BAJO LOS TRES PALOS

Bajemos la pelota al piso

Juan Pablo Romero

Alejandro Cappuccio no lleva ni siquiera un mes como técnico de Nacional. El lunes 12 de abril comenzó con los entrenamientos en Los Céspedes. Después de jugar las finales contra los tricolores, dirigiendo a Rentistas, apenas tuvo un par de días de descanso con su familia y tomó la riendas del club que es hincha.

El DT no tuvo ni siquiera partidos amistosos para ver al plantel, para evaluar con qué sistema jugar y ya tuvo que salir a escena. Contra Argentinos Juniors ni más ni menos que por la Copa Libertadores.

Cappuccio no ligó, porque no tuvo pretemporada, ni amistosos, ni tampoco partidos menos exigentes en el fútbol local para ir probando variantes e ir encontrando a la mejor oncena posible.

Pese a todo, por momentos, Nacional ha mostrado cosas interesantes en su juego: querer ser protagonista, una intensidad alta, una dinámica al nivel del fútbol internacional, algunas individualidades en nivel alto y buenas intenciones en ciertos circuitos de juego que se intentan generar.

Claro, es obvio que hay una infinidad de cosas por corregir. El DT también se ha equivocado. ¡Es hasta lógico! Los resultados no han sido buenos, porque Nacional está último en su grupo, pero aún tiene chance de clasificar a octavos de final. Y fue campeón de la Supercopa Uruguaya con total merecimiento.

Entonces, quizás es un buen momento para tener paciencia y darle tiempo de trabajo al DT, incluso si Nacional queda eliminado de la Copa Libertadores.

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