Básquetbol

Viviendo la alegría más grande

Marcel Souberbielle disfruta un momento único: vestir la camiseta celeste

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Felicidad. Marcel Souberbielle está cumpliendo el sueño que siempre tuvo desde que comenzó a jugar al básquetbol.

A los diez años, el padre lo llevó a practicar a Malvín, pero él no quería ser jugador de básquetbol, le gustaba jugar al fútbol.

"Mi padre me dejaba en el club y yo me iba a jugar al fútbol sala. Un día se enteró que no estaba yendo al básquetbol y a partir de ahí se quedaba a mirar las prácticas para que yo no me fuera más", contó Marcel Souberbielle a Ovación sobre el comienzo de su carrera como jugador profesional.

Con el tiempo le fue tomando el gusto al básquetbol, y así siguió formándose como jugador en Malvín hasta los 18 años, cuando, luego de disputar el Metropolitano del año 2010 en 25 de Agosto, se fue a un Campus de entrenamiento llamado "Hoop Group" en Estados Unidos y por su rendimiento allí consiguió una beca en la Indiana University of Pennsylvania, una de las mejores universidades de la División 2 de la NCAA.

Durante su época en Formativas, el alero de 1,98 metros supo defender a la selección uruguaya en varios torneos internacionales, y siempre se destacó jugando por Malvín.

Su estadía en la universidad fue muy positiva, logró coronarse campeón de conferencia en dos oportunidades, hizo más de 1.000 puntos y se recibió de Licenciado en Comunicación.

"Maduré mucho como jugador estando allá, pero también como persona, el hecho de vivir solo cuatro años me hizo crecer", expresó Souberbielle, quien volvió a Uruguay el año pasado para jugar nuevamente en el club que lo formó y del cual es hincha.

La temporada pasada fue su primera en la Liga Uruguaya, y logró ser campeón con el equipo de la playa, donde jugó 38 partidos en el año.

Su futuro parece estar de nuevo en Malvín, pero aún no ha firmado contrato. Aunque en el club pretenden que siga jugando allí.

Hoy día vive uno de los mejores momentos como jugador de básquetbol, "estoy muy contento, es lo que siempre quise, es el sueño del pibe, tener la posibilidad de jugar un torneo tan importante como el Preolímpico con la selección es un orgullo para mí", cuenta el jugador de 23 años.

Tiene claro en qué aspectos puede ayudar a la selección y dónde se siente más cómodo jugando, "le puedo dar versatilidad a Adrían (Capelli) porque puedo jugar de tres y de cuatro (alero y ala pívot). Creo que soy uno de los pocos que puedo jugar de los dos puestos, como ala pívot abierto y como un alero alto, que en Uruguay hay pocos", afirmó.

Además, confiesa estar nervioso y ansioso por vivir este momento, "estoy nervioso porque sé que me estoy jugando un lugar, pero a la vez estoy muy confiado de quedar porque sé lo que le puedo aportar a la selección", declaró.

Uruguay tuvo una mini gira por Brasil que al jugador de Malvín lo dejó conforme y le dio más confianza, "el balance fue muy positivo, frente a Argentina los minutos fueron buenos y contra Brasil tuve la posibilidad de jugar de titular y me sentí muy bien en las dos posiciones", aseguró el jugador que tiene ganas de estar.

LO QUE VIENE.

Última prueba antes de méxico.

La selección uruguaya de básquetbol viaja esta mañana hacia Buenos Aires donde jugará frente a Argentina en La Plata su último amistoso previo a viajar al torneo Preolímpico, que se disputará del 31 de agosto al 12 de septiembre en Ciudad de México y en el que la Celeste debutará el mismo 31 frente a Brasil. Será el cuarto amistoso de Uruguay en su preparación.

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