Copa América

De aquel Mundial a esta Copa

Colombia, que llegó como favorita, se fue por la puerta de atrás, anotó sólo un gol y sus figuras decepcionaron.

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Desilusión. James Rodríguez se lamenta junto a Luis Muriel y el defensa Cristian Zapata. Foto: Reuters

Colombia amaneció ayer en silencio, de la misma forma en la que sus jugadores terminaron el partido del viernes frente a Argentina, tras la eliminación de la Copa América.

La selección cafetera llegó al torneo continental como una de las favoritas a quedarse con el título, en lo que hubiese sido el segundo tras el obtenido en 2001, cuando Colombia fue el campeón en su casa. Ese rótulo estaba sustentado en la gran actuación en el Mundial de Brasil 2014 —donde eliminó a Uruguay en los octavos de final y quedó afuera del certamen frente al anfitrión Brasil, en cuartos de final— y a la buena temporada que habían tenido en 2014 y 2015 algunas de sus principales figuras, como James Rodríguez en Real Madrid. Ni las lesiones, previo a la competencia, de Abel Aguilar y Fredy Guarín (y durante la Copa de Edwin Valencia) provocaron que, ese positivismo en torno a la selección colombiana, decayera.

Lo cierto es que la selección que dirige el argentino José Pekerman —el mejor entrenador de América según la opinión de más de 400 especialistas en las últimas tres ediciones de la encuesta anual América y Europa le responden a El País— distó mucho de ser aquella del Mundial. No sólo en resultados, sino también (y lo que es peor) en rendimiento. Las figuras cafeteras no fueron las únicas que quedaron en el debe; la ausencia de un buen andamiaje colectivo fue lo más notorio.

Colombia terminó en el tercer lugar del Grupo C detrás de Brasil (a la que le ganó, en lo que se puede tomar como el mayor logro en la Copa) y Perú, a la que no pudo derrotar, quedándose los incaicos con el segundo puesto. En cuartos, contra Argentina, Colombia no dio pie en bola y mostró una faceta inusual para lo plasmado en los últimos tiempos, abocado a lo defensivo y generando que el arquero Sergio Romero fuera un espectador de lujo. El dato más curioso es que Colombia —teniendo a James, Falcao, Jackson Martínez, Teófilo Gutiérrez y Carlos Bacca, entre otros— apenas convirtió un gol en cuatro partidos, ¡y fue de un defensa!, de Jeison Murillo.

A modo de conclusión, en su blog, el editor de deportes del diario El País de Colombia, César Polania, sostuvo que "esta Colombia de la Copa América de Chile es la peor que ha habido en la era de Pekerman. Un equipo sin idea táctica, sin sociedades de juego ni poder ofensivo (...), que tiró a la basura la memoria futbolística que adquirió en las Eliminatorias y el Mundial.

James: el gran desaparecido.

nJames Rodríguez tuvo un rendimiento muy pobre a lo largo de la Copa América, llamativo tras su buena temporada en Real Madrid. El diario El Tiempo señala que "pasó desapercibido; nunca se le vio cómodo. No encontró socios ideales para crear juego y se mostró impreciso en varios pasajes de los cuatro partidos. Su nivel estuvo muy por debajo del que mostró hace un año en el Mundial".

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