RODRIGO AGUIRRE

Anda entre sueños y pesadillas

La vida del delantero mejoró, pero en seis meses estuvo en la cancha solamente 20 minutos.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Maduro. Así es Rodrigo Aguirre, hoy delantero de Empoli.

Los primeros tiempos de Rodrigo Aguirre, el exdelantero de Liverpool, no fueron sencillos en el fútbol europeo. Tiene contrato con Udinese por cinco años, pero fue cedido al Empoli, donde prácticamente no jugó. "Los primeros seis meses no jugué casi nada. Entré sólo en dos partidos: en uno jugué cinco minutos y en el otro 15. Y todo eso, en un país nuevo, donde estás solo, y no entendés el idioma, es muy difícil", reflexionó Aguirre, quien hace unos días regresó a Italia tras pasar las fiestas en familia en el barrio Cadorna, donde se crió. "Lo único que me queda es trabajar cada vez más para poder jugar", añadió, con la madurez que siempre demuestra a pesar de los 20 años que cumplió el 1° de octubre pasado.

"Uno espera mucho el pase. Lo desea con toda el alma, pero muchas veces cuando por fin se da, pasa esto y no jugás. Obvio, que tu vida cambia. Mejora, ganás mucho más, pero lo que uno quiere siempre es jugar. Cuando pasa lo que me pasó a mí, enseguida empezás a pensar en volver. Porque, de repente, acá te puede pasar que no juegues, pero al menos tenés a tu familia y a tus amigos que te van a apoyar. Allá no jugás, y estás solo en tu casa, con la cabeza dando vueltas. No tenés donde ir, ni a tus amigos para hablar. Eso es lo que más te complica. Yo sé que no soy el único al que le pasa esto, sucede con muchos jugadores cuando se van por primera vez, pero no por eso dejo de bajonearme", reconoció quien había imaginado otra realidad.

"Fui muy ingenuo. Cuando viajé fui pensando que iba a jugar y que todo me iba a rodar bien. Pero después enseguida te bajan a la tierra. Y te das cuenta que tenés que arrancar todo de cero. Y lo que hiciste antes en tu país, no le importa a nadie. Tenés que pelear para ganarte un puesto. Es como cuando arrancaste en Primera División y no te conocía nadie. Es lo mismo, con el agravante de que estás solo".

El juego italiano, muy ordenado y aplicado, tampoco le resultó fácil al exnegriazul. "Es un fútbol muy táctico, muy diferente, pero lo peor fue que llegué y enseguida me lesioné. Fue en la pretemporada. Estuve un mes parado y eso tampoco me ayudó", reconoció.

El exintegrante de las selecciones juveniles está agradecido a Matías Vecino y Diego Laxalt, quienes le hicieron la vida más sencilla en Empoli. "Sin ellos hubiera sido todavía peor. Porque al principio no hablaba ni entendía nada. Ellos me traducían todo lo que decía el entrenador. Y si tenía que ir a hacer un trámite los llamaba, era la única forma".

Sin grupo.

El delantero aseguró que no solo tuvo la ayuda de sus dos compatriotas, muchos de sus compañeros italianos también colaboraron con él. Pero en el viejo continente los grupos no son lo mismo. "Hay de todo, pero los grupos no son como en el fútbol uruguayo. Eso de juntarse para una comida, no existe. Nuestro equipo es muy joven, entonces se habla y se jode como en todo plantel. Pero después están los más grandes, que están siempre apartados en el vestuario y no hablan. Son los intocables, no se los puede molestar", contó.

Aguirre tiene seis meses más de préstamo en Empoli y su gran ilusión es mostrar sus condiciones. "Estaba la posibilidad de que volviera ahora a Udinese, pero me parece difícil porque el equipo ya está armado y jugar va a ser todavía más difícil. Por más que sea mi equipo", explicó. "Quiero seguir estos seis meses en Empoli y pelear para jugar".

Quiere imitar a Suárez, pero no le da

Rodrigo Aguirre realizó todo el proceso de selecciones juveniles uruguayas. Disputó el torneo Sudamericano Sub 17 y el Mundial de esa categoría en 2011, y en ambos campeonatos Uruguay fue vicecampeón. Y se perdió el Mundial Sub 20 de Turquía por un problema cardíaco, que afortunadamente no pasó de un susto. "Vestir la Celeste es lo mejor que me pasó. No hay nada más lindo. Ya ir al Complejo a entrenar y tener al maestro Tabárez al lado es impresionante. Solo saludarlo todos los días te hace sentir importante", dijo Rodrigo quien en sus épocas de juvenil, compartió varias prácticas con los futbolistas de la selección mayor. "A mí el que me encanta y al que más miro es a Suárez. No lo imito porque no puedo. Je. Pero no me tocó entrenar con él. Con el que hice espacios reducidos fue con Cavani. Impresiona la humildad que tienen todos".

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