DE VOLEA

Así no hay proyecto posible

Daniel Rosa

Van cuatro fechas del Apertura y ya se habla que Gustavo Munúa puede ser cesado si no gana ante River Plate el fin de semana. Son muchos los dedos acusadores de que fue el responsable de que Nacional no ganara el clásico pese a estar 1-0 arriba y jugar la última media hora con un futbolista más.

Sí, el técnico tiene responsabilidades, sobre todo por haber sido demasiado conservador durante los 90 minutos. Ni siquiera cuando hizo los cambios arriesgó. Pero parece entendible viendo el entorno, porque es indiscutible que Nacional no ganó todavía por el torneo local (sí los dos partidos de Libertadores) y el equipo no juega bien, pero hay que tener paciencia, algo que no abunda entre los hinchas ni los dirigentes.

Se sabe que Nacional tiene la obligación de ganar siempre, pero en algún momento alguien debe pensar que, siendo el campeón vigente, no hay tantas urgencias. Es más, entendería si la exigencia fuera a nivel internacional, que es en lo que los grandes uruguayos están en deuda. Pero trabajar así, con la amenaza siempre latente de ‘ganás o te vas’, es lo que lleva a arriesgar poco por una cuestión de supervivencia.

Nacional fue a buscar a Munúa porque, tal como hizo el año pasado con Eduardo Domínguez, pretendía un fútbol más moderno con el fin de trascender internacionalmente. Sin embargo, ante los primeros tropiezos la apuesta naufraga y eso que fuera de fronteras les ha ido bien.

Y así, cambiando de técnico tan rápido, no hay proyecto a largo plazo posible.

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