SEMIFINALES CONTINENTALES

Los brasileños le van ganando a los argentinos en su duelo por la Libertadores

La goleada sobre  River pone a Palmeiras muy cerca de la final mientras el empate fue mejor resultado para Santos que para Boca

Boca-Santos
Caio Jorge ante Diego González durante el partido Boca-Santos en La Bombonera

E l duelo de brasileños y argentinos, que domina la Copa Libertadores desde hace cuatro años, otorga ventajas a los norteños luego de la disputa de los partidos de ida por las semifinales esta semana, pues tanto Palmeiras como Santos regresaron invictos de sus visitas a canchas argentinas y la semana próxima definirán en casa.

Palmeiras, en particular, dio un gigantesco paso, ya que venció 3 a 0 a River Plate. El “Verdao” no solo se mantiene invicto en el torneo continental, sino que lleva jugados en su estadio Allianz Parque 178 partidos desde su inauguración y nunca perdió por tres goles. Santos, mientras tanto, se llevó un empate sin goles de La Bombonera de Boca Juniors, que pudo ser victoria si se concedía penal en una controversial jugada donde no actuó el VAR.

Los dos equipos paulistas parten con ventajas para las revanchas, apuntando a la final del 30 de enero en el estadio Maracaná de Río de Janeiro. Un paso más allá, Palmeiras se convirtió por su rendimiento en el candidato número uno para levantar el trofeo.

Matías Viña
Matías Viña celebra su gol, el tercero de Palmeiras a River

Al mismo tiempo, estos resultados vuelven muy difícil la repetición de la final de la Libertadores 2018, cuando River y Boca definieron en el estadio Santiago Bernabéu de Madrid en el superclásico argentino con mayores repercusiones de la historia.

Si definen los brasileños, será también un clásico: el llamado Classico da Saudade, que remite a la nostalgia de cuando en la década de 1960 el Santos de Pelé y el Palmeiras de Ademir da Guía dominaban el fútbol de su país.

Palmeiras-River disputarán la revancha en el Allianz Parque de San Pablo el martes 12, en tanto Santos-Boca se medirán el miércoles 13 en el estadio Vila Belmiro de Santos.

Supremacía

En cualquier caso, la Libertadores 2020 tendrá un campeón brasileño o argentino, como viene ocurriendo desde 2017. El último ganador de otro país fue Atlético Nacional de Medellín, campeón en 2016. Pero el predominio de los clubes de esos dos países es más amplio: en las cuatro últimas ediciones del certamen, todos los semifinalistas fueron argentinos o brasileños, salvo Barcelona de Guayaquil, que se “coló” en 2017.

En 2017 Gremio de Porto Alegre derrotó en la final a Lanús. Un año más tarde fue el famoso clásico River-Boca. En 2019 Flamengo venció a River en la final única de Lima. Un detalle más: si Flamengo no está en la definición de 2020 es porque lo eliminó otro argentino, Racing.

Las razones de esa supremacía son debatidas por el periodismo. A la tradicional e indiscutible calidad del fútbol argentino y brasileño se agrega un cada vez mayor poderío económico frente al resto de los países, que les permite a sus clubes reforzar los planteles e incluso mantener más tiempo a sus figuras ante el posible interés de los más ricos equipos europeos.

De la misma forma, el nuevo formato de la Copa Libertadores, abierto a un mayor número de equipos, privilegia a Brasil y Argentina, que tienen más representantes en el punto de partida.

En esta edición hubo siete equipos brasileños, de los cuales cinco arrancaron en la fase de grupos y dos en la Fase 2, en tanto hubo seis argentinos, cinco en los grupos y uno en la Fase 2.

Luego de la disputa de los grupos, de los 16 conjuntos que se clasificaron para disputar los octavos de final seis fueron brasileños y tres argentinos.

Desde su primera edición en 1960, la Libertadores registra 25 títulos de clubes argentinos contra 19 de los brasileños. En subcampeonatos, los brasileños tienen 15 contra 12 de los argentinos.

En tercer lugar, pero ya lejos, quedan los clubes uruguayos, que dominaron la competencia en su primera década. Hoy tienen ocho títulos y ocho finales perdidas. De esas 16 finales disputadas, diez fueron entre 1960 y 1971.

Así llegan

El martes en el estadio de Independiente, Palmeiras le dio a River un golpe de nocaut, que no solamente lo confirmó como el mejor equipo del torneo en su edición 61, sino que le dejó el camino casi totalmente despejado a la final.

El “Verdao” debió prescindir de su joya juvenil, el paraguayo Gabriel Verón, y su ausencia pasó inadvertida porque entre Gabriel Menino, Luiz Adriano, Rony y Gustavo Scarpa destrozaron el sistema defensivo de River y aprovecharon sus gruesos errores.

Esta es la segunda vez que Palmeiras golea al Millonario. La primera fue en 1999, también en semifinales, aunque los tres goles se dieron como local. Y otro dato sugestivo: en esa oportunidad el conjunto paulista terminó ganando la Libertadores.

El equipo brasileño es ahora el más goleador de la actual edición, con 32 anotaciones, mientras que Luiz Adriano y Rony son sus máximos anotadores con cinco goles cada uno.

Para River, el 0-3 es la peor derrota como local bajo el mando de Marcelo Gallardo y la tercera más abultada en la misma condición en todo su historial copera.

En la revancha, Gallardo no podrá contar con el colombiano Jorge Carrascal, expulsado por una fuerte e insólita infracción sobre Menini (de cuya ejecución, para colmo, llegó el tercer gol, tras cabezazo de Matías Viña).

Mientras tanto, el miércoles y en una Bombonera nuevamente desolada, la labor de Boca resultó inferior a las expectativas frente a un Santos aplicado, que supo esperar y le dio varios sustos en sus rápidas incursiones al ataque, en las que el venezolano Jéfferson Soteldo fue quien más inquietó.

El conjunto Xeneize apostó por su goleador del torneo, Eduardo Salvio, por la velocidad y potencia del colombiano Sebastián Villa, así como por la experiencia de Carlos Tevez, pero los tres se diluyeron en el embudo que dispuso el cuadro albinegro en la zaga.

El entrenador de Boca, Miguel Russo, dio un voto de confianza a los nueve goles marcados entre Salvio (seis) y Tevez (tres) de los trece del equipo en el certamen, pero fue una noche de sequía que ni siquiera pudo acabar el ingreso de otro reconocido anotador como Ramón “Wanchope” Ábila.

El “Peixe” tampoco tuvo en una noche brillante a Kaio Jorge, el juvenil de 18 años que con cinco tantos es el mayor realizador del conjunto desde que Neymar marcó 12 en 2012.

Pese a la existencia del VAR, el encuentro dejó polémicas. Santos anunció ayer que enviará una queja a la Conmebol porque no se utilizó el VAR tras una jugada del segundo tiempo, cuando el zaguero boquense Carlos Izquierdoz cruzó en el área al delantero Marinho, pero el árbitro del encuentro, el chileno Roberto Tobar, no sancionó la falta ni fue a verificar la maniobra ante las cámaras del video arbitraje.

Ayer mismo la Conmebol reveló los audios de los encargados del VAR. “Minuto: 74. Aspecto a considerar: Incidente área penal”, dice el documento. Revisada la jugada desde distintos ángulos y a distintas velocidades, los encargados de la verificación indicaron: “Es un roce del fútbol, se dejó caer” y le expresaron a Tobar que podía reanudar el juego. (En base a EFE)

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