PEÑAROL

Al aurinegro le da la nafta

Matías Eijo le cambió la cara al equipo: corre, presiona y tiene intensidad

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Foto: Ariel Colmegna

Tiene perfil bajo. Llegó a Peñarol de la mano de Leo Ramos, y con su trabajo, poco a poco, le cambió el perfil al equipo. Hoy a Peñarol le da la nafta, como se dice vulgarmente. Corre de principio a fin, y acelera en el tramo final de cada partido sacando ventaja y liquidando a sus rivales con un despliegue físico que impresiona.

“Me sorprendió el grupo por su predisposición. Es muy noble y se apoyan entre todos”, dijo Matías Eijo apenas con 24 horas de trabajo al frente del plantel tras su arribo a Los Aromos.

El preparador físico argentino, ya vio lo que tenía entre manos. Y logró un cambio superlativo en la producción del equipo.

Y no sólo dotó al aurinegro con dinámica y mucho despliegue físico, sino que hoy se ve a Cristian Rodríguez como nunca, con un trajín espectacular y sin padecer lesiones.

“Si uno ve entrenar al Cebolla se da cuenta por qué hizo la carrera que hizo, el tenía que sacarse el miedo a las lesiones. Tiene una capacidad física envidiable, charlamos y tenía que sacarse el miedo a las lesiones, cuando veo que un jugador se cuida demasiado y está mucho tiempo elongando me doy cuenta que es propenso a las lesiones, no tiene fundamento médico pero lo veo así, es cuestión de sacarse el miedo”, tiró cuando todos se preguntaban por el rendimiento del Cebolla, un jugador que llegó a los aurinegros casi sin poder jugar en Independiente de Avellaneda por sus continuas lesiones musculares. Hoy juega, corre, tiene recorrido, se muestra plenitud física y hace goles.

Eijo coincidió con Leo Ramos en La Plata, y juntos comenzaron a trabajar en un proyecto que los entusiasmó en el inicio de sus carreras: dirigir a Brown de Puerto Madryn, y a partir de ese momento, hubo mucha afinidad, no sólo en los trabajos, sino en lo que ambos pretendían de sus futbolistas.

“Leo está convencido de que como se entrena se juega y por eso en los entrenamientos tenemos muchos roces, y también por eso exigimos intensidad”, dijo después de los primeros partidos de pretemporada donde ya se veía que Peñarol era otro equipo.

En competencia, el propio entrenador remarcó y habló de lo que se había logrado: “Se recuperó el ADN”, dijo.

A Peñarol le da la nafta. Y prueba de ello son los goles que ha marcado en los últimos partidos. A Rampla le hizo tres en los últimos 18 minutos, dos en los descuentos, a El Tanque Sisley le anotó el segundo gol a los 78 minutos de juego, y con Plaza Colonia amplió el tanteador también en el cierre de partido con anotaciones a los 78 y 84 minutos.

El equipo sufrió una metamorfosis en los últimos meses. Corre, tiene despliegue, intensidad. Y sus futbolistas no terminan agotados ni acalambrados. Eijo, trajo la receta.

SABER MÁS

Damiani y un trabajo para el hincha baleado

Uno de los hinchas aurinegros que sobrevivió al ataque de Santa Lucía le había pedido a Juan Pedro Damiani un trabajo. El pasado fin de semana, a pedido del presidente, la empresa que se hace cargo del estacionamiento de la Henderson hizo una primera prueba con el joven durante Peñarol-Plaza. La idea del club es ver cómo se siente con la tarea y apoyarlo en todo lo que sea posible. Damiani cumplió.

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