Eliminatorias

"Acá los uruguayos se asustan"

El exzaguero y capitán de Bolivia, Wilfredo Camacho afirmó que con la altura los celestes “se acomplejan”.

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Camacho. El exfutbolista analizó a los Celestes en La Paz.

El primer partido que enfrentamos a Uruguay fue en 1961, cuando ellos llegaron a Bolivia por primera vez", recordó Wilfredo Camacho, exzaguero y capitán de la selección boliviana de la mencionada época, quien enseguida agregó: "Con los uruguayos tenemos un duelo especial, porque nunca pudieron lograr algo aquí".

Camacho, además, es "de triste recuerdo" —como suelen manejar las crónicas policiales habitualmente— para los celestes porque, fundamentalmente por el reconocimiento ganado como integrante de la selección del país del Altiplano que ganó el Sudamericano de 1963 disputado en Bolivia, obviamente, fue el entrenador del representativo boliviano que eliminó a Uruguay del Mundial de Argentina 1978, al ganarle 2 a 0 en La Paz por las Eliminatorias que se jugaron en 1977.

En una entrevista realizada por el diario La Razón de La Paz, Camacho apuntó que "de este Uruguay conozco poco, pero siempre que sus jugadores escuchan de la altitud se asustan más que los argentinos y brasileños; por eso en las Eliminatorias casi siempre fuimos una pesadilla para ellos", tiró el boliviano.

El excapitán de la selección boliviana señaló, además, que "(Uruguay) no tendrá a sus principales estrellas, como Suárez y el otro de Francia (Cavani), pero como equipo es muy bueno; aunque aquí (en La Paz) con la altura, se acompleja".

El debut.

Camacho recordó, asimismo, el primer partido jugado por Bolivia contra Uruguay en La Paz por las Eliminatorias: "Acá nos empataron y allá (Montevideo) perdimos. Uruguay siempre tuvo muy buenos jugadores y cuando se animaba a ir al ataque era de cuidado. Tenía al gran William Martínez, con quien yo tuve problemas por la marcación que le hacía. En La Paz ellos nos estaban ganando porque tenían a otro buen jugador de mucho nombre, que luego fue un gran entrenador: el Negro Luis Cubilla. Y allá nos ganaron casi de entrada, porque Rubén Cabrera nos marcó al comienzo y Guillermo Escalada, nos hizo un gol más. Yo tuve la fortuna de anotar y luego me anularon un gol por offside", recordó.

"Eran partidos muy duros, de mucho físico y roce. En esos años se jugaba recio, había muchos duelos. Aquí en La Paz los atosigábamos, y ellos peor se acomplejaban con la altitud y no daban. En ese partido en La Paz terminamos asustándolos. Cuando los uruguayos hicieron un buen partido acá es porque se animaron; luego de eso, cuando vinieron y perdieron, empezaron a hablar de la altura y se asustaron y nosotros aquí fuimos mejores".

Algo de lo que dice Camacho no cae bien; pero, en parte, es cierto: "Los uruguayos escuchan hablar de la altura y se asustan más que los argentinos y los brasileños".

Seguramente, no es susto, temor; sólo recelo. Con fundamento, incluso, en esa diferencia con argentinos y brasileños: el fútbol uruguayo tiene otra idiosincrasia, un estilo diferente, se basa más en la fuerza física, y en vez de hacer correr la pelota, como los de Argentina y Brasil, corren más con ella.

Por eso, pues, la aprehensión: en la altura, por características individuales y colectivas, los equipos uruguayos se desgastan —y sufren sus efectos— más que argentinos y brasileños; meten más, incluso, pero eso que en el llano es un atributo, a 3.650 metros por sobre el nivel del mar, desgasta y llega a ser un defecto.

Dejó a Uruguay sin ir al Mundial 1978.

En 1977, Wilfredo Camacho era el entrenador de la selección del altiplano que dejó a los uruguayos sin ir al Mundial que se disputó al año siguiente en Argentina. "Hasta ahora me pregunto qué pasó ese año, por qué nos hicieron ir a un repechaje cuando ya habíamos ganado el derecho de ir al Mundial. Nosotros ganamos nuestra serie invictos y todos estábamos ilusionados con ir a Argentina. Le ganamos a Venezuela aquí y allá y a Uruguay aquí, y en su casa dos veces estuvimos arriba en el marcador. Comenzamos ganando con un golazo de Miguel Aguilar, nos empataron y Aguilar volvió a ponernos 2 a 1; pero luego llegó la igualdad. Fue uno de los mejores cotejos que yo recuerde de la selección nacional en el exterior, pero después nos llevaron a un repechaje en Colombia y ahí fue el desastre porque Brasil y Perú nos hicieron estragos. No fuimos".

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