TORQUE

Roskopf, el alemán de Torque que hace goles y también ñoquis

“Todavía no me doy mucha cuenta que le hice dos goles a Peñarol, no me termina de caer la ficha”, admitió Matías Roskopf

Matias
Roskopk. El delantero, que cumplió los 20 años hace tres meses, se convirtió en el jugador del momento gracias a los goles que le hizo a Peñarol. Foto: Fernando Ponzetto.

Su bisabuelo alemán llegó a Argentina y se instaló en Buenos Aires, pero luego se mudó a Entre Ríos y se afincó en la colonia alemana Aldea María Luisa, una localidad ubicada a 20 kilómetros de Paraná. Es más, hoy la mayoría de los parientes paternos de Matías Roskopf viven allí. La Aldea María Luisa, como varias otras colonias de la región, fue fundada hace más de cien años por inmigrantres alemanes del Volga. Obviamente, venían de Rusia. Quizás por eso al futbolista le cuesta definir si su apellido tiene origen alemán o ruso.

La semana que está por finalizar fue muy diferente para el joven delantero de Torque que anotó los dos goles frente a Peñarol en el estadio Centenario y le dio al equipo que defiende desde hace tres meses, su primer triunfo en Primera División.

“Fue una semana muy distinta, porque logramos nuestra primera victoria y yo hice mis primeros goles, algo que venía deseando mucho. También me hicieron muchas notas. Me llegó todo junto, pero estoy tranquilo, con los pies en la tierra, porque todavía falta mucho y los partidos que se vienen son los más importantes para nosotros porque son frente a rivales directos por el descenso”, explicó Matías en su apartamento de Avenida Brasil, al tiempo que mostraba con orgullo en el celular una nota que le hicieron en el diario Uno de Entre Ríos tras sus dos goles.

Su historia no deja de ser extraña porque anotó sus primeros goles en Primera, en un país que no es el suyo. Y cree que por eso aún no ha caído del todo. “Es muy raro. Por eso no me doy mucha cuenta de que le hice dos goles a Peñarol en el estadio, porque no soy uruguayo. Por eso no me termina de caer la ficha todavía. Si esto me hubiera pasado en Argentina y le hubiera anotado a River Plate, a Independiente o San Lorenzo estaría mucho más contento, pero porque soy argentino. Creo que por eso todavía no tomé mucha conciencia”.

Lleva solamente tres meses viviendo en Montevideo, pero se siente como en casa. “Me encanta, esta ciudad es muy parecida a Paraná. No me costó adaptarme. Lo único es que estoy solo, pero tanto mi familia como mi novia me visitan bastante seguido, por suerte”.

Llegó a Torque porque cuando en la Primera de Boca le dijeron que no lo iban a tener en cuenta , comenzó a buscar otras alternativas. Quería jugar en Primera División y sumar experiencia. Y el respaldo que tiene Torque del Grupo City influyó en su decisión. “Acá todavía no tengo amigos, solo los compañeros del club, con los que me llevo muy bien, muy bien con todos”, dijo.

Matías se crió en Paraná, donde su padre Diego tiene una fábrica textil. Tenía el colegio enfrente a su casa y jugaba en las formativas de Colón de Santa Fe hasta que Boca compró su pase cuando tenía 14 años.

Con 15 recién cumplidos se mudó solo a Buenos Aires para vivir en la Boca, en la pensión que tiene el club para los juveniles que llegan de todo el interior. “Al principio costó un poco, estaba acostumbrado a mi casa, tenía mis amigos y a mi novia, que la tengo desde chico. Teníamos cocina y sala de juegos y varios celadores que se ocupaban de nosotros. Pero me habrá costado la primera semana, me adapté enseguida porque lo que yo quería era jugar al fútbol. La tenía clara, yo iba a ser jugador o jugador. Además, como yo ya integraba la selección Sub 15 y viajaba todas las semanas a Buenos Aires, estaba bastante acostumbrado”, afirmó. “Esa selección fue muy importante para mí porque me vio Boca y tanto la Sub 15 como la Sub 17 figuran en el currículum de mi carera”, contó mientras sus ojos se iban para el televisor, donde Arsenal y CSKA Moscú se enfrentaban por la Europa League. “Miro todo, me paso mirando fútbol todo el tiempo. Consumo fútbol todo el día: partidos, programas... todo”.

Su padre jugó en las ligas regionales de Entre Ríos y era arquero. Es más, Matías fue arquero cuando comenzó a jugar a los tres años en la escuelita de Marangoni. “Atajé hasta los cinco o seis años y luego pasé a ser enganche. El técnico me cambió, no sé si porque me comía muchos goles o porque le pegaba bien a la pelota. Je. En Colón también jugaba de enganche hasta que un profe me pasó de número 9 y ahí quedé. Hoy estoy contento con mi puesto y no atajo ni en las prácticas. ¡Nunca más!”, enfatizó el amante del rap y del hip hop.

“Lo mejor que hago es jugar de espaldas, aguantar la pelota, girar con ella. Y también la definición, las dos cosas. Obviamente, lo que más me gusta es definir. Los goles son lo máximo”. Así se definió al final.

en la cocina

No vive sólo de fútbol, ¡sabe hacer ñoquis!

“Me cocino yo y soy buenísimo. Era un desastre hasta que me vine a vivir acá. Fui aprendiendo acá, solo, en la cocina. Sabía algo de ver a mi madre y a mi novia, pero una cosa es mirar y otra hacerlo. Tuve que aprender y ahora hago cualquier cosa: flan, isla flotante... Lo que más me gusta es hacer cosas dulces, pero hago ñoquis también. ¡Mirá que es en serio, no es joda ehh! Los ñoquis los aprendí con mi novia, ella es la de los ñoquis. De papa y no se me pegan ni nada, me quedan espectacular”, aseguró orgulloso.
El apoyo de la familia (sus padres Diego y Silvina y su hermano Leonel) y de Amparo, su novia, han sido muy importantes para el atacante, que necesitaba un golpe anímico como el que encontró en Uruguay: el de afianzarse en Primera y hacer goles.
Amparo justo estaba en Montevideo el fin de semana pasado y fue al estadio a ver el partido frente a los aurinegros. “Estaba más contenta que yo con los goles. Siempre que viene juego bien”, contó Matías sobre su chica, que también es de Paraná, con la que ya lleva seis años de novios. “Cuando viene no quiero que se vaya, pero tiene que estudiar. Está haciendo medicina. Igual ya estamos bastante acostumbrados a estar lejos, porque yo de chico me fui a vivir a Buenos Aires”.

el mundial

Quiere que gane Argentina, pero da a Uruguay como candidato

"Me es difícil elegir a un jugador al que admiro, porque me gustan un montón de jugadores, de los que están en Europa y también en Argentina. Pero si tengo que elegir a uno, solo a uno, me quedo con Drogba, sobre todo cuando jugaba en el Chelsea”, contó Matías, quien espera que Argentina gane el Mundial de Rusia.
"Messi y todos los demás se lo merecen. Vienen de muchas frustraciones. Este grupo, el equipo en general no sólo Messi, Higuaín, Di María, Agüero, Mascherano, se merecen una copa. Cualquiera que sea, si es la del Mundial mucho mejor". 
Es hincha de Real Madrid, pero no de Cristiano. "El equipo que más me gusta hoy en el mundo es el Real Madrid.Cristiano Ronaldo es un gran jugador, lo reconozco, un animal. El otro día saltó como diez metros para hacer ese gol de chilena. Je. Pero yo soy argentino y siempre me voy a quedar con Messi”, confesó.
"En mi opinión Uruguay es candidato al título en Rusia. Tiene a Suárez y a Cavani en su mejor momento. De los dos a mí me gusta más Suárez, porque yo juego más parecido a él. No es que juegue como Suárez, je, pero por las características. Cavani es más del sacrificio, de correr, de ir a buscar la pelota”.

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