OVACIÓN EN BRASIL

El análisis del debut: Uruguay sigue sin anotar y no genera juego para sus delanteros

Pobre debut de la Celeste en la Copa América, que perdió bien contra Argentina por un gol tempranero de Guido Rodríguez a los 12 minutos de juego. 

El lamento de José María Giménez en el duelo entre Uruguay y Argentina por Copa América. Foto: Nicolás Pereyra.
El lamento de José María Giménez en el duelo entre Uruguay y Argentina por Copa América. Foto: Nicolás Pereyra.

Un gol de Guido Rodríguez, de cabeza, cuando apenas iban 12 minutos de juego fue la diferencia que hubo en el marcador entre Uruguay y Argentina, en el debut de la Celeste en el Grupo A de la Copa América de Brasil 2021, en partido que se disputó en el Estadio Mané Garrincha de Brasilia.

Lo más preocupante de la Celeste es que no logra generar situaciones de peligro y ya llegó a los cuatro partidos al hilo en los que no puede marcar; el último gol de la selección dirigida por Óscar Tabárez fue en el 3-0 contra Colombia por las Eliminatorias.

Anoche, Argentina empezó mejor el partido, bien parado y jugando a un ritmo superior que Uruguay. La Celeste, en cambio, estuvo impreciso y desconectado entre sus líneas. Federico Valverde estuvo perdido en la banda derecha y, aunque cambió de posición con Nicolás De la Cruz, nunca pudo encontrar su lugar en la cancha. Ya en el segundo tiempo, cuando salió Rodrigo Bentancur y pasó al medio, se vio la mejor versión del jugador de Real Madrid, que volvió a demostrar que es donde mejor rinde. Al final, se fue visiblemente extenuado.

En la primera media hora de partido, hubo un gran trabajo de la mitad de la cancha de Argentina, con el trío compuesto por Rodrigo De Paul, Guido Rodríguez y Giovanni Lo Celso, además de Nico González, que se paró a las espaldas de Bentancur y lejos de Giovanni González, lo que le permitía tener la cancha de frente y encarar con peligro.

Así, en los primeros minutos, Argentina tuvo tres situaciones claras de gol, con dos muy buenas intervenciones de Fernando Muslera.

Luis Suárez y Edinson Cavani estuvieron aislados en el juego y entraron poco en contacto con la pelota. Es que De La Cruz estuvo controlado, los laterales no podían subir (Matías Viña fue bien marcado y a Giovanni lo escalonaban, ya que si bien Argentina jugó con un 4-3-3, Nico González en el retroceso se replegaba contra la izquierda para ayudar a Marcos Acuña), mientras que Bentancur nunca se animó a poner un pase filtrado. El jugador de la Juventus tiene condiciones como para arriesgar más con la pelota, pero no lo hizo y quedó en el debe.

La polémica llegó a los 26 minutos cuando Uruguay reclamó un penal de Guido Rodríguez contra Cavani, pero que el juez y el VAR desestimaron. Si bien hay un leve contacto del volante argentino, da la sensación que el salteño ya se venía cayendo y buscó el contacto en la incidencia.

Complemento

Aunque siguió sin generar riesgo, en los primeros minutos del segundo tiempo se vio lo mejor de Uruguay en el partido, porque se paró en bloque en campo de rival y presionó de una manera más ordenada que en la primera parte, donde atinó a realizar una tímida presión en tres cuartos, pero siempre llegaba tarde, porque Argentina generaba un pase de más.

Es que por momentos del partido, principalmente del primer tiempo, Argentino jugó un nivel más arriba que Uruguay en intensidad y dinámica. Y eso se reflejó en el desorden de la marca celeste.

El ingreso de Nahitán Nández y el pasar a Valverde al medio, le dio una mayor solidez a Uruguay y más intensidad en la marca. Después Tabárez busco poner a un jugador que intentara romper el bloque defensivo de Argentina, y eligió a Brian Ocampo, quien debutó con la selección mayor. El floridense empezó bien, encaró un par de veces y habilitó a Matías Viña, pero se fue diluyendo con el paso de los minutos e hizo varias faltas en el final que terminaron con la tarjeta amarilla por la reiteración. Además, ingresó Facundo Torres, pero no entró casi que en contacto con la pelota. Antes había entrado Matías Vecino en un lugar de un cansado Lucas Torreira, que corrió mucho.

En el tramo final del partido metieron miedo las arremetidas de Lionel Messi, de muy buen juego, pero siempre los defensas evitaron que culminara las jugadas y de tiro libre tampoco pudo anotar.

Así se fue el partido, con el empuje sin ideas de Uruguay, que deberá apuntar a mejorar el lunes contra Chile, en el partido que se jugará en la ciudad de Cuiabá.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados