ESTADOS UNIDOS

La expansión de la NBA en materia de jugadores y de alcance

La principal liga de básquetbol del mundo es cada vez más global ampliando su audiencia y los basquetbolistas que llegan a ella.

Luka Doncic y LeBron James
LeBron James es la superestrella de la NBA y Luka Doncic, de apenas 20 años, juega a nivel de los mejores. Foto: Reuters

La NBA es un juego global, es el mejor básquetbol del mundo, quiero verlo por todas partes”, dice a Ovación Trae Young, la ascendente estrella de los Atlanta Hawks (el equipo en el que jugó el único uruguayo en llegar a la NBA, Esteban Batista) después de jugar un partido en la pretemporada ante los New York Knicks en el Madison Square Garden.

Es que la NBA, la liga de básquetbol de Estados Unidos con 30 equipos (uno de ellos de Canadá, el actual campeón Toronto Raptors), es cada vez más una competición global. Allí recalan los mejores jugadores del mundo que son seguidos en todo el planeta. Un dato: la programación de la NBA durante la temporada 2017-2018 llegó a más de 1.000 millones de espectadores únicos, y más del 35% de los visitantes de NBA.com provienen de fuera de América del Norte, según un artículo de la revista Forbes.

El ítalo-canadiense Hank Biasatti fue el primer extranjero en jugar en la NBA (lo hizo en la primera temporada -1946-1947- de la liga) para los Toronto Huskies.

La actual temporada 2019-2020 es la quinta en la que se superan los 100 jugadores extranjeros (de un total de unos 500 basquetbolistas, según si los equipos utilizan el máximo de contratos permitidos o no). En esta temporada son 108 (el máximo es 113 en la temporada 2016-2017) provenientes de 38 países en los cinco continentes.

Trae Young tuvo una noche memorable y opacó a James Harden
Trae Young

Canadá es el país que más aporta con 16 basquetbolistas (dos de ellos en Toronto Raptors) y Dallas Mavericks el equipo más cosmopolita con siete foráneos de siete países distintos (Eslovenia, Serbia, Letonia, Canadá, Alemania, Australia y Puerto Rico).

La estrella de los Mavericks es el esloveno Luka Doncic, 2,01 metros, novato del año en la temporada previa y candidato, en lo que va de esta, a jugador más valioso (o lo que es lo mismo, el mejor del mundo). Es el cuarto mayor anotador de la liga (29,9 puntos promedia por partido) detrás de James Harden (la estrella de los Houston Rockets), Bradley Beal (el emblema de los Washington Wizards) y el griego de ascendencia nigeriana Giannis Antetokounmpo (el líder de los Milwaukee Bucks). Todo eso con un porcentaje de acierto de sus tiros de campo. Y además es segundo en asistencias (el pase que lleva a otro a convertir, con 9,7 promedio por partido) detrás del “rey” LeBron James (de Los Angeles Lakers).

Pero quedarse en la estadística únicamente sería injusto con Doncic que apenas tiene 20 años, un manejo de la bola como pocos, la visión de juego de un veterano y un tiro muy bueno, que sigue trabajando. De hecho, en la temporada anterior (en marzo pasado) tras encestar apenas uno de siete en triples y uno de nueve en libres ante los San Antonio Spurs se quedó en la cancha vacía tirando.

Si bien Doncic con Antetokounmpo (el jugador más valioso de la temporada pasada) son los mejores extranjeros hoy por hoy, hay varios muy buenos de fuera de Estados Unidos.

El veterano de 34 años y 11 temporadas (en Chicago Bulls, Oklahoma City Thunder, Minessotta Timberwolves y ahora los New York Knicks), Taj Gibson lo define así a Ovación: “Hay muchos jugadores diferentes en todo el mundo. Los jugadores europeos son extremadamente talentosos y esto expande el juego, hace que la NBA sea aún más grande. Lento pero seguro, (la competencia) es más grande que hace algunos años”.

Entre los europeos destacados (además de los dos mencionados), hay franceses como Rudy Gobert (Utah Jazz), Nicolas Batum (Charlotte Hornets) y Evan Fournier (Orlando Magic), españoles como Marc Gasol (Toronto Raptors) y Ricky Rubio (Phoenix Suns) y latinoamericanos como Al Horford (Philadelphia 76ers). Además de Horford hay otros cinco latinos: los brasileños Bruno Caboclo (Memphis Grizzlies), Cristiano Felicio (Chicago Bulls), Nené Hilario (Houston Rockets) y Raúl Neto (Philadelphia 76ers) y el puertorriqueño Juan José Barea (Dallas Mavericks).

En esta temporada, por primera vez en la historia de la NBA hay un jugador de Angola: Bruno Fernando de los Atlanta Hawks.

“Creo que la NBA está haciendo un gran trabajo, conectando con otros países y promoviendo el juego en todo el mundo y es bueno ser parte de ello”, dice a Ovación uno de los 108 extranjeros de la liga: el alemán de 2,11 metros de los Washington Wizards Moritz Wagner.

Este basquetbolista de 22 años es un ejemplo del camino que muchos recorren para llegar al mejor basquetbol del mundo: de su país a una universidad estadounidense (la de Michigan en este caso) y tras algunas temporadas (tres en el caso de Wagner) dar el salto de la NCAA (la liga de basquetbol universitario) a la NBA. Otros, como Doncic, llegan sin pasar por la universidad a la NBA (el esloveno lo hizo desde el Real Madrid).

Wagner al igual que Doncic está en su segunda temporada en la liga y en su segundo equipo (estuvo en Los Angeles Lakers en 2018-2019). A diferencia del esloveno que ya es estrella, tiene claro que su rol es otro. “Estoy aprendiendo, honestamente, sigo aprendiendo de todos los jugadores aquí. Es decir, hay un montón veteranos referentes que han pasado por mucho, así que estoy tratando de construir la cultura aquí, trato de ayudar al equipo a ganar, a la organización a crecer y hacer mi trabajo”.

Hoy por hoy, Wagner es lo que se conoce como un jugador de rol, viene desde la banca, aporta puntos, rebotes y hace su trabajo defensivo (lidera en la NBA en faltas ofensivas generadas).

Pero hace una semana dejó su rol, tuvo un récord personal de 30 puntos, 15 rebotes y cuatro triples en la victoria 137-116 de los Wizards ante los Minesotta Timberwolves. Se convirtió en el primer jugador en la historia de la NBA en alcanzar esas cifras saliendo como suplente.

Si los jugadores hacen su trabajo, la liga hace el suyo en términos de llevar la NBA a la mayor cantidad de lugares posibles.

La transmisión de las finales de la NBA llegan a 215 países y territorios en más de 45 idiomas. El NBA League Pass (una suscripción disponible en Uruguay a través del sitio NBA.com) permite ver todos los partidos en directo y a demanda en computadoras, celulares o tablets por unos US$ 70 al año.

Además de la televisión, el basquetbol de la NBA ha salido al exterior y se han jugado partidos de temporada en ciudades como México y Londres, y partidos de pre-temporada en Brasil, China, Japón y próximamente India.

No obstante, no todo siempre marcha sobre ruedas. Este año se le generó un problema a la liga con el mercado chino.

El 4 de octubre pasado, el gerente de los Houston Rockets, Daryl Morey, tuiteó su apoyo a los manifestantes pro-democracia en Hong Kong. El tuit fue borrado luego y Morey se disculpó, pero el conflicto estaba iniciado. Algunas cadenas chinas dejaron de transmitir la NBA y empresas de ese país suspendieron su sponsoreo de la liga.

Para la NBA, China representó una audiencia de 500 millones de personas en la temporada anterior e involucra negocios por US$ 4.000 millones.

El comisionado de la NBA, Adam Silver intentó poner paños fríos a la situación, pero generó también enojo en su propio país. Así que emitió un comunicado donde reconoció que la “declaración inicial dejó a la gente enojada, confundida o poco clara sobre quiénes somos o qué representa la NBA”.

“En las últimas tres décadas, la NBA ha desarrollado una gran afinidad por la gente de China. Hemos visto cómo el basquetbol puede ser una forma importante de intercambio” que “profundiza los lazos entre los Estados Unidos y China”, afirmó.

“Al mismo tiempo, reconocemos que nuestros dos países tienen sistemas y creencias políticas diferentes. Y como muchas marcas globales, llevamos nuestro negocio a lugares con diferentes sistemas políticos en todo el mundo”, agregó Silver. El comisionado dijo que “esto es mucho más que hacer crecer nuestro negocio” y que “los valores de igualdad, respeto y libertad de expresión han definido durante mucho tiempo la NBA, y continuarán haciéndolo”. Por eso, “a NBA no se pondrá en una posición de regular lo que los jugadores, empleados y dueños de equipos dicen o no dicen” sobre esos temas”, concluyó.

Traspaso

La historia de dos jovenes que descollan

El draft es la posibilidad que tienen temporada a temporada los equipos de incorporar jugadores universitarios o de afuera de la NBA. En el que se desarrolló previo a la temporada 2018-2019, los Atlanta Hawks elegían en tercer lugar y los Dallas Mavericks en quinto. Los primeros eligieron a Luka Doncic y los Mavericks a Trae Young, y luego los intercambiarion. Hoy, ambos son los líderes de sus equipos pese a su juventud: Doncic tiene 20 años y Young 21. Los dos tienen capacidad anotadora, de crear juego y son malabaristas con la bola. Ambos no tienen techo y son el futuro de esta competitiva liga.
============02_Extra Título Cpo 113 Negro May (13276541)============

============03_Extra Bajada Roja Cpo 25 (13276533)============
“Luka (Doncic) va a ser un muy buen jugador, pero creo que yo voy a ser mejor”, dijo Young.
============02_Extra Título Rojo Acompaña Cpo 50 (13276536)============
============03_Extra Bajada Roja Cpo 20 (13276535)============

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