BÁSQUETBOL

La emoción está asegurada

Hebraica está a un triunfo del título y Aguada quiere forzar una séptima final.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Demian Álvarez, MIchael Hicks, Básquetbol, Hebraica, Aguada

El Palacio Peñarol será testigo de otra noche de gala del básquetbol uruguayo que hoy puede tener campeón si Hebraica Macabi (3) vence a Aguada (2).

El rojiverde no tiene mañana y necesita ganar nuevamente para forzar un séptimo y definitivo juego porque de lo contrario, el macabeo obtendrá el bicampeonato en la Liga Uruguaya de Básquetbol.

Demian Álvarez, una de las piezas fundamentales en el equipo de Fernando Cabrera, habló con Ovación en la previa de este decisivo partido para el aguatero y contó que “sabemos y somos conscientes de que no tenemos mañana y por eso no podemos cometer los errores que nos llevaron a perder tres juegos con Macabi”.

El alero de 32 años, explicó que “jugamos tres partidos muy buenos, con una alta intensidad defensiva y eficacia en la ofensiva, pero solo ganamos dos porque en el otro que teníamos para llevarnos el punto, tuvimos malas decisiones en los últimos dos minutos y lo perdimos, por eso nos quedó un gusto amargo”.

Es que la jerarquía y la clase de varias individualidades de Hebraica pesaron en ciertos pasajes de la serie final y eso explica, en parte, que el equipo de Leonardo Zylbersztein esté arriba 3-2 en la llave.

“Ellos tienen un plantel con jugadores de gran nivel y no podemos descuidarnos, porque si tenemos equivocaciones, la quedamos y estamos jugando un punto clave ya que sabemos que tenemos que ganar sí o sí”, contó Álvarez.

Con respecto al juego de Aguada, Demian remarcó que “a lo largo de toda la temporada mostramos puntos altos en lo colectivo y eso nos llevó a las finales, por eso no debemos desprendernos de eso, pero también sabemos que cuando el “Panchi” (Gustavo Barrera) está inspirado, al resto se nos hace todo más fácil porque es desnivelante en todo sentido”.

El jugador que viene teniendo un gran torneo, hizo referencia a eso y contó que “es mi segunda temporada en Aguada y me siento muy cómodo, se me está dando una buena regularidad y eso aporta también para el equipo”.

Esta noche desde las 21:15, Aguada se juega su última carta para seguir soñando con el título y para Álvarez el sexto jugador es la hinchada: “Es increíble jugar con toda esa gente. Es una linda presión”.

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