ENTREVISTA 

Alexander Medina está en paz pero no olvida: "Me quemé por varios factores"

El Cacique destacó que Álvaro Gutiérrez llegó a Nacional "como un bombero para sacar resultados y está mejorando paulatinamente".

Entrevista con Alexander Medina. Foto: Francisco Flores.
VIDEO | Entrevista con Alexander Medina

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El Alexander Medina padre de familia le ganó terreno al entrenador, levanta a sus hijas en brazos, pide que le saquen una gran foto familiar con sus cuatro hijos y se muestra feliz. En paz. Después, cuando se prende el grabador, acepta que extraña el fútbol, deja en claro que tiene muy presente todo lo que vivió en Nacional y permite analizar que algunas palabras dichas con mayor entusiasmo de algunos dirigentes pudieron evitar que aquel gran desgaste vivido le terminara alejando del club que ama.

─ ¿Hoy, cómo es la vida de Alexander Medina?

─ La verdad es que ha cambiado bastante con respecto a los últimos dos años y medio. Nuestra vida giraba en torno al fútbol, donde entregábamos muchas horas, y el año pasado fue bastante intenso porque dirigir a Nacional te lleva mucho tiempo. Este año estamos con una paz y una tranquilidad importante, logramos recuperar horas perdidas con respecto a la familia, los amigos, para uno mismo.

─ Esta licencia con el fútbol, ¿la sigue disfrutando o ya está extrañando el trabajo?

─ Hay días que, obviamente, es como que falta algo: levantarse temprano, realizar la planificación. Además, yo soy muy pasional con el tema del fútbol, no dejo de mirar fútbol de diferentes ligas, es mi trabajo. Viajo, fui a ver entrenamientos, partidos, a conversar con entrenadores, a realizar cursos, pero sí, ya se está extrañando y está volviendo a picar el bichito de trabajar.

─ Se cansó, aburrió, ¿qué fue lo que lo llevó a decir: hasta acá llegue con Nacional?

─ La palabra es desgaste. Me quemé. Me quemó el año por un montón de factores. Fue un año muy intenso en lo deportivo, jugamos 54 partidos oficiales, jugamos la mayor cantidad de partidos internacionales del club en un año que fueron 16, doble competencia todo el año. Después un desgaste de lo que fue Nacional en el tema institucional y en el tema político. Un año electoral, problemas económicos. Fue un cúmulo de factores. Y, naturalmente, que el resultado final que no era el que nosotros queríamos. Habíamos hecho un buen año hasta el 28 de octubre, porque habíamos logrado meternos en la fase de grupos de la Copa Libertadores, con dos llaves previas por delante. Después ganamos el Apertura, ganamos el Intermedio. Fuimos como el 90 y algo por ciento del año primeros en la Anual, pero del 28 de octubre al 11 de noviembre nos quedamos con un vacío grande.

─ ¿Pero no sintió que tenía apoyo? La mayoría de los candidatos respaldaban la continuidad del trabajo.

─ El mensaje lo sentí firme casi todo el año hasta principios de octubre. Después de que terminó el campeonato no vi un mensaje unánime, porque el resultado al final marcó. Para nosotros el trabajo estuvo bien hecho, para otros también, pero para algunas personas por lo que decían las redes sociales o porque no ganaste ya estaba un poco en duda si yo era el hombre correcto.

─ Pero ese cambio de actitud que encontró, ¿no lo empujó a tomar la decisión?

─ No sé qué porcentaje darle, pero un pequeño porcentaje tiene. De repente, cuando vos estás dudando de si podés seguir quizás hay otra persona que te puede convencer a dar el paso. Quizás palabras convincentes pueden ser algo así como “nos gustó mucho tu trabajo”, “creemos que eres la persona indicada”, “queremos que siga con este proyecto”.

Alexander Medina con su familia. Foto: Francisco Flores.
Alexander Medina con su familia. Foto: Francisco Flores.

─ La nueva dirigencia tomó la decisión de depurar el plantel. ¿Ese panorama se visualizaba y no quería ser parte de ese proceso de cambio?

─ Desde el momento que te convertís en entrenador se toman pequeñas y grandes decisiones, algunas de las cuales llegan a afectar la relación personal que se pueda tener con un funcionario, con un jugador o con un dirigente porque son determinaciones pesadas. De hecho conformar un equipo, un plantel, hacer cambios, ya son decisiones fuertes. Así que eso no era la cuestión porque forma parte de este trabajo. Eso no fue un motivo, porque si la depuración la tenía que hacer la haría; eso sí, mientras yo considere que eso es lo mejor para el equipo. Mientras la decisión la tome yo, no hay problema.

─ La situación económica que vivía el club, la posibilidad de que tuvieran que bajarle el salario, ¿formó parte del análisis?

─ No, para nada. Yo soy muy agradecido a Nacional, es el club en el que jugué más años en mi carrera profesional, creo que fueron casi siete, es el club donde pasé los mejores años de mi vida y donde tuve la oportunidad de comenzar mi carrera como entrenador. ¿Cómo va a ser un tema económico lo mío con Nacional? Pasaba por otro lado. Obviamente que el tema repercutió en el plantel, porque se puede tener mayor o menor poderío por el poder económico. Hoy el tener recursos económicos no te asegura la victoria, pero te acerca mucho. Yo creía que no había que bajar tanto el presupuesto, pero soy entrenador de fútbol y no soy economista. No estoy en las finanzas del club, aunque sé la realidad y la sufrimos porque estuvimos muchos salarios por detrás, incluso todavía hay deudas.

─ ¿Fue el mejor momento para llegar al Primero de Nacional?

─ Fue el momento ideal. Desde el punto de vista institucional y político, no. Pero yo había recorrido un año y medio de Tercera división donde muchos de los jugadores que hoy están en Primera y otros muchos que se fueron estuvieron conmigo. Y eso ya era un camino. Si hablamos de todo el año, el año fue bueno, lo que fue malo fueron los últimos diez días. Si me preguntas: ‘¿te gustó cómo jugó Nacional?’ Te digo que el primer semestre me encantó. En el segundo semestre no jugamos tan bien. Pero en el inicio jugamos como queríamos, con los patrones de movimientos que entrenábamos, sacábamos los resultados como nosotros queríamos y eso era muy bueno. Jugamos contra Santos y San Lorenzo dos partidos con cada uno, y en los cuatro encuentros ganamos la posesión del balón. Y ese era el juego que nos caracterizaba. Jugábamos más en campo rival que en el propio, teníamos más situaciones que el rival, presión tras pérdida, presión alta, juego de posesión y posición. Fue el momento ideal porque fue un camino proyectado, pero el resultado final no fue el que nos hubiera gustado. La doble competencia desgastó, los problemas económicos desgastaron, los problemas políticos institucionales también, los errores arbitrales que influyeron mucho. Nosotros perdimos la Anual por un punto y hubo muchos errores arbitrales que hizo que al pasar raya quedáramos en el debe.

─ Guzmán Corujo, Christian Oliva, Gabriel Neves, ¿son el legado de Medina en Nacional?

─ No, no creo, porque ellos vienen de la formación de entrenadores anteriores. Ellos no vinieron a Nacional por Medina. Creo que lo que nosotros hicimos fue juntar una linda camada de jugadores en Tercera división que nos permitió hacer un gran equipo y pudimos crecer juntos.

─ Ve fútbol de varias ligas, ¿a Nacional lo ve?

─ Siempre.

─ ¿Le gusta?

─ Sí, porque sabe a lo que juega. Te pueden gustar los estilos o no, pero cuando los jugadores tienen patrones de movimientos que se repiten a lo largo de un partido y a lo largo de los partidos es porque juegan bien. Nacional juega bien. Álvaro (Gutiérrez)) recién arrancó, él no diagramó este plantel, llegó como un bombero para sacar enseguida resultados, lo está consiguiendo, está mejorando paulatinamente el rendimiento y hay que darle tiempo.

─ ¿Volver a Nacional es posible?

─ Sí, por supuesto. Nacional me ha dado mucho, además del sentimiento que tengo por la camiseta, el club me ha dado mucho como jugador, como persona y voy a estar eternamente agradecido. Los nombres pasan, hoy hay una dirigencia, un director deportivo, un entrenador, unos jugadores, y dentro de dos o tres años puede ser totalmente diferente, pero la camiseta queda.

La final “tuvo un arbitraje tendencioso”.

Alexander Medina en Nacional. Foto: Gerardo Pérez.
Alexander Medina en Nacional. Foto: Gerardo Pérez.

─ Entre los factores nombrados como decisivos para no ganar la tabla Anual incluyó a los malos arbitrajes. ¿Cree que fue...?

─ Hace dos o tres años el que se quejaba era Peñarol, más atrás Nacional mismo. Si hacés un repaso histórico los grandes se han visto beneficiados, pero en este último ciclo creo que Nacional fue perjudicado por errores arbitrales. De hecho, el último partido contra Peñarol el año pasado las decisiones arbitrales decidieron netamente un resultado deportivo. Un metro y medio en posición fuera de juego con un juez parado en la línea. Entrenamos para que nadie se metiera hasta que el jugador golpeara la pelota y el línea lo tiene que ver porque estaba bien parado. Después, el arbitraje de (Daniel) Fedorczuk fue tendencioso. Lo grande se ve, porque no nos cobraron un penal, pero hay otros condimentos que también marcaron: final del partido cinco amarillas en Nacional y cero en Peñarol. En faltas chicas, no te dejo atacar, ante la duda para un lado y eso también estuvo. Fue un arbitraje tendencioso para un lado, no quiere decir que eso ocurrió porque fue deshonesto ni mucho menos. Fue un mal arbitraje.

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