CAMPEONATO DE SELECCIONES DE OFI

Fútbol, el hobby que los puede llevar a la historia en sus departamentos

Paysandú y Colonia definen la Copa Nacional de Selecciones de OFI esta tarde. De un carnicero a un trabajador de UPM, varios jugadores hacen un esfuerzo en busca de la gloria.

No es fácil dormir tras un partido de fútbol. La adrenalina y la tensión que se vive en el deporte hace que sea difícil conciliar el sueño tras los 90 minutos. Menos aún si el partido es clave, como una final. Más complejo se hace si en las tribunas hay miles de personas y se torna casi imposible si en el final metés en el ángulo un tiro libre y le das el triunfo a tu equipo y de visitante. 

Guillermo Andrada, jugador de la selección de Paysandú, lo experimentó el domingo 7 de abril tras la final de ida de la Copa de Selecciones de OFI ante Colonia en Tarariras.

Paysandú venció 2-0 a Colonia como visitante y entre festejos y retorno, el plantel llegó a la capital sanducera cerca de las 03:00. Andrada no tuvo tiempo de procesar mucho lo vivido ya que algunas horas después, a las 08:00, ya estaba tijera de poda en mano cortando gajos de futuros árboles en su trabajo en UPM.

Guillermo Andrada, que anotó el segundo gol de Paysandú en la primera final, trabaja en UPM. Foto: Mateo Vázquez
Guillermo Andrada, que anotó el segundo gol de Paysandú en la primera final, trabaja en UPM. Foto: Mateo Vázquez

Esta tarde desde las 17:00 en el Parque Artigas de Paysandú ambas selecciones van por la copa del interior. Con un empate o una victoria, los locales volverán a ser campeones tras 30 años, mientras que los visitantes necesitan un triunfo, sea cual sea el resultado, para forjar un alargue y eventuales penales.

En Paysandú, tras el primer partido, existe un optimismo que se va a notar en las tribunas. Desde el lunes hay venta previa, algo inusual en este torneo, y todos esperan un clima copero, con fuegos artificiales, banderas y todos los condimentos.

Pero detrás de esa concurrencia que varios clubes de Primera División profesional envidian, y que además puede verse por televisión, adentro de la cancha no hay más que vecinos que se toman en serio un hobby por el que sacrifican mucho: el fútbol.

El goleador de Paysandú, Juan Andrioli, trabaja como confitero. Foto: Mateo Vázquez
El goleador de Paysandú, Juan Andrioli, trabaja como confitero. Foto: Mateo Vázquez

Ser citado a una selección departamental es un elogio para cualquier futbolista del interior, pero también un compromiso en el que no todo es positivo. Hacer funcionar trabajo, entrenamientos, viajes y partidos, sacrificar vacaciones e incluso tiempo familiar sin un gran beneficio económico hace que muchos jugadores decidan declinar propuestas. Paysandú, por ejemplo, lo sufrió. Según contó Cabillón, algunos jugadores de la liga local rechazaron la citación por tener compromisos.

Otros, como Andrada, ponen la camiseta por delante y se las arreglan. Los compañeros se ríen y sacan fotos mientras el futbolista/jardinero trabaja frente a cámaras. Cada 20 o 25 metros un trabajador se para frente a un cantero de plantines y saca gajos que luego serán replantados. Un trabajo solitario y que hace pensar. “La final ya la jugué 300.000 veces en mi cabeza”, dice Andrada entre risas.

A unos kilómetros, en el centro de Paysandú, Juan Andrioli vive la misma situación pero mientras hace postres, decora alfajores y baña trufas: el goleador sanducero es confitero. “Ojalá se termine el campeonato”, dice un compañero mientras el goleador da la entrevista. “Si, nos tiene muertos con los libres”, agrega otro en tono simpático. Andrioli, por defender a la selección, tiene cierta flexibilidad para tomarse el día libre semanal y suele cambiar con sus compañeros.

En Colonia también

El sonido de la picadora de carne no deja escuchar bien. “Mucho éxito el domingo, vamo arriba”, dice una compradora y se va. Matías Suhr, carnicero y jugador de la selección de Colonia, ni siquiera escucha el comentario. Así como ese, todos los compradores de esa carnicería en el centro de Tarariras alentaron al jugador y confían en revertir el resultado de visitante. “Nosotros somos un cuadro que le gusta meter y en una final más. Primero hay que meter y después jugar, las chances llegan solas”, afirma el jugador que traslada su oficio también al campo.

Matías Suhr, jugador de la selección de Colonia, trabaja como carnicero. Foto: Mateo Vázquez
Matías Suhr, jugador de la selección de Colonia, trabaja como carnicero. Foto: Mateo Vázquez

Obtener el sexto título en la historia del departamento es el desafío para este plantel, pero para Matías tiene un agregado especial. “100 años de Tarariras”, es el nombre del trofeo. El homenaje a su ciudad, en la que vive y juega, debe quedar en casa.

Ronald Tolosa, referente de Colonia, quiere repetir el título que ya consiguió. Foto: Mateo Vázquez
Ronald Tolosa, referente de Colonia, quiere repetir el título que ya consiguió. Foto: Mateo Vázquez

La de Matías es su primera copa en la selección mayor. En cambio Ronald Tolosa tiene varias encima, incluso títulos, y es un referente del equipo. Tras romperse ligamentos en 2014 y parar de jugar por un tiempo, Tolosa se dio cuenta del tiempo que sacrificaba por el fútbol. Por eso dejó de jugar pero este año el nombre del torneo le dio una motivación más. “Para la ciudad es muy importante, hay muchas celebraciones y este torneo con el nombre nos motiva”, declara.

Andrada, Andrioli, Suhr, Tolosa y el resto de los jugadores de los dos planteles sabrán el desenlace esta noche. Un grupo, seguramente con tristeza, tendrá que encarar el lunes. Otros, campeones y en la historia, seguramente vuelvan a la rutina el martes tras un libre de festejos. Históricos o no, los jugadores de OFI saben que el sacrificio lo vale y disfrutan el fútbol.

PAYSANDÚ
La selección de Paysandú recibió la bandera del departamento previo a la final. Foto: Mateo Vázquez
Con toda su gente

Tras ganar en el partido de ida, Paysandú se prepara para una fiesta. Desde el lunes se están vendiendo entradas para esta noche y el departamento tiene gran expectativa. “Estamos tratando de dominar un poco la ansiedad, hace 30 años no somos campeones del interior y se ve un movimiento en la ciudad que en el fútbol de acá se había olvidado”, dijo Carlos Cabillón, entrenador sanducero. El miércoles, en el último amistoso previo a la final, Guillermo Caraballo, Intendente de Paysandú, visitó al plantel y le entregó una bandera.

COLONIA
La selección de Colonia quiere dar la sorpresa de visitante. Foto: Mateo Vázquez
Por el Maracanazo

Colonia no está vencida. Si bien caer de local es un mal comienzo en una serie final, el ánimo de la selección no se vino abajo y confían en dar vuelta la serie. El equipo se entrenó toda la semana en las instalaciones de Peñarol de Tarariras y partió esta madrugada en busca de la copa más importante del fútbol del interior. “Si no tengo confianza en lo que vamos a hacer sería preferible dar forfait (abandono). Paysandú es un gran equipo pero si nos guiáramos por eso el Maracanazo no podría haber existido. Si pasó eso ¿esto por qué no?”, afirmó Carlos Ravel, DT de Colonia.

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