EN RIVERA

Cambio de mando

Peñarol se trajo los puntos y el primer puesto desde Rivera.

Mirá la Galería
Fotos: Gerardo Pérez
Foto: Gerardo Pérez
Foto: Gerardo Pérez
Foto: Gerardo Pérez
Foto: Gerardo Pérez
Foto: Gerardo Pérez
Foto: Gerardo Pérez
Foto: Gerardo Pérez
Foto: Gerardo Pérez
Boston River vs. Peñarol. Foto: Gerardo Pérez

Peñarol hizo lo que debía. Dejó dudas en el funcionamiento, es cierto, pero ganó, le tiró la presión a Nacional y, producto de su caída, es el nuevo líder del Clausura y se puso a cuatro puntos en la Anual.

Al equipo le costó ayer agarrarle el ritmo al partido. Boston River lo dejó jugar, pero le cerró los caminos. El conjunto de Alejandro Apud, muy aceitado, se paró bien en el inicio del encuentro y poco a poco fue malhumorando a los fanáticos aurinegros que se arrimaron al Atilio Paiva Olivera.

El “Toro” Fernández tuvo dos claras antes de la primera media hora, pero no contó con la contundencia del partido pasado. Sin embargo, dejó bien claro que la solución estaba por ahí: con pelotas en profundidad para ganarle en velocidad a una lenta línea de fondo rojiverde.

Diego López cambió las bandas y pasó a “Nacho” Lores a la derecha y a Agustín Canobbio a la izquierda, pero lo mejor pasó por el centro de la cancha. Con la claridad del “Cebolla” Rodríguez y el aporte de Lucas Viatri, cuándo no, para dejar a sus compañeros en posición de gol; pero fueron solamente chispazos.

Poco y nada para ver. Escasa generación de juego para un equipo que tuvo la pelota la mayor parte de los primeros 45 minutos y no encontró ideas como para resolverlo.

En el complemento, el aurinegro se puso en ventaja rápidamente, a los 55’, con su clásica fórmula: pase de Viatri, gol del “Toro”. El argentino descargó al medio y Fernández la mandó a guardar para desahogar el grito en Rivera.

Ahora sí, estaba todo a pedir de Peñarol. Sin embargo, se complicó solo. A los 64’, cuando Boston River no encontraba ni siquiera cómo llevar la pelota al área de Kevin Dawson, llegó el empate. Miguel Amado aprovechó un despeje que quedó corto de “Tito” Formiliano y con un zurdazo la colocó en el ángulo.

En la desesperación, Diego López mandó a Darwin Núñez a la cancha. Las tres torres juntas buscando ganar el partido por arriba… Y en el primer pelotazo, penal. Carlos Valdez le puso el codo en la cara al “Toro” en una infracción totalmente evitable. Poco le importó al “Cebolla” que lo transformó en gol (74’).

En los últimos minutos Peñarol se limitó a aguantar el resultado. El equipo se fue replegando y aferrándose a un triunfo imprescindible. Además, y lo más importante, es que sigue acostumbrándose a ganar. Para corregir tiene mucho, pero no hay mejor forma de retocar que con victorias. Y más cuando el margen de error es muy chico.

Rivera vibró con un Peñarol que no brilló, pero que acaparó la atención de toda la ciudad en el fin de semana. El equipo les regaló una sonrisa en un partido que se hizo más cuesta arriba de lo planeado.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)

º