Básquetbol

El adiós de Leandro

García Morales deja Aguada y se va a Macabi por un jugoso contrato.

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Foto: Gerardo Pérez

La noticia sacudió el ambiente: Leandro García Morales deja Aguada para jugar por Hebraica Macabi durante los próximos cuatro años con un contrato de US$ 160.000 por temproada.

Atrás el goleador deja una historia de gloria inicial, una segunda temporada con sabor internacional y una última con escasísima participación, en la que el jugador no percibió un dólar desde que empezó la temporada, en setiembre, hasta que jugó su primer partido en febrero.

El primer año de LGM en Aguada fue como campeón de la Liga Uruguaya, conquistando a toda la "muchachada"con sus triples y con esa copa que se hizo desear durante 35 años.

En su segunda Liga no pudo repetir el título porque quedó afuera en semifinales contra Defensor Sporting, pero sí tuvo destacada participación a nivel internacional. El rojiverde fue vicecampeón en la Liga Sudamericana, con él como goleador del certamen, y salió tercero en la Liga de las Américas, dejando al club muy bien parado en el continente.

Luego se lesionó jugando en Puerto Rico. Una rotura de ligamentos cruzados lo marginó de casi todo el último torneo local, donde recién pudo jugar en los cuartos de final y su participación fue muy poca porque el aguatero quedó afuera en las semifinales contra Hebraica Macabi.

El club rojiverde había hecho una colecta entre sus hinchas para pagar los US$ 150.000 correspondientes a toda la temporada de "La Bestia" antes de saber su lesión. Conocida la misma, la institución de la calle San Martín y el jugador rescindieron su contrato, suscribieron uno nuevo por el que solo iba a cobrar a partir de que volviera a jugar. Eso sucedió en febrero. Además, el jugador se hizo cargo de su recuperación.

Este año García Morales decidió desvincularse y continuar su carrera en Macabi, club por el que jugará las próximas dos ligas, con opción de compra por dos más, es decir, podría jugar cuatro años en el macabeo.

Al goleador le quedaba un año más de contrato con Aguada, pero el jugador y el club tenían una cláusula que le permitía rescindir.

"No me queda otra que desearle suerte a Leandro García Morales", dijo Flavio Perchman, vicepresidente de los aguateros y quien acercó a LGM al club cuando era el presidente, al programa Último Cuarto (Sport 890).

Por si fuera poco, la otra estrella que había traído el equipo de San Martín también parece que se va, porque Martín Osimani y Aguada no quedaron conformes entre sí y el "Oso" probablemente continúe su carrera en otro club.

Macabi armará su plantel en torno a García Morales. ¿Y Aguada?

Signorelli no continuará.

El entrenador de Macabi hasta la temporada pasada fue Marcelo Signorelli, que tuvo problemas con Leandro cuando lo dirigió y alguna vez declaró al programa Básquetbol de Primera que no lo quería dirigir nunca más.

La directiva del macabeo le ofreció para esta temporada la renovación de contrato a Signorelli, pero dijo que no.

Luego aclaró que no fue por algo personal con el jugador.

Ilusión terminada.

Una de las cosas que más quería ver el hincha aguatero esta temporada era a García Morales y Martín Osimani jugando juntos en su máxima expresión. Ambos tenían un año más de contrato y verlos con la misma camiseta siempre es atractivo, pero el "D11OS" ya se fue. Esa ilusión terminó.

a favor...

Algunos hinchas le agradecen a Leandro García Morales por el título y la gloria que obtuvo el equipo con él.

Valoran la tan ansiada copa que ganó con Aguada después de 35 años de sequía y de siete partidos contra Defensor Sporting con un altísimo voltaje, con la serie 3-2 en contra. García Morales fue el mejor por escándalo en esa temporada, con 26,5 puntos de promedio, y una influencia absoluta sobre el plantel. La "Bestia" fue el responsable directo de la consagración.

La popularidad del aguatero, que siempre fue mucha, se expandió aún más con la llegada del jugador. Se hicieron campañas de socios, colectas para pagarle, e incluso todo el ambiente hablaba de Aguada gracias a él. Todos los hinchas deliraban al verlo. Una vez apareció en la tribuna una bandera con su cara, con la leyenda: D11OS, tratándolo como tal. El delirio que generó fue increíble.

Quiebre, requiebre, penetración, bandeja y partido. Así fue la secuencia de aquel recordado encuentro frente a Goes, cuando en el último suspiro el 11 hizo una maravilla. Los aguateros lo recordarán por siempre. Gol, chicharra y clásico.

Con García Morales, Aguada fue vicecampeón en Liga Sudamericana y tercero en Liga de las Américas. Hizo conocido al club en el continente.

... En contra...

Pese a todo lo bueno que hizo en el club, su partida a Hebraica Macabi molestó mucho a algunos hinchas de Aguada.

La "brava muchachada" había hecho una campaña en el inicio de la temporada que acaba de terminar, que se llamaba "La Bestia no se va". Juntaron una parte de los US$ 150.000 para pagar su contrato original y el jugador llegó con una lesión de Puerto Rico y jugó muy pocos partidos en el año. Los socios esperaban otra campaña más para verlo, pero se quedarán con las ganas.

La principal molestia de los hinchas pasa por haberlo bancado mientras el jugador sufrió una lesión afuera de la institución y apoyarlo cuando jugó en su peor forma física. Ahora que está recuperado no podrán disfrutarlo. El enojo de algunos es evidente y se hizo notar en las redes sociales, donde fue calificado de "desagradecido", "traidor" y "mercenario". Sin embargo, se desconocía que el jugador no cobró durante su recuperación y recién percibió salario a partir de febrero.

No es la primera vez que García Morales se va de un club en forma cuestionada. Cuando volvió a Biguá en 2011 no le cumplieron el contrato y se fue del club que ama a mitad del campeonato.

Otro aspecto que causó enojo en los hinchas fue la popularidad que adquirió el jugador en Uruguay gracias al club. "La Bestia" se hizo más conocida, aunque fue recíproco.

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