesa de Fútbol.

Pero ahí no se detienen. Los funcionarios británicos ya acordaron lanzar su candidatura con Gales, Escocia y las dos Irlanda reuniendo de manera conjunta todo el dinero que se precisa para financiar su proyecto. Unidad y más unidad. En todos los aspectos de la organización del certamen.

Por cierto, la discusión sobre la integración también pasó a la elaboración de una determinada lista sobre los posibles estadios que podrían utilizarse. Eso permitió establecer, entre otras cosas, que Londres podría poner como máximo tres escenarios deportivos y que el campeonato debería llevarse a cabo en las cuatro naciones.

En este marco, Escocia también tendría una cuarta parte de la organización de la Copa del Mundo.

Además, aceptando que pocos estadios no necesitarían modificaciones, ya se le recomienda a Irlanda del Norte que vaya pensando en mejorar el Windsor Park para que pueda albergar como mínimo a 40.000 aficionados. Hoy ese estadio tiene capacidad para 18.000.

Los británicos saben que tendrán una fuerte lucha política. Que Marruecos, que perdió por la de 2026, quiere unirse a España y Portugal para restarle al Reino Unido votos europeos, que la oferta sudamericana de Uruguay, Argentina, Paraguay y Chile tiene una potente carga emotiva e histórica y que también podría llegar a darse otro esfuerzo europeo conjunto de Bulgaria, Grecia, Rumania y Serbia. Eso los empuja a potenciar su ataque. Desde todo punto de vista. Porque caer otra vez, es imperdonable.

Curioso: en 1930 Inglaterra no vino

La idea de que Gran Bretaña se postule para organizar el Mundial que celebrará el centenario de la competencia es bastante curiosa, si se tiene en cuenta que por aquellos años sus asociaciones no querían participar del torneo porque insistían que su campeonato local (British Home Championship) era “mucho mejor” que cualquier cosa organizada por la FIFA. De hecho, Inglaterra le dio la espalda a los mundiales de fútbol hasta el torneo de Brasil 1950. Cuatro años más tarde, ya más interesados, Escocia e Inglaterra fueron los que participaron en la Copa que organizó Suiza.

Escocia va con el Celtic Park como estandarte

Escocia podría tener tres estadios en la Copa del Mundo de 2030 y todos serían de la ciudad de Glasgow. El número uno es el Celtic Park porque es el más grande de Escocia y el octavo del Reino Unido. El escenario tiene una capacidad de 60.411 espectadores. Luego le siguen el Hampden Park con 51.866 lugares y el Ibrox Stadium con 50.817 asientos.

El Aviva Stadium de Dublin está en la nomina principal

Inaugurado el 14 de mayo de 2010 el Aviva Stadoum, situado junto a la estación de tren de Lansdowne Road, es el primero y único escenario de Irlanda con categoría estadio UEFA Elite. Ya albergó la final de la UEFA Europa League 2011. Irlanda del Norte, en cambio, tendrá que ampliar el Windson Park de Belfast, hoy con capacidad para 18.000 espectadores.

El Millenium Stadium de Gales es de máxima categoría UEFA

El Millenium Stadium de Cardiff es un escenario multiuso de la capital de Gales. Es el estadio nacional del país y sede tanto de la selección de rugby como de fútbol. Fue construido con el fin de albergar la Copa Mundial de Rugby de 1999. En él se han llevado a cabo muchos otros grandes eventos y tiene la mayor calificación de la UEFA. Entran 74.500 espectadores.

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