AUTOMOVILISMO

Mick Schumacher, hijo del legendario piloto, es uno de los tres que debutan en la Fórmula 1

El hijo de Michael Schumacher es uno de los pilotos que correrán por primera vez en la máxima categoría este fin de semana, junto a Nikita Mazepin y Yuki Tsunoda.

Mick Schumacher, piloto de Haas, hijo de Michael Schumacher. Foto: Reuters.
Mick Schumacher, piloto de Haas, hijo de Michael Schumacher. Foto: Reuters.

Un apellido ilustre, el multimillonario ruso y la esperanza japonesa componen la trilogía de debutantes que tendrá la temporada 2021 de la Fórmula 1, que desandará el primero de los 23 episodios del calendario con el Gran Premio de Bahrein. El circuito de Sakhir será por tercera oportunidad el escenario de apertura, mientras que para el Gran Circo significará la 17ma visita al país de Medio Oriente, desde su estreno en 2004. Entre aquella inauguración y la nueva aventura se destaca un nombre histórico: Schumacher. Michael firmó con Ferrari su victoria número 73 en el año que logró la séptima y última corona en el trazado en donde su hijo Mick iniciará, con la escudería Haas, la hoja de ruta en la F.1.

Nueve años pasaron desde el retiro del Káiser y el relevo que encarará Mick Schumacher, siempre a la sombra de la leyenda. Un piloto que estará sometido a la presión que conlleva la comparación, aunque con 22 años demostró talento y la sangre fría que lo caracterizó a su progenitor para escalar desde la Fórmula 3, en 2017, al Gran Circo. Como una señal del destino, Michael también tenía su edad cuando sorprendió en Spa-Francorchamps, durante el fin de semana del Gran Premio de Bélgica, en 1991: fueron unos metros de carrera al mando de un Jordan, pero presentó credenciales que provocó el arribo a Benetton a partir del GP siguiente, en Monza.

“Ser comparado con mi padre nunca fue un problema”, lanzó, cuando en 2019 se presentó en la F2; un año más tarde lograba el campeonato y se aseguraba una butaca en el equipo Haas, que lleva motores Ferrari. Sin embargo, en sus comienzos se protegió al inscribirse en los campeonatos de karting con el apellido de su madre, Betsch, y luego como Mick Junior.

La Scuderia brilló por última vez en todo su esplendor con Michael entre 2000 y 2004 y el plan de la FDA –Ferrari Driver Academy- es verlo progresar a Mick con el objetivo de sentarlo en el futuro en un auto de Maranello. Lejos de atropellarse, los pasos del nacido en Suiza, aunque corre con licencia alemana, fueron seguros: dos temporadas en la F3 y otras dos en la F2, categorías en las que fue campeón en el segundo curso. “Feliz por estar aquí finalmente y demostrar mi potencial trabajando junto a un equipo con el que aprenderé y mejoraré”, relató, quien recibe la mitad del salario de Ferrari. Un estudio de mercado publicó que el 35% de los suscriptores de Sky aseguran que verán las retransmisiones de los grandes premios por su presencia en la grilla.

“Necesita tiempo y paciencia, yo esperé siete años antes de ganar mi primer Gran Premio y 11 para el título mundial. Hay que tenerlo en cuenta al evaluar su actuación esta temporada”, aconsejó Nico Rosberg, monarca en 2016 e hijo de Keke, que se ciñó la corona en 1982.

Nikita Mazepin: el niño rico y de los escándalos

Nikita Mazepin, de Haas. Foto: AFP.
Nikita Mazepin, de Haas. Foto: AFP.

Los 13 mil millones de dólares de la fortuna de su padre Dymitri aceleraron el acceso de Nikita Mazepin a la F1, aunque el joven de 22 años a punto estuvo de dinamitar el contrato con Haas por la divulgación de un video en el que manoseaba el pecho a una joven. El escándalo dañó su imagen y la FIA y la categoría advirtieron que su conducta será observada dentro y fuera de los autódromos: en 2016 golpeó a Callum Illot, mientras que el año pasado recibió varias penalizaciones por maniobras peligrosas en la F2, entre ellas contra los pilotos japoneses Yuki Tsunoda y Nobuharu Matsushita.

El aporte de 25 millones de euros a Haas resultó el camino más directo, después de los fracasos de Dymitri de comprar las escuderías Force India y Williams. El equipo estadounidense llevará los colores de la bandera rusa y el auspicio de la empresa de fertilizantes Uralkali –propiedad de Mazepin padre- es el principal sponsor. Una jugada estratégica, porque debido a la sanción de la Agencia Mundial Antidopaje a Rusia, los pilotos tampoco podrán usar la imagen de la bandera de su país.

“Compartir la misma grilla con pilotos del talento de Hamilton, Alonso, Vettel… es una lección de humildad y muy surrealista. Competir con los mejores me dejará enseñanzas, también me servirá de aprendizaje. Admiré sus logros desde joven, cuando me sentaba a mirar las carreras por televisión, porque soy un fanático de este deporte”, comentó Nikita, que admitió las dificultades de una temporada con 23 carreras para los rookies: “Va a ser muy difícil mantener la concentración y estar en buena forma durante todo el año”.

Con Mazepin y Schumacher, Haas es la única escudería que modificó por completo la fórmula de pilotos, desvinculando a Romain Grosjean y Kevin Magnussen.

Yuki Tsunoda: la estrella japonesa

Yuki Tsunoda, de Alpha Tauri. Foto: AFP.
Yuki Tsunoda, de Alpha Tauri. Foto: AFP.

Con 20 años será el piloto más joven del paddock y con 1 metro 59 centímetros, el más bajo de la grilla. Yuki Tsunoda eligió los autos a los 4 años, cuando se subió por primera vez a un karting y descartó las motos. En Japón, recién a los 16 años los jóvenes pueden saltar a los monoplazas y la jerarquía la enseñó en el debut de la F4 japonesa, con un segundo puesto. La actuación motivó el interés de Honda y más tarde de Red Bull Racing, que lo citó para una prueba. Helmut Marko lo convocó en Hungaroring, un dibujo que Tsunoda no conocía, ya que era la primera vez que salía de su país. “Esa fue una de las pruebas más importantes de mi vida, porque si no hubiera funcionado ahora no estaría acá y mi carrera hubiera continuado en Japón”, explicó quien se ganó el apodo del “Pequeño Monstruo” por su manejo aguerrido.

Sin hablar inglés se instaló en Suiza para participar de la Eurofórmula Open, la categoría que lo catapultó a F3. El ascenso a la F2 fue impensado –la teoría indicaba que haría un segundo año en F3-, pero Red Bull Racing lo empujó a dar el salto, mientras que Marko, fiel a su estilo, presionó para conocer sus límites. “Si era quinto lograría la Superlicencia, si caía debajo de ese puesto volvería a manejar en Japón”. Tomó el desafío y en 2019 fue nominado como el rookie del año, con agresividad, talento y pericia para ensayar maniobras que le posibilitaron tres triunfos y cuatro podios y el llamado para ocupar una butaca en Alpha Tauri en 2021.

Kamui Kobayashi y Takuma Sato son los pilotos japoneses que lograron un podio en la Fórmula 1, Tsunoda quiere hacer historia y convertirse en el primero en ganar en el Gran Circo.

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