HACIENDO HISTORIA

Hace 10 años se escribía el prólogo de una historia inolvidable

La etapa final de la preparación celeste para Sudáfrica 2010 dio señales para la esperanza

Luis Suárez
El gol de Luis Suárez ante Suiza en marzo de 2010

Hace ahora diez años, la Selección uruguaya se encontraba en el hotel Protea de Kimberley, la ciudad de los diamantes, contando las horas para el debut contra Francia por Sudáfrica 2010, marcado para el viernes 11 de junio. Era el momento en el cual los desvelos de la larga serie eliminatoria sudamericana, los planes del cuerpo técnico encabezado por Óscar Tabárez, las expectativas de los futbolistas, todo pasaba a enfocarse en el Mundial.

Ya se sabe cómo terminó la historia. Incluso más: ¿quién no recuerda dónde siguió el partido frente a Ghana y cómo festejó el penal del Loco Abreu? Pero resulta más difícil determinar qué esperaba cada uruguayo, aquel 8 de junio de 2010, de la campaña celeste. ¿Cuántos eran los que creían que se podía llegar hasta las semifinales?

El pasaje a Sudáfrica había exigido sangre y sudor hasta el último instante. Tabárez fue armando el equipo titular que logró la clasificación a lo largo de la extensa serie, con el viejo método del ensayo y error. Así, casi al final, entraron Fernando Muslera en el arco y Nicolás Lodeiro como enganche, para tratar de solucionar dos puestos que dieron dolores de cabeza durante esos años.

La montaña rusa de las eliminatorias determinó incluso que el equipo estuviese eliminado durante algunos minutos del partido contra Ecuador en Quito, penúltimo del fixture, el 10 de octubre de 2009. Al rato Uruguay lo había dado vuelta con goles de Luis Suárez Diego Forlán para quedar en la puerta de embarque. De la manera más impactante posible: con un penal que Diego convirtió en el instante final del juego. Pero la derrota ante Argentina en Montevideo, tres días más tarde, volvió a complicar todo.

Hubo que disputar entonces el repechaje contra Costa Rica. Con gol de Diego Lugano se ganó de visitante el 14 de noviembre, promesa de una revancha tranquila en el Centenario. Nada de eso, tras la conquista inicial de Abreu fue un empate contando los minutos que faltaban porque otro gol costarricense significaba el adiós sin más vueltas.

El lugar asegurado en Sudáfrica apaciguó los fantasmas de cada eliminatoria. Y, ya iniciado 2010, hubo indicios que daban para la esperanza. El 3 marzo se le ganó 3-1 a Suiza como visitantes en Saint Gallen, una demostración de solvencia y, sobre todo, de poder ofensivo: marcaron esa noche Forlán, Suárez y Edinson Cavani. Por esos días, los dos salteños comenzaban a hacerse ver con sus goles en el fútbol europeo, en tanto Forlán atravesaba un excelente momento en Atlético de Madrid.


El 10 de mayo, Tabárez presentó una lista de 26 preseleccionados para el Mundial, aunque la reglamentación permitía nombrar hasta 30. Hubo una sorpresa: no estaba el Cebolla Rodríguez, un futbolista habitual en el seleccionado, pero cuya expulsión frente a Argentina le había costado dos partidos de suspensión para el Mundial..

Durante la primera quincena ese mes comenzaron a llegar los convocados del exterior, a medida que concluían los diversos campeonatos nacionales. El primero fue Ignacio González, que a falta de otros compañeros empezó a trabajar con el equipo de la Mutual. Pero faltaba Forlán: el Atlético llegó a la final de la Europa League y, pese a que la FIFA había establecido el 16 de mayo como fecha límite para la cesión de los jugadores, con la única excepción de la final de la Champions, el Aleti no lo liberó. Fue un problema inesperado, pero a cambio Diego vino con todo el viento en la camiseta: hizo los dos goles para que su equipo lograra el título frente al Fulham en Hamburgo.

El 22 de mayo, Tabárez anunció los 23 del plantel definitivo: con sus números y clubes fueron 1 Fernando Musiera (Lazio), 2 Diego Lugano (Fenerbahce), 3 Diego Godín (Villarreal), 4 Jorge Fucile (Porto), 5 Walter Gargano (Napoli), 6 Mauricio Victorino (Universidad de Chile), 7 Edinson Cavani (Palermo), 8 Sebastián Eguren (AIK de Suecia), 9 Luis Suárez (Ajax), 10 Diego Forlán (Atlético de Madrid), 11 Álvaro Pereira (Porto), 12 Juan Castillo (Deportivo Cali), 13 Sebastián Abreu (Botafogo), 14 Nicolás Lodeiro (Ajax), 15 Diego Pérez (Mónaco),16 Maximiliano Pereira (Benfica), 17 Egidio Arévalo Ríos (Peñarol), 18 Ignacio González (Valencia), 19 Andrés Scotti (Colo Colo), 20 Álvaro Fernández (Universidad de Chile), 21 Sebastián Fernández (Banfield), 22 Martín Cáceres (Juventus), 23 Martín Silva (Defensor Sporting).

A diferencia de todos los mundiales en que intervino Uruguay a partir de 1954, no se hizo una gira como etapa final de la preparación. Tabárez ya había vivido la experiencia de 1990, cuando se cumplió una muy buena gira previa, pero al costo de la fatiga y el hastío de los jugadores. El plantel quedó trabajando en el Complejo Celeste, cerca de los respectivos familiares y del apoyo de los aficionados. Y se despidió del público uruguayo con un amistoso sin demasiadas exigencias ante Israel el 24 de mayo en el Estadio Centenario. Fue 4-1, con dos de Abreu, uno de Forlán y otro de Álvaro Pereira.

En la madrugada del 5 de junio, con un retraso de varias horas, el charter alquilado por la AUF despegó de Carrasco rumbo a Sudáfrica. Se iniciaba el mes más redondo, esperanzador y memorable del fútbol uruguayo en mucho tiempo.

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