ARGENTINA

Con fútbol, silenció La Bombonera

Como en la Supercopa, venció a Boca por 2-0 con verdaderos golazos del “Pity” Martínez y “Nacho” Scocco.

Foto: Prensa River.
Foto: Prensa River.

Dos voleas para noquear a Boca en La Bombonera. Un zurdazo del “Pity” Martínez y un derechazo de Scocco para este River de mano pesada, piernas templadas, corazón caliente y cabeza en su sitio. Supo jugar para ponerse en ventaja, sufrir ante las oleadas ofensivas de Boca en el comienzo del segundo tiempo y ejecutar ante el primer respiro que le dio el rival. Como hace algo más de un año, River volvió a cantar victoria en La Bombonera. Un triunfo que le sirve para reposicionarse en la Superliga.

Una Bombonera repleta, efervescente, es una vara de medida. Sometido a esa exigencia, River hizo un primer tiempo de un equipo adulto, compacto, macizo, cerebral. Jugó con la seguridad y convicción que se le podría ver en el Monumental. Los nervios e inseguridades quedaron para Boca, como si estuviera en un entorno ajeno, o si la presión y responsabilidad lo hubieran desbordado.

En los primeros 45’, River lo superó en cohesión y fluidez. Más ordenado y mejor posicionado, cubrió el campo con sentido colectivo y ejerció la presión para quedarse con varias pelotas.

Gallardo siempre deja alguna impronta en sus planteos. La sorpresa fue la ubicación de Pratto casi como un wing derecho, con retroceso para anular un par de proyecciones de más. River se juntaba mejor en el pase, abría la cancha y buscaba la definición por adentro.

Boca transmitía nerviosismo, la inquietud del que sabe que no hace las cosas bien. Los volantes se veían en inferioridad; Barrios quedaba muy solo para la recuperación, Almendra no encontraba su lugar y Nandez se paraba como si fuera un extremo derecho. La defensa local se veía en apuros, los laterales hacían agua y los centrales respondían sobre la cornisa.

El plan de River dio frutos: presionó a Pavón en campo local, la jugada derivó al área y un rebote le quedó al “Pity” para una deliciosa volea cruzada.

Gallardo puso pulmones frescos para la contención con Zuculini y repitió la fórmula ganadora de la Supercopa Argentina: un rato de Scocco para sentenciar la historia. Con el 0-2, Boca se apagó tanto como las tribunas, como si asumiera su destino de derrotado, salvo con dos cabezazos del final, que mostraron las dos versiones de Armani: lo poco que sale a cortar centros (la pelota dio en el travesaño) y lo inexpugnable que es bajo los tres palos (impresionante estirada). El bicampeón completaba 90 minutos muy desteñidos, casi de un equipo inmaduro. River infló el pecho, fue el señor del superclásico

El resumen del partido:

Son tres al hilo:

River Plate le ganó a Boca Juniors los tres superclásicos de este año. Lo superó 1-0 en el amistoso de verano, 2-0 en la Supercopa Argentina y ayer nuevamente 2-0 por la Superliga. El “Xeneize” ni siquiera pudo anotar un gol.

Uruguayos presentes en el superclásico

Nahitan Nández, de lateral: La lesión de Leonardo Jara hizo que el charrúa pase a jugar como lateral derecho desde las 41 minutos. Terminó muy caliente en un cruce con Rafael Santos Borré.

Mayada y Mora, en el banco: Los dos futbolistas “Millonarios” estuvieron en el banco de suplentes en la cancha de Boca. No tuvieron minutos. Marcelo Gallardo optó por otros futbolistas.

Olaza y De la Cruz, desde afuera: El lateral de Boca se perdió el partido ante River por una molestia muscular. El mediopunta “Millonario” concentró para este encuentro, pero quedó fuera del banco.

Foto: Prensa River.
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