PEÑAROL

Es el ad10s: Forlán, breve pero intenso

La llegada de Diego sacudió el medio local. Hoy volverá a ser noticia en todo el mundo.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Diego Forlán en Los Aromos con el trofeo de Campeón Uruguayo. Foto: Ariel Colmegna.

No lo hago por mi viejo, lo hago por mí. Es algo que soñaba y me entusiasmaba", afirmó Diego Forlán el 9 de Julio de 2015, cuando dejaba el Aeropuerto Internacional de Carrasco. El largo y anhelado sueño de Juan Pedro Damiani se hacía realidad, y el ex-jugador de la selección uruguaya, llegaba para vestir la camiseta de Peñarol.

Meses antes, había mantenido un par de charlas telefónicas con Pablo Bengoechea, el entrenador de los aurinegros por aquel entonces, y uno de los grandes motivadores que hicieron posible la llegada del 10 al fútbol uruguayo.

Forlán, empezaba a vivir una nueva etapa en su larga y exitosa carrera, esta vez, en el club de sus amores, y el 10 de Julio, estampaba su firma (contrato por un año y medio) y viajaba a Punta del Este, a sumarse a la pretemporada del plantel.

Apenas 11 meses después, Forlán se consagraba Campeón Uruguayo, después de haber logrado el Torneo Apertura y de haber alcanzado la cima en la Tabla Anual.

En esos 11 meses, tan breves como intensos, pasó por un montón de alegrías, pero también de frustraciones.

Ni siquiera el haber logrado el título de Campeón Uruguayo lo entusiasmó como para seguir seis meses más.

La decisión estaba tomada mucho antes.

De la misma forma que había decidido venir a Peñarol en la tarde-noche de un 25 de diciembre, cuando se puso en secreto una camiseta de Peñarol que le habían dado a su padre para que él la autografiara, y lo sorprendiese con un "¿cómo me queda viejo?", tomó esta determinación de irse, de dar un paso al costado y aflojar tensiones y presiones de todo tipo y color.

Al primero que llamó fue a Juan Pedro Damiani.

Le dijo que quería hablar con él, "unos minutos", y le comunicó lo que ya había decidido hace días, quizás semanas atrás, cuando aún no se vislumbraba el desenlace de un Peñarol Campeón.

El título, la consagración, fue el empujón que faltaba. Quizás —o si quizás— si el aurinegro no hubiese obtenido el Campeonato Uruguayo, Diego hubiese respetado el contrato hasta diciembre de 2016.

Pero el cetro, el objetivo logrado y el sueño largamente añorado, se habían hecho realidad en menos de un año.

"Diego, te entiendo", le habría respondido Damiani después de escuchar atentamente al 10.

Hoy, a las 11.00 horas, en la sala de conferencias del Campeón del Siglo, el estadio donde dejó grabado su nombre con el primer gol oficial ante River Plate argentino, le dirá "adiós" a Peñarol.

La historia de Forlán fue breve, pero muy intensa, y quedará marcada por siempre, porque dejó su huella con sus goles, y su toque de calidad.

10 PREGUNTAS.

1 - ¿Por qué se va ahora?

Cumplió su sueño y el de su padre: se puso la camiseta del equipo que es hincha, fue campeón, estuvo en el estreno del Campeón del Siglo y encima hizo el primer gol en la inauguración.

2 - ¿No bancó las críticas?

Fueron 12 meses terribles: recibió críticas de la prensa muchas veces, de los propios hinchas en otras y hasta de la dirigencia, en Peñarol vivió un año en el ojo de la tormenta.

3 - ¿Perdió privacidad?

La vida en Osaka fue un ideal. Estuvo lejos de su familia, es cierto, pero pudo hacer una rutina normal: ir al cine, salir a cenar, caminar por la calle sin pasar por el habitual acoso de esta parte del mundo.

4 - ¿Se quedó sin socios en la cancha?

Primero se fue Zalayeta, y después, Luis Aguiar fue relegado al banco. Diego se quedó sin socios futbolísticos en el equipo y eso tuvo mucho que ver con sus altibajos y con sus rendimientos.

5 - ¿El hincha le dio la espalda?

Durante la temporada, Forlán recibió aplausos pero también muchos silbidos. Y eso se palpó, se sintió en cada partido. No fue recibido como esperaba. En todos los clubes fue un niño mimado. Acá no.

6 - ¿La eliminación en la Copa lo afectó?

Uno de sus sueños era jugar la Libertadores y llegar lejos con Peñarol. La Copa fue un fracaso. Ni el equipo ni él estuvieron a la altura. Una ilusión se esfumó muy temprano. Mucho antes de lo imaginado.

7 - ¿El cambio de técnico fue determinante?

Con Bengoechea jamás fue al banco. Jugó todos los partidos del Apertura. Con la llegada de Da Silva ya fue otra cosa. Estuvo en el banco de relevos y entró y salió como cualquier hijo de vecino.

8 - ¿Le pesó cargar con la mochila del equipo?

No. Todo lo contrario. Pero lo cierto es que llegó cuando Pacheco dejaba el club y sólo compartió seis meses con Zalayeta. De golpe y porrazo quedó solo con todo el peso de la responsabilidad.

9 - ¿La presión le quitó el disfrute?

Peñarol, por su falta de fútbol, estuvo en la mira todo este año. Hubo presión y muchos reveses. En cancha, parecía no disfrutar del fútbol. Más bien, que lo sufría cada fin de semana.

10 - ¿Llegó la hora de la familia?

Trotamundos desde los 17 años, quizás haya llegado la hora de parar. El nacimiento de su hijito Martín pudo haber cambiado su decisión de seguir. ¿O irá al fútbol de EE.UU. una materia pendiente? Se verá...

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