FERNANDO ÁLVEZ

En el arco del tiempo

Fue bicampeón sudamericano, y ve a esta selección como aquella de 1979.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Récord. Fernando Álvez sumó 726 minutos invicto.

La última vuelta olímpica de una selección Sub 20 en casa se dio en 1979, con Raúl Bentancort como entrenador y el profesor Esteban Gesto como preparador físico.

Esa selección descolló. Terminó invicta, y su arco recién cayó en el último partido, a 15 minutos del final. Fernando Álvez era el arquero y capitán de aquella Celeste, un juvenil que repetía título, porque también había sido el arquero de la selección campeona de 1977 en el Sudamericano de Venezuela. "Cumplí 17 años en ese campeonato de Venezuela. Viajé con 16, por eso pude jugar los dos Sudamericanos. Ruben Paz y yo, fuimos los únicos que repetimos", dice hoy el ayudante de campo de Danielo Núñez en Cerro Largo.

Álvez recuerda, que el campeonato en Montevideo no fue sencillo. Hubo que pelearla desde el primer partido.

"No fue fácil, los primeros dos partidos no fue casi nadie… la gente estaba golpeada por la eliminación de la selección mayor que no clasificó Mundial de Argentina 78. Pero como hicimos ocho goles en los primeros dos partidos, la gente se entusiasmó y después sí, llenó el estadio. La semifinal y la final creo que batieron récords de público y recaudación… no cabía un alfiler, para nosotros, fue una emoción tremenda jugar con el estadio así", recuerda hoy, un arquero que también defendió el arco de la Celeste mayor en dos Mundiales, el de México 86 e Italia 90.

"El único gol me lo hicieron en ese Sudamericano fue contra Paraguay, en la final, faltaban 15 minutos para terminar el campeonato. Ganamos 2 a 1 y fuimos campeones. Fue increíble. Lo que viví en los juveniles no lo viví en la mayor, porque es diferente por donde se lo mire. Cuando uno es joven, un adolescente, vive todo mucho más intensamente, es más emocional, más amateur que profesional. Fueron momentos inolvidables que seguirán marcados de por vida. Ganar un Sudamericano en casa, ser el capitán, subir al podio con la Copa ante el estadio repleto es una emoción única e irrepetible", dijo.

Lo que no contó es que todavía es el dueño del record en juveniles: su arco estuvo 726 minutos invicto. Fueron nueve partidos y seis minutos sin recibir goles. "Pahhh... no me acordaba, se sumaron los partidos del 77 y del 79", sintetizó el ex-arquero que estuvo 18 años bajo los tres palos de la Celeste.

Lo que sí recordó es que Argentina tenía un "equipazo" y jugaba Diego Armando Maradona un juvenil que ya maravillaba al mundo. "Si lo teníamos que pisar, lo pisábamos. Con todo respeto, ya era un jugador reconocido, se hablaba mucho de él, pero nosotros éramos más importantes como grupo. Lo único que queríamos era salir campeones. No nos fijábamos si íbamos o no al Mundial del Japón. La meta era ganar el campeonato en casa", indicó Álvez.

Rememoró el notable trabajo del cuerpo técnico: "Siempre hubo grandes preparadores físicos pero yo creo que hubo un antes y un después del profesor Esteban Gesto. El binomio que formó con el profesor (Antonio) Tchakidjian fue increíble… nos hacían volar, y teníamos una diferencia física con casi todos…. Teníamos un equipazo… Ruben Paz, el zurdo Viera, Luzardo, Reveléz…".

Álvez encuentra puntos de contactos con aquella selección campeona y ésta de Fabián Coito: "la veo sólida, fuerte como grupo, como equipo, los jugadores tienen mucha convicción, saben lo que quieren, los veo muy bien, con fuerzas", señaló desde el arco del tiempo, un tiempo plagado de gloria.

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