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En Belvedere se terminaron los karmas

Los hinchas de Liverpool despidieron ayer al plantel que viaja hoy a Venezuela donde debutará en la Sudamericana y se sacaron fotos con la Supercopa.

Belvedere
Belvedere. Los hinchas dijeron presente para despedir al plantel. Foto Marcelo Bonjour.

Los hinchas de Liverpool se hicieron presentes ayer en buen número en Belvedere donde pudieron presenciar el último entrenamiento del plantel que viaja hoy temprano a Venezuela para debutar en la Copa Sudamericana.

Pero seguramente lo más importante para ellos es que pudieron sacarse fotos con la Supercopa que el equipo dirigido por Román Cuello ganó al vencer a Nacional el sábado pasado en Maldonado.

La copa estaba ubicada en la puerta del vestuario local y allí hacían cola los hinchas para tomarse la foto con un trofeo que mucho esperaron. Lo hacían solos y sonrientes, con sus hijos o nietos. Esos herederos del amor por la camiseta negriazul.

Gimena y Julio llegaron al estadio con sus dos hijos: Emiliano de cuatro años y la pequeña Eva, ambos con la camiseta negriazul. El niño, que le debe su nombre a Emiliano Alfaro, estuvo en Maldonado con su padre la noche de la consagración.

Emiliano
Emiliano. El niño de cuatro años lleva su nombre en homenaje a Alfaro. Foto: Marcelo Bonjour.

Pablo está por cumplir 60 años y heredó el amor por Liverpool de su padre que fue dirigente y delegado. Ayer estaba con uno de sus nietos, Lucas, de siete años. Tanto él como su hermana Juana de cinco, eran socios de Liverpool a días de nacidos. “Yo le digo a mi nieto que tenemos que disfrutar porque en seis meses ganamos dos copas”.

Liverpool

Alejandro (52) vivió toda su vida en el barrio y miraba la práctica junto a su sobrino. “Fue un gran logro. Quedamos en la historia”, dijo y contó que disfrutó más el torneo Intermedio. “Porque fue el primero y lo habíamos esperado mucho. Pero la Supercopa tiene el valor de que la conseguimos frente a Nacional”.

Edgardo Delbono, más conocido como “Palito”, fue secretario de prensa del club durante 25 años. “Las sensaciones son hermosas. No esperábamos lo de la Supercopa, porque era contra un grande, más cuando nos empataron al final. Pero pudimos ganarlo y con dos goles en un alargue”, dijo orgulloso el caballero de 80 años quien conoció Belvedere a los doce porque sus tíos eran los cancheros.

“Se lavaban las camisetas en unos latones enormes y se ponían a secar en los limoneros. Hoy es otro club gracias a la obra de Palma. Se exigía mucho un título, pero para un equipo chico no es fácil. Se terminaron los karmas”, afirmó. “Me acordé mucho de los que ya no están”.

Humo

Donato tiene cuatro años y se hizo hincha de Liverpool porque va al colegio San José de la Providencia, que está pegado a la cancha. Estaba en la tribuna con su hermana Renata, su madre Deborah y sus dos abuelas, Siempreviva y Silvia. Ellas no son hinchas, pero sí vecinas del barrio y le hicieron el gusto al pequeño.

Carlos Sosa es socio hace 50 años. “Uno escuchaba la exigencia de los periodistas por un título y se sentía dolido. Esto es una locura para nosotros. No pude ir a Maldonado porque tengo enfermos en casa, lo vi por la tele y disfruté mucho”. Su hijo Javier agregó sobre la Sudamericana: “la primera fase la pasamos seguro”.

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