DEFENSOR SPORTING

Acevedo: el mejor técnico

El entrenador violeta ganó la encuesta de El País por segunda vez en su carrera y los hizo por amplia mayoría. "Conozco el fútbol y sé bailarlo", dijo quien soñó que conversaba con el profesor De León, su gran maestro.

Eduardo Acevedo. Foto: Marcelo Bonjour
Eduardo Acevedo junto al faro de Punta Carretas, el símbolo de Defensor Sporting. Foto: Marcelo Bonjour

Eduardo Acevedo volvió a ser elegido como el mejor técnico de Uruguay en la encuesta “América le Responde a El País”. Y tal como sucedió hace dos años, cuando dirigía a Cerro, ganó sin ser campeón, lo cual no deja de llamar la atención porque muchas veces las votaciones se basan en la obtención del título.

“Ser el ganador sin lograr el título es brutal. Una gran satisfacción. Se resume en mí, pero es de todos. Soy un convencido que cuando te sentís bien en un lugar es cuando mejor te va. Me pasó en México, por ejemplo, en los dos equipos que dirigí; me pasó en Cerro, en Deportivo Maldonado y ahora. Y cuando digo sentirme bien es porque desde Jablonka al último funcionario estamos en una concordancia muy grande. Hay mucho respeto y cariño, no ves miradas torcidas. Sentirse bien con todos los que están a tu alrededor te libera para trabajar mejor. Soy un convencido de eso, por eso digo que se resume en mí, pero es un reflejo de todo”, arrancó el técnico junto al faro de Punta Carretas, el símbolo de los violetas.

Acevedo también se siente orgulloso de que Defensor Sporting haya sido elegido el mejor equipo junto a Peñarol. “Para mí la clave es el trabajo, pero el trabajo tiene que llegarle al jugador. Si no le llegás, es imposible. Y no conozco un grupo malo que haya ganado algo. En Defensor se juntaron muchas cosas: una columna vertebral de hombres que tienen las cosas claras y que mandan en el vestuario como debe ser. Porque la cadena de mando tiene que ser de la experiencia hacia la juventud. Y luego los jugadores nuevos, que tienen una gran capacidad, pero también una personalidad muy grande. Si jugás en Defensor sos buen jugador ya en las formativas, pero la diferencia la marca la personalidad. Y el técnico que te tiene que sacar lo mejor. Más en este fútbol que es vendedor”.

No cree que este sea el mejor momento de su carrera, pues tuvo una muy buena etapa en México dirigiendo a Tecos y a Morelia (2003 al 2006), pero es consciente de lo mucho que ha evolucionado respecto al técnico que comenzó dirigiendo en Sud América allá por 1996.

“Uno va madurando y se va volviendo más pragmático. Mis equipos tienen una identidad. Antes quería que esa identidad pasara sólo por el manejo de pelota. Hoy, en cambio, mis equipos se definen más por la intensidad y por la personalidad”, reconoció quien recibió 41 votos de los periodistas superando a Leonardo Ramos, que fue segundo en la encuesta por 29.

“Antes era más tozudo. Por ejemplo, en mi última etapa en Cerro me fue muy bien con un sistema. Quise implantarlo en Defensor y jugábamos muy lindo, pero los resultados no se daban. Entonces de un día para el otro hice un cambio brusco de sistema. Y eso en mis primeras épocas como entrenador no lo hacía. Seguía machacando y machacando con lo mismo. Hoy sé que hay que ver qué le favorece a tus jugadores”, admitió quien se crió en Defensor mirando a los jugadores del 76. Es más, este año soñó varias veces con el profesor De León. “Conversaba con él y me decía que siguiera así, que no cambiara y que no diera pelota”, contó.

“También aprendí a delegar a lo largo de mi vida, que es difícil. Antes creía que sólo yo tenía que corregir las cosas. Ahora lo pueden hacer Alejandro u OJ y yo estoy tranquilo. Y eso te hace crecer y te permite dedicarte a otros temas”, añadió.

Acevedo se pone la vara bien alta y sueña con llegar a dirigir en Europa y a la selección. “Italia me fascina por lo táctico. Hay que tener la mira alta. Después se puede dar o no, pero hay que hacer todo para llegar a lo más alto. Yo sueños tengo y eso no me lo va a quitar nadie, aunque sé que es muy difícil. Por ejemplo, conozco grandes técnicos que nunca dirigieron la selección. A veces no depende de uno, pero hay que dar el máximo y dormir tranquilo”.

FAMILIA. 
La familia de Acevedo vivió la campaña violeta a su manera. Su esposa Marisa iba a los partidos cuando él era jugador, pero a la Olímpica con su padre. Cuando arrancó a entrenar en Sud América fue a los dos primeros partidos y le dijo que no iba más porque se dio cuenta que pasara lo que pasara, la culpa era suya. Hoy aprovecha a hacer las cosas de la casa, plancha y plancha y sólo se acerca a la tele si escucha un gol. Su hija Camila tampoco quiere saber de nada durante los 90 minutos. Agustín, el varón, es un gran futbolero y es el que va a los partidos. Jugaba bien, pero eligió otra carrera: es psicólogo y escritor. Y Eduardo lo agradece. “Para mí fue un respiro porque conozco el fútbol, que es muy injusto. Sé las cosas por las que hay que pasar y no me gustan. Yo conozco el fútbol y sé bailarlo. Me apasiona y es mi vida, y hasta me gustaría morir en una cancha, pero he pasado momentos difíciles e injusticias que te marcan y que no quisiera que mis hijos vivieran”.


Las vacaciones, la rebeldía y Alejandro

“El peor período para un técnico es este: las altas, las bajas, las contrataciones. No hay descanso. Me fui de vacaciones sólo seis días a Buenos Aires porque sabía que si no me iba al principio, era imposible”, contó sobre sus cortas vacaciones.
“Me crié mirando a los del 76 y le quise trasmitir lo que es este club a los muchachos cuando llegué. Defensor no es ganar dos partidos, es la rebeldía. Es pelear contra el sistema”, enfatizó. 
“Hablo mucho con los jugadores, por más que Alejandro, OJ y el profe Mena tienen otra relación. Les hablo de fútbol y de la vida. No le falto el respeto a nadie y no les miento, aunque duela”, aseguró.
“El trabajo de Alejandro, que está en todos los detalles de los jugadores, no lo puede hacer otro. Y me conoce tanto que futbolísticamente podemos discutir. Y también con OJ. Discutimos mucho, pero necesito seis ojos”.


lo que se viene

La Copa Libertadores

"Sé que lo que se viene siempre va a ser más difícil, pero le tengo una gran fe al equipo porque tiene mucha personalidad. Hoy me inquieta que se pueda ir alguien de la columna, pero si eso pasa el que entre tiene que tener carácter. No le puedo errar en eso, en la personalidad”, aclaró el entrenador.
“Todos sabemos que Gremio es difícil, pero es en casa y la adrenalina va a estar a mil. Con Cerro Porteño es parejo. Al partido que le tengo más desconfianza es al de Monagas allá, porque el viaje es mortal. Pasar de fase es una obsesión para nosotros”.

campaña

Un año que los hinchas no olvidarán

En la excelente campaña que hicieron los violetas hubo momentos inolvidables, como la victoria frente a Nacional en el Franzini en la penúltima fecha del Apertura que ganaron y el triunfo frente a Peñarol conseguido en el CDS con 9 hombres.
“Hubo un momento que pocos conocen y que fue clave: en octubre del 2016, frente a Plaza Colonia, cuando cambié el sistema y ganamos 1 a 0. Y luego llevamos una cantidad de partidos sin perder hasta Plaza en el Apertura. Y obvio que los dos partidos frente a Nacional, darlos vuelta, fue tremendo”, explicó Acevedo.
“El partido frente a Peñarol que ganamos con nueve hombres quedó en la retina de los hinchas y en la historia del club. Lo que hicieron los muchachos ese día fue brutal, ante un rival que estaba en su mejor momento también, y en su estadio. Son cosas que a los jugadores los marcan”.

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