ADRIÁN CAPELLI

"Lo más lindo está por venir"

Atenas lo llamó un sábado, el domingo acordaron, y el lunesestaba dirigiendo a un club en crisis. Los alas negras cesaron a Da Prá después que sólo había conseguido dos victorias en cinco partidos. Con el argentino cambió la pisada, hoy está segundo y aspira al título.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Adrian Capelli. Foto: Marcelo Bojour

—¿Cómo vive estos primeros meses en Atenas?

—Bien, muy bien. En estos dos meses y algo que llevo en el club estoy muy contento, creo que hay un gran trabajo de los jugadores, que van entendiendo cuál es su participación en el equipo, pero como siempre digo: esto recién empieza y lo más lindo está por venir.

—Cuando llegó el equipo estaba mal, había sufrido varias derrotas, ¿cuáles fueron sus primeras indicaciones?

—Traté de hablar mucho, hacer entender qué era lo que se podía mejorar. Hoy por hoy disfrutamos del presente pero no fue sencillo. A pesar de que se nos dieron los resultados desde el primer momento, fueron días sin descanso. Por otro lado agradezco a los jugadores que me facilitaron las cosas, su predisposición. También al cuerpo técnico, médico y a todos los que están con el plantel, porque esto es un trabajo de equipo; todos son importantes.

—¿Qué deficiencias tenía el equipo?

—Cuando llegué la cantidad de puntos en contra era muy grande, por lo que hice hincapié en el tema defensivo, para poder bajar esos números y por otro lado, en lo ofensivo, había muchas pérdidas de balón y era un equipo que jugaba con pocos pases, anárquico por momentos. Buscamos ser más solidarios y como les digo a los chicos, todos deben ponerse a disposición del equipo.

—¿Cómo se concreta su llegada a Atenas?

—El contacto se dio un sábado al mediodía, me llamaron para ofrecerme la conducción del equipo y no dudé en ningún momento, me gustó la idea de tomar el equipo. El domingo de tarde ya nos habíamos puesto de acuerdo y el lunes al mediodía llegué a Montevideo para dirigir. Se dio todo en forma muy rápida.

—La Liga entra en su fase final, que suele ser muy desgastante, ¿cómo se planifica lo que viene?

—Nos encontramos en un momento muy duro de la competencia, donde está muy pareja y quedan seis partidos trascendentales. Veníamos de una seguidilla bastante importante y nuestra idea es tratar de hacer todo lo posible para meternos entre los cuatro, sabemos que no es sencillo, hay buenos equipos con grandes presupuestos y estructuras, pero vamos a hacer el máximo esfuerzo para terminar arriba.

—¿Se adaptó a la vida en Montevideo?

—La verdad que soy un agradecido a los uruguayos que me han abierto las puertas de su país y muchos, las de sus casas. Me tratan muy bien y eso hace todo sea más fácil, más sencillo para adaptarse.

—¿Está haciendo una apuesta por el Uruguay?

—Como te decía estoy muy cómodo acá, me gustaría seguir un tiempo más, hay que ver cómo se van dando las cosas, por ahora me enfoco en Atenas y llegar lo más lejos posible en el torneo.

—¿Qué cosas destaca como positivas y negativas del básquetbol uruguayo? ¿Encontró diferencias con el argentino?

—Es muy similar al básquetbol argentino, no hay nada que me haya llamado mucho la atención, ya sea para bien o para mal, hace un tiempo que estoy y la verdad que no encuentro alguna diferencia grande.

"Todo para seguir"

Adrián Capelli se hizo conocer en Uruguay cuando la Federación de Básquetbol lo convocó para que dirigiera la selección de cara al Sudamericano que se disputó en Venezuela a mediados del 2014.

Ligado al equipo Argentino de Junín, Capelli dejó una buena sensación, formó un equipo competitivo y dio pelea en el certamen. Una vez finalizada la competencia, existió incertidumbre sobre su futuro al mando del combinado celeste.

El DT manifestó a Ovación su interés en continuar al mando del combinado y dijo que existieron reuniones con los dirigentes de la FUBB. "Estamos hablando, en el corto plazo va haber novedades. Tengo mucha fe para seguir", afirmó el argentino.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)