Fútbol

El botija de los 100 millones de euros

Ronald Araújo, el nuevo futbolista culé bajo la lupa de sus técnicos, entre ellos Sergio Cabrera, quien lo cambió de posición en Rentistas

Ronald Araújo jugando para Boston River. Foto: El País
Ronald Araújo jugando para Boston River. Foto: El País

Barcelona fijó para Ronald Araújo, el exzaguero de Boston River, una cláusula de rescisión de 100 millones de euros, la que se duplicará cuando el juvenil debute en el primer equipo culé. Si eso sucede, su cláusula será la misma de Luis Suárez, con quien Araújo se sacó una foto en su primer día en la ciudad deportiva Joan Gamper.

La historia del zaguero, a quien hasta su pase al Barcelona pocos registraban a pesar de haber llevado la cinta de capitán en la selección Sub 20, parece un cuento de hadas... O de futbolistas.


El viernes pasado los jugadores de Boston River estaban a punto de entrenar en la cancha de fútbol 5 de La Chacra en Las Piedras. Al otro día viajaban a Rivera para jugar con Peñarol. El gerente del club ya le había advertido al técnico Alejandro Apud que Ronald Araújo, su mejor zaguero, se podía ir ese fin de semana. “Tengo que darte una buena noticia para el club, pero mala para vos”, le dijo.

En eso estaban, cuando el “profe” Blanco le advirtió a Apud que Araújo acababa de llegar y estaba saludando a sus compañeros. “Me vengo a despedir”, le dijo el zaguero unos minutos más tarde al entrenador. Y se fue volando porque tenía que estar en la Ciudad Vieja para encontrarse con Flavio Perchman su representante; no sin antes confiarle que aún no sabía a qué club español iba, porque había dos o tres equipos interesados en él.

Obvio, que en la previa del partido con Peñarol, la noticia le cayó como un balde de agua fría a Apud, pero no lo sorprendió. Es que todos los fines de semana había algún “scoutter” europeo observando al futbolista, nacido en Rivera hace sólo 19 años.

“Claro que es extraño que un jugador pase de Boston River al Barcelona. Yo sabía que no iba a demorar en irse, pero pensaba que iba pasar primero por un grande o irse a un club chico de Europa. Aunque las condiciones para ir al Barcelona las tiene”, explicó Apud, a quien el “Cacique” Medina ya la había hablado demostrando su interés en Araújo.

“Lo que más me sorprendió siempre fue su gran capacidad de aprendizaje. Aunque tiene todo: fuerza, velocidad, personalidad, juego aéreo. Todas las características para ser un zaguero de primer nivel”, contó el entrenador de Boston River.

“Es un gurí con una gran capacidad de trabajo. Se quedaba todos los días con Ruben Silva después de la práctica para entrenar todas las facetas del zaguero. Si tenía que mejorar el cabezazo ofensivo, el rechazo largo, lo que fuera. Siempre dispuesto a trabajar y sobre todo a ganar porque tiene un gran temperamento. Ronald está preparado para todo. Era un placer trabajar con él”, reconoció el técnico, quien destacó a su vez la gran facilidad del defensa para adaptarase a una nueva realidad. Por lo que está convencido que le va a ir bien en España. “Llegó de Rentistas, que estaba en las últimas posiciones de la B, a jugar con nosotros en Primera. Y estábamos peleando los primeros puestos. Se adaptó enseguida, a ser titular y a jugar. Y en la Sudamericana hizo grandes partidos frente a Jaguares y con Banfield”, destacó Apud, quien también aseguró que el juvenil siempre se comportó como un gran profesional. Se preocupaba por el descanso y la forma de alimentarse, a pesar de que vivía solo en un apartamento que le habían alquilado. La soledad de la capital no impidió que terminara sexto de liceo sin haberse llevado nunca una materia. Y que estuviera siempre pendiente de sus afectos en Rivera: sus abuelos, sus padres y su hermana.


Araújo llegó a Boston River desde Rentistas antes del Clausura del año pasado. Jugó un solo partido en Tercera División y enseguida arrancó en Primera. “Tenía edad de Cuarta, pero ya estaba jugando en la Primera de Rentistas, en la B. Es un gurí humilde, con muchas ganas de aprender”, contó en tanto Ruben Silva, el ayudante técnico de Apud.

“Enseguida nos dimos cuenta que tenía una proyección enorme. Que iba a llegar. Teníamos claro que se iba a ir, que era cuestión de tiempo”, confió Silva. “Es bárbaro, muy humilde, siempre dispuesto a escuchar y con la mejor voluntad para trabajar. Es muy respetuoso, buen compañero, solidario. Es muy rápido en la marca, mejoró mucho en el salto y le pega muy bien a la pelota”, lo definió el exdefensa. “Cuando tenés la responsabilidad de ser el capitán de la selección Sub 20 y seguís siendo el mismo, te hacés querer enseguida”, explicó Silva sobre la relación de Araújo con sus compañeros.

La primera experiencia del riverense en la selección fue hace un año, con Alejandro Garay, quien cumplió con unos compromisos pactados, mientras Fabián Coito dirigía en el Mundial de Corea. Se estaba preparando la nueva Sub 20 y Araújo estaba allí.

Luego, en agosto, comenzó a trabajar con Coito. “Es un chiquilín de esos que siempre preguntan, que se interesan por todo, que quieren mejorar. Muy humilde, muy ubicado y muy buen compañero”, relató Coito. “Fue el capitán muchas veces por algunos rasgos particulares de los que ya me había hablado Garay. Ascendencia sobre sus compañeros y un liderazgo positivo, algo hasta inusual para alguien tan joven. Futbolísticamente, se destaca por su físico, su pegada y su rol de líder en la cancha. Luego con Boston River y con nosotros fue agregando otras cosas al competir internacionalmente”, explicó el DT celeste.


“Me sorprendió que se fuera al Barcelona, pero tiene todo para ser un jugador de gran proyección. Ahora se va a enfrentar a una dura prueba, porque se espera mucho de él”, finalizó Coito.

VOLANTE.  Araújo debutó en la Primera División de Rentistas cuando aún no había cumplido los 17 años. Y lo hizo de la mano del entonces técnico de los “bichos colorados” Sergio Cabrera. “Álvaro Denis, el coordinador de las juveniles, me dijo que había un chico en Quinta que tenía que ver. Había llegado seis meses antes de Rivera”, recordó Cabrera.

“Era volante central y jugando en Quinta ya lo habían echado como tres veces. Es que en Rivera jugaba en Huracán con hombres y estaba acostumbrado a ir fuerte”, explicó. “Lo fuimos llevando de a poco. Estuvo una vez en el banco de suplentes contra Cerro Largo. Y al partido siguiente, contra Tacuaremó, lo puse al final y nos cerró el partido”, relató Cabrera, quien fue el que lo cambió de puesto.

“Le veía muchas más condiciones para jugar de zaguero que de volante. En la mitad de la cancha era uno más, pero atrás se destacaba. Es grande, fuerte, guapo, veloz y bien educado. Lo tiene todo”, aseguró Cabrera, quien se reencontró con Araújo en un partido entre Boston River y Defensor Sporting que fue a ver. Pero el juvenil no pudo jugar ese encuentro y se acercó a saludar a su extécnico en la tribuna. “¿Seguís de zaguero?”, le preguntó Cabrera. “Y sí, donde me pusiste”, le respondió humilde como siempre.

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El juvenil firmando su contrato con Barcelona. Foto: Barcelona. 
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