INFORME

La batalla: Futbolistas vs. cáncer

El caso Contreras volvió al tapete la increíble lucha de los deportistas que lograron superar la enfermedad.

Jorge Contreras
Recurso. Las jugadas de mayor peligro para Jordania fueron dos cabezazos de Lugano

El “Loco” Contreras se sumó al equipo de los corajudos. De los que tienen que ganar el partido más difícil de todos. El equipo que no admite desmayos ni abandonos. El que no baja los brazos, porque pierde la batalla. Y no es el único.

El 25 de noviembre, Marcelo Tabárez volvía a las canchas después de siete meses de tratamiento contra un cáncer testicular. Su temple, su fortaleza anímica y espiritual, el apoyo de la familia y de sus compañeros, lo llevaron a ganar esa dura batalla.

Jugó en la Tercera División de Danubio ante Nacional en Jardines. “No dormí mucho de la ansiedad y de los nervios. Ayer de noche me cayó la ficha y empezaron los nervios”, contó antes de su regreso.

Ganó. Como muchos otros. Jonás Gutiérrez vivió el mismo drama que Tabárez. El argentino también superó un cáncer testicular. Y fue de los que llamó y alentó. “El primer contacto fue vía twitter. “Traté de ponerme en contacto por si tenía alguna inquietud para contarle mi experiencia, darle mi apoyo. Es importante ser positivo. Quería ponerme en contacto con él.

Es un cáncer de testículos. Te puedo decir que lo vi muy bien, con ánimo, me contó cómo se lo habían detectado, lo vi tranquilo y con ganas de superarlo”, señaló Jonás por aquellos días de incertidumbre para Tabárez.

Hoy, el drama lo vive el “Loco” Contreras, pero fiel a su estilo, ya se puso a trabajar para superarlo. “Es un partido difícil y uno está acostumbrado a jugarlo. Tengo un tumorcito en el recto del colon y tengo un mes y medio para hacer quimioterapia, para poder achicar, y después operar. Ya empecé con la quimioterapia y la radioterapia y le estoy metiendo duro y muy positivo, con mucha cabeza para salir adelante”, dijo hace tres días en el programa Último al Arco de Sport 890.

“Hay días en los que estoy bien y días en los que estoy bajoneado. Quiero agradecer a la gente que me está brindando un cariño que me tiene recontra emocionado”, agregó el “Loco”, que venía desempeñándose en las divisiones juveniles de Racing.

“El apoyo psicológico es una forma de sumar, no hay que desesperarse. Después del tratamiento me llevó cuatro meses volver a jugar. A los quince días que terminé quimioterapia corrí maratón. No es por el tratamiento sino por la masa muscular y recuperarla”, declaró Jonás Gutiérrez tras darle su voz de aliento a Tabárez. Y agregó: “Lo que pasó no se puede cambiar”.

El “Mono” Burgos, exarquero de la selección argentina y River Plate, entre otros, ganó un partido más que difícil: sufrió un cáncer de riñón. Él mismo reconoció que fue por culpa del cigarro, ya que él era fumador desde adolescente. El “Mono”, temperamental y positivo, y tan auténtico como el “Loco” Contreras en cancha, superó con creces la dura prueba que le había puesto la vida y siguió jugando al fútbol. Hoy es el segundo entrenador del Atlético de Madrid del “Cholo” Simeone.

Carlos Roa, exarquero de la selección argentina, también sufrió cáncer testicular. Y fue de los que ganó la pelea.

Se lo detectaron en 2004, cuando jugaba en el Albacete de España. Un año más tarde, regresó a las canchas defendiendo a Olimpo de Bahía Blanca.

Otro caso que conmovió al mundo del fútbol fue el del holandés Arjen Robben. En 2004, cuando tenía 20 años, le detectaron un tumor en los testículos. Por aquel entonces militaba en el Chelsea, superó la enfermedad, se convirtió en uno de los mejores extremos del mundo y tras pasar por el Real Madrid continúa brillando en el Bayern Munich. “Fue duro, cuando me dieron la noticia, no sabía qué decir. Quedé petrificado, me cambió la vida, pero tuve que superarlo. No fue fácil”, confesó.

Al delantero le detectaron el cáncer en Londres. El Chelsea acababa de desembolsar 18 millones de euros al PSV.

Ya sin cabello y sumergido en una profunda depresión, Robben no sabía si volvería a competir. Fue entonces cuando un amigo le envió la autobiografía de Lance Armstrong que le sirvió para recuperar el optimismo perdido.

Contreras empezó a jugar el partido más difícil. “Le pongo ganas, a veces estoy bien, a veces me bajoneo”, dijo. Pero se tiene fe para ganarlo.

Tabárez, un antes y un después

Marcelo Tabárez estuvo alejado de las canchas durante siete meses. Se recuperó, volvió a jugar y hoy sigue siendo figura en Danubio: “el apoyo de mi familia fue clave”, dijo tras su regreso en noviembre de 2015.

Jonás lloró y después festejó

En mayo de 2013, Jonás Gutiérrez fue diagnosticado con cáncer testicular: “me fui llorando”, confesó. Pero en noviembre de 2014, regresó a entrenar. Y en marzo de 2015, con su gol. dejó al Newcastle en la Premier League.

Los arqueros - Espíritu, mucha confianza y ganas de jugar

Germán Burgos, Carlos Roa, José Francisco Molina, y Sergio Aaragoneses, le ganaron al cáncer. Se calzaron sus guantes y le dieron pelea hasta el final.

Los arqueros pasaron por situaciones límite, pero lograron superarlas con mucho temple. El caso del “Mono” Burgos trascendió fornteras. Se le detectó un tumor en un riñón. Roa, pasó por lo mismo. “Estuve casi un año fuera de las canchas, por lo que estaba muy ansioso por volver a jugar, a hacer lo mío” dijo tras recuperarse. Aragoneses, lo vivió con apenas 27 años.

“Aunque parezca mentira, me sentí reconfortado. El hecho de saber que tenía que luchar y ante lo que podía luchar me pareció suficiente”, confesó Aragoneses, exarquero de Tenerife y Atlético de Madrid, entre otros.

Navratilova, una entre tantas mujeres

Las mujeres deportistas también tuvieron que luchar contra el cáncer. Y muchas, tras una larga batalla, lograron superar la cruel enfermedad.

Martina Navratilova, considerada como una de las mejores en la historia del tenis por sus 18 títulos en torneos Grand Slam, fue diagnosticada de cáncer en 2010 ya retirada, pero lo superó con éxito. “Siempre fui optimista, jamás me dí por vencida”, dijo.

La jamaiquina Novlene Williams-Mills, ganadora de la prueba 4x400 en los juegos olímpicos, fue diagnosticada en julio de 2012, antes de los Juegos en Londres. Pocas personas supieron de su enfermedad. Ella igual compitió y se subió al podio. Al año siguiente, tras Londres 2012, y a sus 31 años, se hizo la mastectomía y volvió con éxito a competir, para incluso ganar la medalla de plata en Río 2016.

La golfista estadounidense Judy Rankin, que ya es miembro del Salón de la fama de ese deporte tras 26 torneos ganados, también fue diagnosticada con cáncer en mayo de 2006. A sus 61 años, comenzó una batalla que terminó ganando: “dije que no podía entregarme, y no lo hice”, señaló.

Armstrong pedaleó hasta el final

Lance Armstrong fue otro de los deportistas que tuvo que superar la dura batalla contra el cáncer. Con apenas 25 años, el ciclista estadounidense, en pleno apogeo de su carrera, padeció cáncer testicular con metástasis pulmonares y cerebrales. Antes había partcipado en las Olimpiadas de 1992 y 1996. Fue intervenido quirúrgicamente y recibió mucha quimioterapia.

Los médicos temieron incluso por su vida dadas las complicaciones de su enfermedad, pero Armstrong luchó, no se dio por vencido y terminó ganando su prueba más dura.

Su médico le informó que tenía menos de un 40% de probabilidades de sobrevivir. Sin embargo, su fuerte personalidad y su pelea constante, lo sacaron adelante.

En octubre del año pasado se cumplieron 20 años del primer diagnóstico al ciclista norteamericano. Fue noticia en todo el mundo, una noticia que conmovió ya que venía de salir Campeón Mundial de Ciclismo en Oslo.

Ganó la batalla y desde entonces no dejó de luchar contra esta enfermedad por medio de su Fundación, que recaudó más de 300 millones de dólares en los últimos años para investigación y ayuda a los necesitados. “Vivo con una sensación constante de que no voy a tener tiempo de todo”.

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