HACIENDO HISTORIA

Hace 50 años, Peñarol hizo 11 goles en un partido de la Libertadores

Fue 11-2 al Valencia de Venezuela y sigue siendo la goleada récord en el torneo continental

Gol de Spencer
Este fue el séptimo, logrado por Spencer, pero habría más

Alos 30 segundos de aquel domingo fresco y lluvioso del fin del verano, Julio Losada hizo una de sus habituales corridas por la punta izquierda. Mandó el centro y encontró a Alberto Spencer solo frente al arco. El ecuatoriano cabeceó sin dificultades y marcó el gol. Fue el comienzo de la mayor goleada de la historia de la Copa Libertadores: Peñarol 11, Valencia de Venezuela 2, el 15 de marzo de 1970.

Una gran distancia con el aurinegro actual, al que le cuesta hacer goles, se podría comentar. Pero hace ahora 50 años el clima tampoco era el mejor en Peñarol. El equipo venía de perder el  Campeonato Uruguayo por segundo año consecutivo, lo cual no ocurría desde la década de 1950. En enero del 70 no pudo conquistar la taquillera Copa Montevideo. Ambos títulos quedaron en poder de Nacional. En la interna, varios jugadores (Néstor Goncálvez, Luis Varela, Héctor Silva, Mario Méndez) hicieron planteos porque se sentían postergados por el técnico, el brasileño Oswaldo Brandao, de polémica gestión.

Por esos días, los clubes grandes estaban disputando la serie inicial de la Libertadores ante los clubes venezolanos. Por los antecedentes de unos y otros, la competencia no tenía gracia, por más que el Valencia consiguió arrancarle un empate como local a Peñarol. Además, se clasificaban dos por grupo, lo cual aseguraba que aurinegros y tricolores no tendrían problemas para pasar a la siguiente fase.

El segundo clásico, jugado el 6 de marzo, terminó sin goles. Esa noche, por primera vez en el fútbol uruguayo, se aplicó el control antidopaje. Y dos futbolistas aurinegros dieron positivo: Omar Caetano y Julio César Cortés. El hecho causó conmoción. Y más cuando un informe de la Policía Técnica estimó que había existido “una mano criminal” que habría colocado una sustancia prohibida en alguna bebida que los futbolistas consumieron. Al final, la sanción fue levantada y ambos jugadores pudieron sumarse a la Selección que se preparaba para el Mundial de México 70.

En medio de todos esos hechos, Peñarol recibió al Valencia el domingo 15 de marzo. El mal tiempo determinó que apenas 6.000 espectadores concurrieran al Estadio Centenario, pese a que el equipo uruguayo se jugaba la clasificación. Le alcanzaba el empate, debe decirse.

Los venezolanos habían conseguido perder solo 1-0 ante Nacional pocos días antes, lo cual podría haber puesto una pizca de emoción para su segunda presentación en Montevideo. Era un equipo del estado de Carabobo que funcionó durante algunos años y llegó a ganar el campeonato venezolano en 1971. Por problemas económicos dejó de competir en 1996, aunque intentó un regreso en las divisiones del ascenso hacia 2013.

Aquel Peñarol salió a la cancha con Mazurkiewicz, Figueroa, Matosas, Forlán, Lamas, Alberto Martínez, Nilo Acuña, Rocha, Spencer, Ermindo Onega y Losada.

Si había alguna incertidumbre con el resultado, quedó despejada antes del minuto, con el primer gol de Spencer. Y las conquistas siguieron llegando: a los 11’ aumentó Losada, a los 17’ descontó Lovisuto, a los 26’ Acuña puso el tercero, a los 28’ y 38’ Rocha hizo dos y sobre el final del primer tiempo Losada convirtió de nuevo. Al irse al descanso estaban 6 a 1.

Según el comentario de Carlos Soto en El País, el gol tan madrugador de Spencer puso muy nervioso al arquero visitante Darío, en tanto sus compañeros “desaparecieron” de la cancha. Eso permitió que el aurinegro jugara a voluntad, como si se tratara de una práctica frente a equipos amateurs. “Para Peñarol fue una risa”, comentó mientras tanto Juan Ángel Miraglia en la revista Deportes.

Para el segundo tiempo el cambio más destacado fue el ingreso de Ariel Pintos en lugar de un seguramente muy aburrido Mazurkiewicz. También entró Waldemar Cáceres, un prometedor delantero llegado desde Rampla que sin embargo no alcanzaría la consagración en su nuevo club. Y los goles continuaron: Spencer a los 50’, Cáceres a los 58’, Onega a los 70’, el segundo visitante a cargo de Salles, Onega nuevamente a los 76’ y Rocha a los 80’.

Por lo abultado, el resultado causó sensación. El video del partido fue emitido al día siguiente en Gran lunes, un ciclo de Canal 12 destinado por lo general al cine. El detalle: no se repitieron las incidencias de los goles, seguramente porque hubiera retrasado demasiado la programación.

Pocos días después y con inusual anticipación, la Selección uruguaya comenzó su trabajo rumbo a México, bajo las órdenes del técnico Juan Eduardo Hohberg. Los jugadores convocados ya no pudieron defender a sus equipos en la Libertadores. Pese a ello, Peñarol llegó a la final continental con sus suplentes y sus extranjeros, en una campaña muy recordada y significativa sobre el valor de los planteles de los clubes grandes hace medio siglo.

Y aquel 11-2 nunca fue superado ni igualado en la historia del certamen continental. La segunda marca es 9-0: lo consiguieron River argentino ante Universitario de Bolivia en 1970 y Peñarol contra The Strongest en 1971. Los millonarios pudieron haber superado esas cifras el miércoles con Binacional, pero fallaron dos penales.

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