AUTOMOVILISMO

Vettel ilusiona a Ferrari

El alemán ganó su tercera carrera y le descontó a Hamilton.

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Festejo. Vettel y Ricciardo se bañan en champagne; Ferrari subió sus dos pilotos al podio.

Qué día, qué día! Gracias muchachos. Fuerza Ferrari". Apenas Sebastian Vettel cruzó la línea de meta en Singapur, explotó de alegría. Allí mismo, en el habitáculo de su Ferrari, el alemán (cuadruple campeón del mundo entre 2010 y 2013) comenzó la fiesta.

Fue el tercer triunfo del alemán y de la scudería en la temporada, llegó a su victoria 42 para superar al mítico Ayrton Senna como tercer máximo ganador de la categoría (superado únicamente por Michael Schumacher con 91 y Alain Prost con 51) y recortó a 49 puntos la diferencia que le lleva en el Mundial de Pilotos el inglés Lewis Hamilton, quien ayer abandonó.

Ferrari puso además sus dos autos en el podio, ya que Kimi Raikkonen fue tercero, en tanto el australiano Daniel Ricciardo se metió entre ambos autos rojos para llegar segundo. Mercedes, en tanto, quedó abajo del podio por segunda vez en las últimas cuatro carreras (la anterior había sido en Budapest, cuando también ganó Vettel) y a falta de seis grandes premios comienza a preocupar la baja de rendimiento de las "flechas de plata". Nico Rosberg finalizó cuarto y también le recortó diferencia a su compañero de equipo a 41 unidades.

"Mi ritmo era realmente bueno hasta que tuve la pérdida de potencia", declaró Hamilton, quien se retiró en el giro 32, apenas superada la mitad de la carrera.

Para Vettel fue "un día en el paraíso", como él mismo lo definió, pues ganó largando desde la pole position y nunca perdió la punta. El alemán, de 28 años, ilusiona a Ferrari.

Un caminante por la pista y "Max" el desobediente

Un hecho insólito ocurrió durante el Gran Premio de Singapur, cuando un hombre comenzó a caminar por el trazado con total tranquilidad. "¡Hay una persona en la pista!", gritó incrédulo por la radio Vettel. Rápidamente las autoridades lo advirtieron y desplegaron el Safety Car, hasta que el inividuo salió —por sus propios medios, sin que interviniera ningún oficial— por una de las zonas de escape.

Otra situación que no pasó inadvertida fue la orden de equipo que dio Toro Rosso a Max Verstappen que dejara pasar a su compañero, Carlos Sainz, quien venía con mejor ritmo y detrás suyo, ambos a lacaza de Sergio Pérez (Force India). El alemán no hizo caso y terminó en la octava posición. "Yo lo dejé pasar tres veces y él ninguna", se quejó Sainz.

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