LIGA URUGUAYA 

El Antel Arena quedó chico para Aguada: 400 hinchas vibraron desde su cancha

Luego de agotar las entradas del Antel Arena, en la cancha del club en la Avenida San Martín los fanáticos se reunieron para ver el encuentro en una pantalla gigante y colaborar con las juveniles.

Aguada
FOTO: Emiliano Esteves.

Las casi 9.000 entradas disponibles en el Antel Arena se agotaron enseguida, por lo que desde el club aguatero pensaron en reunir en su cancha de la Avenida San Martín a alguno de sus hinchas que se quedaron afuera. Le salió bien la jugada.

Un rato antes del inicio de la quinta final de la Liga Uruguaya, Aguada ya tenía en su recinto un número cercano a los 300 espectadores para presenciar, alentar y seguir a su equipo a la distancia y en pantalla gigante.

“¡Esta noche tenemos que ganaaar!”, gritaban los hinchas ante la posibilidad de conquistar la novena estrella para su escudo, que desde el 2013 tanto desean. Para eso debían vencer a Malvín por cuarta vez, luego de poner la serie 3-1 arriba el viernes anterior con remontada sobre el final.

Cada día te quiero más”, prometían a coro los casi 400 hinchas y socios que se presentaron ante el inicio del encuentro, que tuvo mejor a Malvín. La ventaja 3-1 prometía un futuro positivo para los de Miguel Volcan, pero no se las hizo nada fácil el vigente campeón.

Desde el club rojiverde solo pedían $ 100 para los hinchas para entrar a la cancha, mientras que los socios entraban gratis. Así se llegó al monto de $ 36.400 de recaudación (364 pagaron) destinado netamente para las juveniles; además entraron alrededor de 30 socios para redondear casi 400 espectadores para alentar a distancia.

Había muchos hinchas veteranos, de esos que no solo vieron cómo su club ganaba en 2013 la octava estrella, sino que también habían dicho presente en los Federales de 1974 y 1976. Pero también había alguno que el talle “small” en la camiseta le quedaba grande igual; muchos niños menores de 10 años entraron gratis también acompañando a su padre y madre, gritando como uno más.

La paridad no dejaba espacio para tomar respiro. Apenas se levantaban de su lugar para ir al baño en el descanso o entre cada cuarto. Cuando Malvín sacó una ventaja que parecía indescontable era cuando más gritaban y se emocionaban. Así, con el triple del pibe del club, Joaquín Rodríguez, festejaron como nunca.

Pero la ventaja final fue del rival. Malvín fue mejor y estiró una sexta final. “¡El domingo cueste lo que cueste, el domingo tenemos que ganaaar!”. Así se retiró la hinchada aguatera de su estadio tras caer en la quinta final, pero aún en ventaja 3-2 y con fe.

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