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Brasil 1989: cuando Ruben Sosa brilló en la Copa América

Contra la Argentina de Maradona en Maracaná marcó dos goles, uno de ellos el mejor de su vida. Y después llevó de la mano a la Celeste hasta Italia 90.

Ruben Sosa celebra un gol con Antonio Alzamendi en la selección uruguaya. Foto: archivo El País.
Ruben Sosa celebra un gol con Antonio Alzamendi en la selección uruguaya. Foto: archivo El País.

"Ya pasaron treinta años, parece mentira!” comenta Ruben Sosa al recordar su gran temporada 1989, cuando fue la mejor figura de la Copa América de Brasil y principal protagonista de la clasificación uruguaya al Mundial de Italia 90.

Sosa saltó a la fama de niño, cuando una tarde en la sexta de Danubio convirtió once goles. Muy poco después, con apenas 15 años, ya estaba en la primera danubiana. A los 18 se marchó a Zaragoza. Esa imagen de esplendor juvenil se prolongó a través del tiempo, alentada también por carácter alegre, sus bromas o sus festejos inusuales. Así pasó luego por Lazio e Inter de Milán, Borussia Dortumund y Logroñés, siempre con amplio destaque, antes de su regreso al país para defender a Nacional (y despedirse de las canchas en Racing, casi cuarentón).

En aquel 1989, Uruguay defendía el título alcanzado en Buenos Aires dos años antes. Ruben ya había sido titular, aunque no convirtió goles. Para el 89, el torneo estrenó un nuevo formato: los diez seleccionados sudamericanos (no había invitados extracontinentales) se dividían en dos grupos de cinco. Y los dos mejores de cada serie pasaban a disputar una ronda final, todos contra todos.

Los celestes, dirigidos por Óscar Tabárez en su primera etapa al frente de la Selección, jugaron en Goiania y empezaron mal, perdiendo con Ecuador. Después vencieron a Chile y Bolivia, pero cayeron ante Argentina. Y todo pasó a depender del último encuentro del grupo, entre Chile y Ecuador.

La única forma de clasificar era que los chilenos ganaran por uno o dos goles. Si lo hacían por mayor diferencia, pasaban ellos... Y cualquier otro resultado le daba el pasaje a los ecuatorianos. En una instancia dramática hasta el último minuto, Chile ganó 2-1 y se clasificó Uruguay.

Pero la ronda decisiva vio a otro equipo uruguayo, como si los aires del escenario elegido por los organizadores, Maracaná, convocara al viejo espíritu celeste. Se venció por 3 a 0 a Paraguay (goles de Francescoli, Alzamendi y Ruben Paz), luego 2-0 a Argentina (entonces campeón del mundo, con Maradona y todos los cracks) con dos conquistas de Sosa y se perdió ajustadamente ante Brasil, con gol de Romario. Para los verdeamarillos, representó el primer título sudamericano desde 1949.

Ruben Sosa durante el encuentro con Argentina en Maracaná, por la ronda final de la Copa América 1989. Foto: archivo El País.
Ruben Sosa ante Argentina en Maracaná, por la ronda final de la Copa de 1989. Foto: El País.

“Fue una Copa América espectacular, tanto para mí como para el equipo. Es cierto que nos clasificamos para las finales con un poco de suerte, pero luego el equipo explotó”, recuerda Sosa. “Lo único malo fue que no nos alcanzó para ser campeones, porque perdimos ahí el último partido con los brasileños”, añade.

“Yo estaba en un gran momento físico y futbolístico. Jugaba entonces en Italia, en la Lazio. Ahí me habían trabajado mucho el físico, lo que me permitió unir la picardía uruguaya con el estado atlético europeo”, cuenta.

El mejor partido de Ruben fue contra Argentina, cuando hizo los dos goles. “En el primero, un defensa tiró la pelota para atrás, sin ver que estaba yo. Me quedé con la pelota, enganché para la derecha con la zurda, dejé al golero Pumpido por el camino y lo hice de derecha. El segundo gol fue el mejor de mi carrera. Corrí desde la media cancha con la pelota, que me había pasado Alfonso Domínguez. Y no me podían parar. El último fue el lateral Clausen, que era grande y quiso tirarme con el hombro. Pero le puse el hombro yo y él se cayó. Cuando salió Pumpido, la pinché cortita y vino el gol. Y después seguí corriendo la festejar. Si estaría bien físicamente…”, relata.

El pique del delantero enloqueció al técnico argentino, Carlos Bilardo. Los micrófonos de cancha revelaron que durante la jugada le gritaba a sus jugadores: “¡Paralo! ¡Matalo! ¡Maten a ese uruguayo!”. Sin embargo, Sosa recuerda que luego Bilardo se disculpó: “Me llamó y después me lo repitió personalmente en la recepción del hotel en Río. Son cosas del fútbol. Tuvo la grandeza de pedir disculpas…”

La prensa acreditada para aquella Copa América eligió a Sosa como el mejor jugador del torneo, con 34 votos, contra 16 del brasileño Bebeto.

El equipo uruguayo que jugó ese certamen formaba por lo general así: Javier Zeoli, Nelson Gutiérrez, Hugo De León, José Herrera, José Perdomo, Alfonso Domínguez, Antonio Alzamendi, Santiago Ostolaza, Enzo Francescoli, Ruben Paz y Ruben Sosa. También ingresaron Carlos Aguilera, Ruben Da Silva, Gabriel Correa, Sergio Martínez y Pablo Bengoechea, que no pudo disputar las finales debido a un control de dopaje positivo por exceso de cafeína.

El equipo de Uruguay en la Copa América 1989. Foto: archivo El País.
El equipo de Uruguay en la Copa América 1989. Foto: archivo El País.

Inmediatamente después comenzaron las eliminatorias para la Copa del Mundo contra Bolivia y Perú. Ruben hizo cinco goles en los cuatro partidos, todos fundamentales ya que la clasificación se decidió por diferencia de goles con Bolivia, que ganó sus dos encuentros en la altura y también como visitante en Lima.

Uruguay venció 2-0 a Perú en Lima (goles de Sosa y Alzamendi), perdió 2-1 con Bolivia en La Paz (Sosa), le ganó 2-0 la revancha a los bolivianos en el Estadio Centenario (Sosa y Francescoli) y aseguró el pasaje con otro 2-0 sobre los peruanos (los dos de Sosa).

“Creo que nos clasificamos por ese gol mío en La Paz. Siempre fueron difíciles las eliminatorias, jugando en todos lados, en la altura, con calor, con frío. Me acuerdo también cuando en el 93 ganamos a Ecuador con un gol de tiro libre mío”, comenta Ruben.

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