RIVER PLATE

Yo fui uno de los 350

Juan Ramón Carrasco hizo un llamado a aspirantes para jugar en River Plate.

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Juan Ramon Carrasco

Me enteré por un anuncio que Carrasco hizo en televisión, y pensé: ‘¿Por qué no? ¡Yo voy!’. Lo peor que me podía pasar era que me dijeran que no, y lo mejor era ser jugador de River Plate. Así que fui.

Llegué al Complejo Colón sobre la hora 15, y había una fila de autos interminable, porque el estacionamiento que tiene las instalaciones también estaba lleno.

Me bajé del auto con una energía y una fuerza digna de una final del mundo; quería demostrarle a Juan Ramón que podía jugar en River. Además, podría ser el inicio del sueño que tuve desde que era niño, de ser jugador de fútbol profesional.

Había que anotarse en una planilla, en la que solicitaban datos personales y experiencias previas en algún equipo profesional.

Sólo tengo experiencia en baby fútbol y en Liga Universitaria, pero igual hice la fila para anotarme, porque perder no iba a perder nada.

La cantidad de gente que había era impresionante, es más, si digo que habría unas 350 personas creo que es poco.

Es que, claro, ¿quién no se motiva para ir a una prueba en River convocada por el propio Carrasco?

Además, River Plate es un equipo que siempre tiene buenas divisiones formativas, por lo que a la presencia de JR se suma que es un club apropiado para practicar buen fútbol.

Muchos de los que estábamos ahí nos sorprendimos por la cantidad de gente que estaba presente para buscar su lugar, y la sensación era para casi todos la misma, va a estar muy difícil, ¡pahh.. mirá lo que es esto, no tengo chance!, pensaba uno que, impaciente, esperaba su turno en la cola.

En un momento, Carrasco dijo que los menores de 20 años fueran al día siguiente, que la prueba de la tarde del jueves era para los mayores de esa edad.

Los menores de 20 se fueron yendo de a poco, y el número inicial de 350 se redujo, creo que a esa altura quedábamos 80, porque además, los primeros en anotarse ya se estaban probando en una de las canchas del complejo.

La fila seguía inmóvil, la desesperación de los jóvenes que estábamos ahí crecía y las ganas por mostrarse eran cada vez mayores.

A las 16:00, una hora después de la citación, un colaborador de River nos llamó a un costado para anunciar algo.

Fuimos todos, expectantes, con la ilusión de que nos dijeran que pase lo que pase íbamos a mostrarnos. Estábamos dispuestos a esperar las horas que fueran necesarias, pero queríamos jugar, queríamos que Carrasco nos viera las condiciones que teníamos.

Pero no fue así. "No nos esperábamos esta cantidad de gente. Perdón a todos pero va a haber otro llamado y ahí veremos quien viene", dijo.

La reacción general fue un silencio total, y algunos de disconformidad, lógico.

Pero es así, Juan Ramón Carrasco genera todo eso, es un fenómeno aparte del fútbol uruguayo.

ILUSIÓN FRUSTRADA.

Marcha atrás.

Hubo muchos aspirantes que viajaron desde el interior del país solamente para tener esta oportunidad de mostrarse en River, frente a Juan Ramón Carrasco, y no pudieron. También hubo quejas lógicas por la desorganización de la prueba. “¡Para qué anuncian en la televisión si después le dicen a la gente que se vaya!”, expresó un aspirante.

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