SELECCIÓN

Batista: “El problema fue a partir que me quiso sacar de la selección en 2016”

Esteban Batista habló del tema del momento y remarcó que su relación con Marcelo Signorelli se quebró en 2016, cuando el entrenador lo quiso sacar de la selección uruguaya.

Uruvuay vs. México. Foto: Gerardo Pérez
Esteban Batista dijo que Marcelo Signorelli lo quiso sacar de la selección en el Sudamericano 2016 en el que Uruguay fue medalla de oro. Foto: Gerardo Pérez.

“Me enteré como todo el mundo cuando saltó el comunicado el lunes de tarde ya ahí empezó una bola de nieve a rodar. No tenía ni idea de nada. Con Ricardo (Vairo) tengo una buena relación pero ni lo manejo a él ni las cosas que se hacen. No me llamaron para tomar decisiones. Me causó cierta sorpresa. No estaba en una buena relación con Signorelli, pero tampoco me junté con dirigentes para decir que lo sacaran. No me cayó ni bien ni mal. Me da lo mismo porque yo tengo que hacer lo que hice siempre: defender a Uruguay de la mejor manera esté Signorelli o no, más allá de las diferencias”, le dijo Esteban Batista al programa “100% Deporte” (Sport 890).

El jugador de 35 años agregó que “lo que sí me causó sorpresa fueron las declaraciones que hizo Signorelli, que me parecieron totalmente fuera de lugar porque empezar a victimizarse no es la manera de irse de ningún lado. Cuando pasa eso, la masa popular por decirlo de alguna manera, toma que el malo de la película es el que se queda y no el que se va. Pero capaz hay que preguntarse por qué se va…”.

“Signorelli salió a decir que hubo un complot, una operación de mi parte. Eso me sorprendió porque es totalmente al revés. Lo digo porque el problema que yo tuve con él fue al revés, fue a partir de que me quiso sacar de la selección en 2016 (cuando Uruguay ganó la medalla de bronce en el Sudamericano) y unos días antes hizo su pequeña reunión con el cuerpo técnico y quiso buscar consenso con los jugadores para apartarme del plantel y separarme sin darme motivos”, explicó Batista, agregando que “a ese torneo yo llegué después de ser campeón en Italia. Él me había llamado como 25 veces. ‘Vení, que esto, lo otro, te necesito dos partidos’. Después se manejó horrible porque nunca salió a hablar ni a decir las cosas como pasaban. En ese momento y gracias unos compañeros que estaban a mi favor porque no hubo ningún problema, aunque hubo otros que se hicieron los distraídos y se siguen haciendo, no me sacó de la selección. Yo tengo la escuela de defender siempre a los compañeros y tirar para el grupo. Fue lo que pasó ahí. Pero así empezaron las diferencias”.

En tono desafiante pero seguro en sus declaraciones y comentarios, Batista afirmó que “si quiere que venga y lo hablamos, yo refuto todo lo que Signorelli dijo. Soy un tipo que puedo caer más o menos simpático, hay gente que le gusta como juego, hay gente que no. Hay gente que no le gusta porque son de otro equipo y capaz no soy el más simpático pero siempre fui y voy de frente. El tema es que cuando una persona ve fantasmas en todos lados, es dificilísimo. Todos tenemos nuestras cosas, nuestra personalidad. Todos cometemos errores pero siempre tenemos que tratar de convivir y llevar las cosas para el mismo lado. Por eso me río mucho cuando comparan a la selección de fútbol con la de básquetbol porque es algo totalmente incomparable. En lo único que nos podemos llegar a parecer es en las ganas que le ponemos porque después es todo muy distinto”.

Batista respondió los dichos de mucha gente que critica su accionar y contó que “me sorprende cuando dicen que yo no entreno. Llego justo, sobre la hora. No me gusta vender humo y hacerme el que entreno porque acá hay que meter la pelota. Yo discuto con amigos, con los 'pro entrenamientos' y los contra: ¿Para vos quién es el mejor estudiante? ¿El que estudia lo justo y necesario, va al examen y pasa con 10 o el que estudia toda la semana ocho horas y pasa raspando? Hay que rendir, lo que vos quieras hacer para que te sirva, hacelo. Cada uno es como es. Yo hice todo, entrené duro, pero no quiero comerme un garrón. Yo fui a entrenar el año pasado al Cefubb todos los días y en silencio. Cuando jugaba la selección entrenaba un mes y medio antes de viajar para llegar de la mejor manera. Jugué en Europa y en la NBA. Por algo fue. Un año capaz se equivocan, pero 15… ¿Les parece que entrené? ¿Que no hice los deberes? Cada uno hace lo que siente y si tiene que estar dos horas que esté, y si va 15 minutos o 40’, que lo haga”.

La convivencia con Signorelli

“Dicen la estupidez que me hice el lesionado para no jugar con Paraguay y Argentina. ¿En qué cabeza cabe? Nadie más que yo quiere llegar a un Mundial. Todos saben las que pasamos en estos 17 años de selección, las condiciones en las que se entrenaba, los viajes a los torneos, las condiciones en las que íbamos y las posibilidades que tenemos ahora. ¿A vos te parece que puedo ser tan imbécil de apartar mi sueño de ir a un Mundial por problemas con un entrenador? Eso lo haría una persona bastante estúpida y no es mi caso. Quiero ir a un Mundial y sería lo más lindo. La venimos luchando hace tiempo”, dijo Esteban Batista, quien acerca de la convivencia con Marcelo Signorelli contó que “lo encaré de frente y mano que no me gustaba. Me reconoció que se equivocó. Pero cuando te volvés a equivocar otra vez, cuando te dicen una cosa y hacen otra. Fueron muchas cosas las que pasaron”.

Esteban Batista y Marcelo Signorelli, Foto: Fernando Ponzetto
Esteban Batista y Marcelo Signorelli, Foto: Fernando Ponzetto.

El capitanato de la selección

“Tuve una charla con él (Marcelo Signorelli). Conto verdades a medias. Yo fui capitán durante muchos años y la verdad que no es que no me gustaría volver a serlo porque tengo mucha experiencia y una trayectoria que me puede avalar. Pero siempre luché y traté de mejorar las cosas por el grupo. Están todos al tanto de las peleas que tuvimos los de mi generación, las cosas que luchamos por conseguir: ropa, viáticos, etcétera. Íbamos al frente y teníamos discusiones por cosas que pasaron y que por ahí no fueron creando una buena imagen de nosotros como jugadores pero teníamos que hacerlo por el grupo”, dijo el jugador que en esta Liga Uruguaya defenderá a Nacional.

“Cuando se habló el tema (el capitanato) todo empezó en Venezuela y yo llegué dos días después porque estaba jugando y me traté de acoplar al grupo. El capitán era Bruno Fitipaldo. ¿Cómo iba a pedir ser capitán si hacía un mes que estaban los muchachos trabajando y yo llegaba a dar una mano? Le dije al técnico que iba a dar una mano, no pretendía nada. Iba a aportar lo mío. Yo estaba fusilado y desgastado. Dije, puedo dar una mano en los primeros partidos. Fuimos de menos a más. El segundo partido perdimos por paliza con Argentina y vinieron los fantasmas, me dejó de hablar, me evitaba. La persecuta que tiene es tremenda. Es un técnico inseguro. No solamente tuvo problemas conmigo porque si vamos al historial de su carrera, hablar ahora de conspiraciones me parece algo raro… Dicen que habíamos hecho un trabajo muy fino para sacarlo de la selección. Me maté de la risa cuando escuché eso porque era hasta fantasioso”, contó Batista.

¿Ser capitán otra vez?

“Hablamos después de muchas cosas y yo siempre trato de pelear por el grupo. A mí era algo que me gustaba pero tampoco me iba a pelear con Fitipaldo porque era algo que yo quería pero hasta ahí nomás. Pero no digas una cosa y hagas otra. Me dijo que sí y luego habló con Fitipaldo y después dijo que no. Yo todo eso lo hablo porque él salió a decirlo. Yo no me voy a bancar los palos de todos lados. Tengo códigos. Si no podes manejar las situaciones porque no tenés la capacidad o la personalidad, se te complica”, expresó.

Batista y la relación con los entrenadores

Acerca de la convivencia con anteriores técnicos de la selección uruguaya, Esteban Batista fue claro: “Dicen ahora ‘otro técnico’ que echa Batista… ¿A qué técnico eché yo? ¿Con quién tuve problemas? Solo con Signorelli. ¿Con el ‘Che’ García qué pasó? Nada. Nadie tuvo ningún problema. Pasaron Espasandín, Pablo López, Gerardo Jauri. No tuve problemas con ninguno. Capaz que diferencias sí, en lo técnico, en lo conceptual, pero cruces nunca. Con Capelli no estuve. Me junté con él en Grecia y me pareció una persona espectacular pero el problema con él fue económico. Esa vez yo no estuve porque fue una de las dos que no pude venir a la selección. Los comentarios que tenía sobre Capelli eran muy buenos".

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