Selección

El esfuerzo tuvo su recompensa

Diego Rolan se sacrificó y tuvo su premio: un golazo.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Reacción. Rolan le puso oreja a los que lo criticaron. Foto: Gerardo Pérez

El partido de Diego Rolan, como el de todo el equipo celeste, tuvo dos partes definidas: pre y post lesión de Martín Cáceres.

En el comienzo, el delantero comenzó haciendo un juego similar al de Abel Hernández ante Bolivia. Buscó la segunda pelota que dejaba Christian Stuani. Ya fuera por el frente o a sus espaldas, Rolan aparecía desde las bandas en busca del rebote.

La lesión de Cáceres a los 16 derivó en una reestructuración del planteamiento celeste. Álvaro Pereira fue al lateral izquierdo y Rolan pasó a pararse en el mismo sector, pero en el mediocampo.

La posición que tomó fue similar a la que a veces le toca a Edinson Cavani o Christian Stuani, la del sacrificio y el juego sucio, dedicado a la marca y no tan vistoso. La velocidad del delantero hizo que al momento de recuperar se sumara rápidamente al ataque.

En el comienzo del segundo tiempo, se vio una jugada que se repetiría el resto del encuentro. Rolan, al replegarse al mediocampo, hizo que la defensa perdiera su referencia.

Carlos Sánchez tomó una pelota en el sector central del mediocampo y vio pasar a Rolan en velocidad, lo asistió pero no llegó y terminó chocándose con el arquero.

Unos minutos después, a los 51, la jugada fue similar. Lodeiro metió un pase y Rolan sorprendió a espaldas de la defensa. Recibió dentro del área y demostró que realmente es delantero. Definición de vaselina y 2-0 para la celeste.

El festejo, como la definición, fue particular. El delantero se puso las manos en los oídos y miró a la tribuna, como "escuchando" que decían aquellos que lo criticaban.

Esta jugada le dio confianza y a pesar de continuar jugando en el sector izquierdo del mediocampo, gravitó en el área "cafetera". A los 60, tras un lateral de Pereira desvió un tiro por encima del travesaño y a los 61 metió un caño de lujo, al mejor estilo Juan Román Riquelme. El maestro apostó por Diego Rolan y si bien no era el puesto planificado, tuvo su recompensa.

CORTAS.

Aplausos - Los ganó con lujo.

Tras meter un caño a los 61’ cerca de la tribuna Olímpica, el público reconoció su esfuerzo. La pelota se fue al córner y gran parte de la tribuna América se paró a aplaudirlo. Se los ganó tirando un lujito.

Cuadrado - Le pegó un codazo.

A los 92’, Juan Cuadrado, mediocampista colombiano, se desbordó por el partido jugado y pegó un codazo que provocó su expulsión. El jugador uruguayo que recibió la agresión fue justamente Diego Rolan, cuando fue a presionar luego de un lateral.

Debut - Primera vez en la red.

El gol que marcó Rolan en la noche de ayer fue especial. No solo porque sirvió para una nueva victoria celeste sino que fue del debut del delantero en las redes ya que nunca había marcado un tanto por las Eliminatorias.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)