URUGUAYO

De Arrascaeta: "Uruguay precisa demostrar que es candidato a ganar la Copa América"

La realidad del futbolista de Nuevo Berlín superó ampliamente lo que soñaba cuando era un niño. "Cada vez me voy sintiendo un jugador más completo", dijo el campeón de la Copa Libertadores.

Giorgian
Giorgian De Arrascaeta se corta el pelo con Daniel, el mayor de sus cuñados. Pero los reflejos se los hizo en Brasil. Foto: Leonardo Mainé. 

Cuando siendo un niño corría por Nuevo Berlín detrás de la pelota su mayor sueño era llegar a ser un jugador profesional. La realidad superó ampliamente sus sueños. Ganó la Copa Libertadores con su equipo, Flamengo, algo por lo que cualquier jugador uruguayo pagaría. Y fue distinguido como el mejor número 10 de Brasil, ¡con la técnica que tienen los jugadores norteños!

Pero Giorgian De Arrascaeta, el muchacho criado en una familia de jockeys, no cambia. Por eso, durante sus vacaciones ya estuvo dos veces en su pueblo, donde vuelve a juntarse con los amigos de la niñez y donde el timbre de su casa no para de sonar, porque todos quieren conversar un rato con el campeón de la Libertadores, o sacarse una foto con él.

“Jugar en un equipo de Montevideo era lo máximo para mí cuando era un niño. A medida que va pasando el tiempo y vas conquistando cosas vas poniéndote más objetivos en la carrera para seguir creciendo y poder jugar en grandes equipos del mundo. Por eso, hoy estoy feliz de las cosas que he conquistado. Llegar a un grande como Flamengo fue maravilloso”, dijo Giorgian, instalado en la casa de sus suegros en Malvín Norte.

“No sé si ya soy tan consciente de lo que viví. A medida que va pasando el tiempo voy cayendo más en la realidad y en todo lo que conquistamos en 2019 con el grupo de Flamengo. Como haberle dado esa alegría al hincha después de tanto tiempo y quedar en la historia ganando una copa de tanto prestigio como la Libertadores. Ganar el Brasileirao también fue importante, pero la Libertadores era la copa más soñada por los hinchas. Y ganarla era también un sueño que yo tenía de chico. Creo que me voy a dar cuenta de todo lo logrado cuando sea más viejo”, reconoció.

RÉCORDS. Entre esas cosas que seguramente valorará más dentro de unos años, está el haber sido el mejor número 10 de un país como Brasil. “El reconocimiento individual viene por lo colectivo. Durante todo el año batimos muchos récords. Ser el equipo más goleador, el que tenía más la pelota, el que sumó más victorias en el Brasileirao y el que más puntos hizo en toda la historia del torneo. Y el reconocimiento individual también llegó, como pasó conmigo o con Bruno (Henrique) o con Gabriel (Barboza). Hicimos un año fantástico en un gran nivel. Cuando me nombraron como el mejor en la posición quedé muy contento. Sabiendo que en Brasil los jugadores se destacan por la técnica y por la calidad. Cada año intento batir mis propios récords y lo he conseguido. Espero que en 2020 sea mejor todavía”, afirmó el volante, que parece no conformarse nunca.

En la temporada pasada hizo 14 goles y dio 13 asistencias. Algo que no se conseguía en Brasil desde las épocas de Ronaldinho. “Me pone feliz sobre todo porque ayuda al equipo a lograr los objetivos. Y uno al conseguir esas cosas se va fortaleciendo cada vez más. Cada vez me voy sintiendo un jugador más completo. Y para el 2020 espero seguir superándome en goles y asistencias. Hacer goles es siempre lo que queremos los que jugamos del medio para adelante, pero si tengo la posibilidad de asistir a un compañero que esté mejor colocado siempre lo voy a hacer. Pensando en el bien del equipo. Pero también me gusta llegar al área para ayudar con goles”, explicó con un lógico tonito portugués, tras llevar cinco años viviendo en Brasil.

Los primeros tiempos en tierras norteñas no fueron fáciles para el volante. “Al principio se me hizo difícil la vida y el fútbol. Extrañaba lo cotidiano, ir a la rambla, tomar unos mates con los amigos. El vestuario de Defensor Sporting que era increíble, con la música del ‘Coto’ Correa sonando ya a las ocho de la mañana. A veces los grupos son distintos. Además, no estaba acostumbrado a jugar tantos partidos en un año. Necesitaba mejorar físicamente. El segundo año fue mejor y luego vinieron los títulos”. Su pareja fue clave ayudándolo en la adaptación y hoy ambos viven felices en la Barra de Tijuca. “Conseguimos un lindo lugar frente a la playa. La familia y los amigos están chochos. Tenemos visitas durante todo el año”, contó riendo. Por ejemplo, el hermano más chico de Camila, Pipi, se quiere ir a vivir con ellos a Brasil.

Cuñado
Cuñado. Con Thiago, más conocido como Pipi, el hermano de Camila que se quiere ir a vivir con ellos a Brasil. Foto: Leonardo Mainé.

Cuando llegó a Flamengo, tras su polémica salida de Cruzeiro, tampoco la tuvo sencilla. Fue recién con la llegada del técnico Jorge Jesús que se convirtió en la pieza clave que es hoy en el equipo. Tiene contrato hasta el 2022 y ya piensan en renovárselo. Cuando era un adolescente soñaba con jugar en Europa; actualmente, lo pensaría dos veces. “Hoy tendría que pensarlo bien, a qué país y a qué club. Hace unos años, con tal de decir que jugaba en Europa me iba a cualquier equipo. Hoy lo veo diferente. Tendría que ver a qué ciudad iría porque en Río nos sentimos como en casa. Y el fútbol brasileño me cayó muy bien por mis características”.

descenso

Cruzeiro: "No quedé contento con lo que pasó"

Tras tres temporadas en Defensor Sporting, De Arrascaeta se mudó a Brasil para defender a Cruzeiro, que ya sin él terminó descendiendo. “No quedé contento con lo que pasó, Cruzeiro me abrió las puertas en Brasil y me dio la posibilidad de mostrarme. Dejé muchos compañeros, muchos seres queridos allí, con quienes hablo hoy en día. Pero en Brasil el campeonato es muy particular y si tenés un año irregular te podés ir a la B. No administraron bien, priorizaron más un campeonato que otro, y lo pagaron”.

CELESTE. “Este año tenemos Eliminatorias y una Copa América especial, porque va a ser un poco diferente. Uruguay precisa demostrar nuevamente que es uno de los candidatos a ganarla por la calidad de los jugadores que tiene, que han surgido en estos últimos años. Cada uno de nosotros se tiene que preocupar por jugar bien en el club para poder estar. Llegar a destacarse en la Selección siempre es importante para uno”, dijo quien aún tiene unos días más de vacaciones: por jugar el Mundial de clubes las comenzaron más tarde. En Brasil la obligación es tener un mes de vacaciones pero además los jugadores del Flamengo arreglaron con el técnico para tener unos días más por los logros conseguidos. Pero el 27 ya debe presentarse a entrenar.

De arrascaeta

JOCKEY. Cuando daba sus primeros pasos en la Primera División violeta, una tarde llegó al Franzini un ómnibus lleno de vecinos de Nuevo Berlín que habían recorrido casi 300 kilómetros para verlo jugar. “Fue un partido contra Central Español. Ganamos 2 a 1 y yo hice un gol”, recordó. “Hoy me siguen demostrando su cariño cuando voy al pueblo. Nos conocemos todos, saben que pueden ir a casa, tomamos un mate, nos sacamos fotos. Hablamos de fútbol, les cuento anécdotas. Cuando los chiquilines del barrio vuelven de trabajar nos juntamos en casa. Comemos un asado y revivimos los viejos momentos”.

Podría haber sido jockey si no le hubiera ido bien con la pelota. “Tendría que ser más flaquito y además, le tengo un poco de miedo a la velocidad arriba de los caballos. Obvio, que me crié con mi padre que fue jockey y andaba todo el día con los caballos. En ese ambiente iba a estar seguro porque los caballos me gustan mucho”, dijo quien trajo a Keep Down a correr el Ramírez. “En Brasil nos fue bien, ganó varios clásicos y lo queríamos ver correr acá. Y ahora ya se queda en Maroñas, a ver si el año que viene sale un poco más cerca del ganador, je”, contó sobre lo que no considera como una inversión sino un hobby que comparte con varios amigos.

Manejar tanto dinero como gana no debe ser fácil para alguien de 25 años. “Trato de estar bien asesorado porque no tengo experiencia. Intento pensar siempre en el futuro de la familia y ayudar a los seres queridos en lo que precisen”, afirmó quien ha invertido en apartamentos. Y dentro de poco se comprará una casa porque siempre estuvo en su cabeza regresar a Uruguay cuando la carrera se termine. “Es la idea que tenemos con Camila, aunque Río es también un lugar muy lindo”, aseguró.

en pareja

El amor de Camila llegó por las redes

Conoció a Camila, su pareja, en Montevideo cuando jugaba en Defensor Sporting. Como suele suceder por estos tiempos: por las redes sociales. Llevan ya seis años juntos. “Me ha acompañado siempre, ella y su familia. Me iban a ver jugar y cuando me salió el pase a Brasil me fui unos meses solo hasta que conseguí la casa en Belo Horizonte. Ella me ayudó a acostumbrarme a la nueva vida. Y habla portugués mucho mejor que yo. Hizo algunos cursos allá, pero más que nada está siempre ayudándome”.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)